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Capítulo V
Antes del viaje: miedos, tensiones y advertencias Sección Cuarta La entrevista en Vida Nueva |
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| *Introducción
*Las dos cartas de los jesuitas catalanes *Los tres annexos *El postulado del país vasco *La entrevista en "Vida Nueva" |
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De la Crónica oficial
...habían producido una cierta tensión ante la venida a España del P. Arrupe. Para disipar posibles malentendidos, el P. Provincial de España, de acuerdo con los PP. Provinciales consideraron oportunas unas declaraciones públicas del P. Arrupe antes de su llegada. Con este motivo se desplazó a Roma el 12 de abril el P. Manuel Alcalá (prov. Andalucía), que al mismo tiempo había sido nombrado delegado de Prensa durante la visita. En una reunión celebrada en la Curia del P. General se decidió que las declaraciones fuesen ofrecidas en exclusiva al semanario "Vida Nueva", que entre otros las había solicitado. El 22 de abril la revista facilitó a las agencias de Prensa un extracto de las mismas. El eco en todo el territorio nacional fue grande y generalmente positivo, consiguiéndose así despejar un horizonte cargado, porque el P. Arrupe tomaba inequívocamente posiciones ante un amplio cuestionario que abraza los puntos candentes: desde su opinión sobre la "provincia personal" al sentido de su visita a las autoridades eclesiásticas y civiles, desde su juicio sobre los ministerios más urgentes en la Compañía española hoy hasta su valoración del "compromiso social y temporal" posible en la vida religiosa"
Y el General de los jesuitas ha tenido la gentileza de
conceder a vida nueva
esta magnífica exclusiva
en la que se responde por directo a las
26 agudas preguntas
del Padre Manuel Alcalá,
nuestro colaborador
La quinta: ¿Suele establecer Ud. contacto con las autoridades religiosas y civiles de los diferentes países por donde pasa?
Depende mucho de los lugares y tiempos. En todas las naciones he tenido algún contacto. En algunos sitios mis visitas han sido muy breves, sin apenas tiempo material para esos contactos. En otros, sí he tenido más oportunidad y he podido visitar tanto a Jefes de Estado (aunque nunca con una significación política) como a Autoridades Religiosas. Considero que estas visitas han sido muy fructuosas y dependen mucho de las circunstancias y del mismo contacto personal anterior que haya podido tener con tales personas
La sexta: Su visita a España parece va a ser una de las más largas que ha hecho. ¿Por qué? ¿Se han previsto durante ella algunos contactos con las personalidades religiosas y civiles de nuestro país?
La extensa duración de mi viaje a España está motivada por el número importante de jesuitas que allí hay, a los que, en lo posible, deseo conocer en su propio lugar de trabajo. Dentro de mis reducidas posibilidades por lo apretado del programa, y en el marco de la finalidad de mi viaje, pienso encontrarme con algunas autoridades religiosas para tratar entre otras cosas de la posición de la Compañía en este momento de adaptación conciliar. Deseo por lo mismo visitar a algunos Señores Obispos de las ciudades por donde vaya pasando. Espero visitar también al Jefe del Estado
Recordemos que el grupo de los jesuitas catalanes que en
el mes de febrero habían escrito dos cartas al P. Arrupe le pedían
-además de excluir
la visita al Jefe del Estado- dentro de
lo que ellos consideraban "condiciones
mínimas, útiles y necesarias"
que tomara una posición pública,
ya fuera antes o durante el viaje, sobre los problemas
básicos de la actual realidad española.
Y el documento (ya estudiado) de los tres anexos -que podríamos
considerar como una ampliación
de las dos cartas- pedía también
que la Compañía de Jesús
por boca del General tomara una actitud clara y precisa
delante de algunos problemas básicos de la
actual realidad española
Ninguna de las 26 agudas preguntas
propuestas por vida nueva al P.
Arrupe daba pie a hablar de los problemas básicos
de la actual realidad española
No sé si el autor de las preguntas,
el jesuita Manuel Alcalá, nos diría
que la pregunta 15 era una invitación
para que el P. Arrupe -si el hubiera querido- hablara
de la situación socio-política en España,
justificando, por ejemplo, el compromiso temporal
(o "social") de algunos jesuitas dadas las condiciones
de injusticia y de carencia de derechos humanos y
sociales que el régimen del general Franco imponía.
Refiriéndonos particularmente a la Compañía
en España
, hay
quien censura en algunos jesuitas actitudes
socio-políticas dentro del llamado "compromiso
temporal". ¿Cree usted que semejante
compromiso encaja en el espíritu jesuítico
y con la consagración que supone la vida
religiosa?
Creo que hay que distinguir con precisión entre el "compromiso temporal" y sus posibles derivaciones políticas. Nosotros, como identificados con el Evangelio, no podemos prescindir en absoluto, al querernos encarnar en la sociedad actual, de un "compromiso temporal", mejor diría de un "compromiso social" que sea conforme con la actitud religiosa y sacerdotal que debemos tener
El P. Arrupe, haciendo disquisiciones terminológicas
entre "compromiso temporal
"
y "compromiso social
", por
lo que se ve, no aceptó la invitación...
O quizá esta invitación era
demasiado "aguda"
Mis investigaciones
Asunto: Re: Vuelvo a la carga
(Viaje Arrupe)
Fecha: Sun, 26 Oct 2003 21:27:11
+0100
De: Miquel Sunyol
Para: "M.Alcala"
Apreciado padre:
De nuevo vuelvo a llamar a su puerta. Esta vez me gustaría que me recibiera como un "periodista", naturalmente un intruso en la profesión. Le agradecería que aceptara que le hiciera una entrevista (por e-mail), y me contestara unas preguntas.
Primera pregunta: ¿Conocía Ud. la existencia y el contenido de la carta de los jesuitas catalanes y el documento dividido en tres anexos?
Segunda pregunta: ¿Hubo -procedentes de otros sitios de España- peticiones análogas de que el P. General hiciera, antes o durante el viaje, alguna declaración crítica sobre la realidad española de aquel momento impuesta por el régimen de Franco?
Tercera pregunta: Supuesto los precedentes -mencionados por los jesuitas catalanes- de la Carta del P. General a los Provinciales de América Latina en la que insta a sus hermanos latinoamericanos a salir en defensa de la justicia social (12 de diciembre de 1966), de la Carta a los jesuitas de los Estados Unidos en torno a los problemas de racismo y pobreza (1 de noviembre de 1967) y de la Carta conjunta con los Provinciales de Latinoamérica (una nueva llamada a defender la justicia social) con motivo de un encuentro celebrado con ellos en Río de Janeiro (1968), ¿por qué se descartó el que "la Compañía de Jesús por boca del General tomara una actitud clara y precisa ante algunos problemas básicos de la actual realidad española"?
Cuarta pregunta: ¿Por qué dentro del conjunto de sus "26 agudas preguntas" no hay ninguna que diera ocasión al P. Arrupe a referirse a la falta de libertades y de derechos y a la represión que ejercía el régimen? ¿No lo creyó Ud. necesario o su "libertad profesional" se vio recortada en la reunión celebrada en la Curia del General?
Quinta pregunta: ¿Cree Ud. que el P. Arrupe se le escapó "por los cerros de Úbeda" al responder a su pregunta nº 15?
Refiriéndonos particularmente a la Compañía en España, hay quien censura en algunos jesuitas actitudes socio-políticas dentro del llamado "compromiso temporal". ¿Cree usted que semejante compromiso encaja en el espíritu jesuítico y con la consagración que supone la vida religiosa?
¿Era esta la pregunta que Ud. había preparado para que el P. Arrupe pudiera hablar -si quisiera- sobre la situación española del momento?
Sexta pregunta: En la reunión antes mencionada, que contó con la presencia, además de la del P. Arrupe, "de los Padres Vincent O'Keefe y Víctor Blajot, sus consejeros, junto con Roberto Tucci, experto en comunicaciones sociales", se trabajó sobre un informe que "se refería sobre todo al estado de la opinión pública y sus resonancias religiosas y políticas ante la inmediata visita". Este informe ¿es secreto?, ¿o puede ser conocido? ¿Podría Ud. facilitármelo?
[...]
Ya ve que no le hago tantas preguntas como Ud. hizo al P. Arrupe. Le agradecería mucho su respuesta[...]
[...]
Muchas gracias por todo
Miquel Sunyol
Las respuestas recibidas
Estamos
esperando...
La quinta bis: ¿Suele establecer Ud. contacto con sus hermanos jesuitas encarcelados en los diferentes países por donde passa?
Depende mucho de los lugares y tiempos... El año que viene, en mi viaje a los Estados Unidos, tengo previsto visitar en la cárcel federal de Danbury (Connecticut) a nuestro hermano Daniel Berrigan
La sexta bis: Su visita a España parece va a ser una de las más largas que ha hecho. ¿Por qué? ¿Se ha previsto durante ella algún contacto con los jesuitas de la cárcel de Zamora?
La extensa duración de mi viaje a España está motivada por el número importante de jesuitas que allí hay, a los que, en lo posible, deseo conocer en su propio lugar de trabajo. Dentro de mis reducidas posibilidades por lo apretado del programa, y en el marco de la finalidad de mi viaje, no podré encontrarme con mis hermanos de la cárcel de Zamora... Ellos saben que están allí por fidelidad al Evangelio, animados en gran parte por ideas propuestas y defendidas por mí mismo... Pero también saben, como hombres de Evangelio, que "no se puede servir a dos señores"... Y a mí me toca, como General de la Compañía, decidir en este mes de mayo de 1970 a qué señor hay que servir. Compréndalo, no se puede ir a El Pardo y a Zamora
Pero
¿había jesuitas
en la cárcel de Zamora?
Pedro
Miguel Lamet lo niega...
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| La Vanguardia, 2 de maig de 1970 | ||
| Gracias por
la visita
Miquel Sunyol sscu@tinet.fut.es 11 noviembre 2003 Última revisión: enero 2004 |
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