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¿UN "BELÉN"
SIN LEGIONARIOS ROMANOS?
Vi un "belén", precioso por cierto, y supuestas sus dimensiones, proporcionales a las de un piso del antiguo sindicato, bastante completo.
Pero me extrañó no encontrar una figura: la de un legionario romano. Extrañeza que ha aumentado cuando, al hacer una búsqueda -no ciertamente exhaustiva- por internet, he visto que era una figura difícil de encontrar. Ni en Olot, ni en la Fira de Santa Llúcia. Menos mal que La Parada d'en Carles me ha ddado un cierto consuelo. Pues ¿qué sentido puede tener un "belén" sin un legionario romano? Quien no pone un legionario en el "belén", ¿ha hecho una lectura comprensiva de los dos primeros capítulos del evangelio de Lucas? Sin un legionario romano, ¿a qué viene el anuncio angélico: "En la ciudad de Davis os ha nacido un salvador"?
LAS RAZONES PARA PONER
LEGIONARIOS ROMANOS EN EL "BELÉN" (según los evangelios de Mateo i Lucas) |
LA AVENTURA DE LOS CURAS OBREROS.
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| Moría de madrugada, yendo a la fábrica, al cruzar la carretera. Ahora, pasados 25 años, amigas y amigos nos hemos vuelto a reunir para recorrer juntos una vida que todavía tiene sentido. Esta fue mi participación en el acto. | ||||
| Y si todavía no lo has leído... | PEDIR A DIOS, ¿QUÉ SENTIDO TIENE?
Intentando mejorar nuestras formulaciones litúrgicas de acuerdo a lo que actualmente vamos creyendo |
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Posiblemente, cuando nació Jesús, el hijo de María, según la expresión del evangelio de Marcos (6, 3), la gente del pueblo -ya sabemos como somos la gente- cuchicheaba, mirando compasivamente a José, el nombre de un legionario romano. Un filósofo pagano del siglo II, Celso, recogía estos rumores y ponía un nombre: "Pantera". El gran Orígenes tuvo que intervenir.
JOSÉ, PATRÓN DE LOS... (un fragmento de Robertson Davies) |
LA AMISTAD CON DIOS ¿ES POSIBLE?
Dando vueltas a un tema ya tratado a partir de la lectura de un libro sobre santa Teresa de Jesús |
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NO HUBO QUE ESPERAR A CONSTANTINO
En diálogo con José M. Vigil sobre algunos aspectos (no todos) del capítulo 11 (Aspectos eclesiológicos del pluralismo religioso) de su libro teología del pluralismo religioso, editado por Ediciones El Almendro. |
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Ya podéis leer:
La Eucaristía, ¿un ritual de la Edad de Piedra? Carta al P. Pedro Arrupe Nota añadida sobre Pedro Valdo (Si la abres y quieres volver aquí, ciérrala manualmente) |
Del tiempo... (9 capítulos) Y una lecturade Eugen Drewermann Siempre una noche...
¿Qué
dicen
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¡Ya nos volveremos a ver!!
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31 diciembre 2011 |
¿Me dirás alguna cosa?
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Grácias por tu visita. |
| BIENVENIDO
A ESTA CASA...
Es como si hubieras
venido a mi casa, en la calle 24 del barrio de Bonavista en Tarragona.
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Este
soy yo...
...Miquel
Sunyol
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Tengo una foto en la cual todavía
he salido más mejorado. Me la hizo, ya hace tiempo, y no sé
cómo ni cuándo, Lawrence Durrell.
Cuarteto de Alejandría |
Si más adelante llegó a comprenderme, habrá llegado a descubrir que para todos aquellos que sentimos profundamente y que tenemos conciencia del intrincado laberinto del pensamiento humano sólo hay una resposta: una ternura irónica y el silencio. |
Recordad:
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Los consejos que el autor -un inglés que ha quedado en el anonimato- de the cloud of unknowing (La nube del no-saber) daba a sus posibles lectores pueden servir también para quien esté a punto de visitar "mi casa"
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo.
Por eso te ruego y te exhorto, en virtud de la caridad, que si alguien lo lee o lo comenta o habla de él, lo exhortes -como yo te exhorto- para que lo haga sin prisas, poco a poco. Pues es posible que pueda haber un tema, al principio o al medio, que no se explique del todo bien, pero que se explique inmediatamente después o al final del libro. Por eso, si se considera un solo tema, sin tener en cuenta su conexión con los otros, fácilmente se puede caer en el error. Para evitarlo, te pido por caridad que hagas como te digo.
No me preocupa nada si este libro no lo ven nunca ni los charlatanes, ni los insolentes, aduladores, moralistas, chismosos, murmuradores, maliciosos o toda clase de aprovechados. Mi intención nunca ha sido la de dirigirme a ellos. Por eso me gustaría que no se entrometieran, ni ellos ni ninguna de las personas, doctas o indoctas, con puras ganas de curiosear.
ESTE LIBRO SÓLO HA DE SER LEÍDO POR LAS ALMAS LLAMADAS A LA CONTEMPLACIÓN Y DISPUESTAS A PONER EN PRÁCTICA LOS CONSEJOS QUE AQUÍ SE DAN
Si piensas que esta manera de obrar no se acomoda a tu carácter, puedes dejarla y, después de aconsejarte bien, puedes seguir otra. Y entonces te pido que me disculpes, porque mi verdadera intención al escribir este libro era la de ayudarte de acuerdo con mi sencilla manera de ver las cosas. Puedes también volverlo a leer dos o tres veces; cuantas más veces lo leas, mejor lo entenderás, pues quizás alguna sentencia difícil de comprender en una primera lectura la entenderás a la segunda.
Me es difícil comprender que un alma dispuesta a convertirse en contemplativa pueda leer este libro sin ver en él una afinidad con su preocupación. Entonces, si crees que te hace bien, da gracias a Dios y ruega por mí, por el amor de Dios.
Hazlo, pues, así. Y te pido que no permitas que nadie lo lea a no ser que sepas con seguridad que le pueda ser beneficioso, como ya te decía en el prólogo del libro al hablar de quien se había de dedicar a la contemplación y en qué momento lo había de hacer. Te ruego que insistas en que quien lo lea lo haga sin prisas, poco a poco, ya que quizás pueda haber algún tema, al principio o hacia la mitad, que no quede del todo bien explicado, pero que lo sea inmediatamente después o al final del libro. Por eso, si se considera aisladamente un tema, sin tener en cuenta su conexión con los otros, fácilmente se puede caer en el error. Y para evitarlo, te pido que obres como te digo. Si crees que necesitas más información sobre algún punto en particular, dime cuál es y qué es lo que tú mismo piensas. Y haré lo que pueda para aclarártelo.
Anònim anglès del segle XIV
el núvol del no-saber
Clàssics del cristianisme
Edicions Proa
Dunstan Ramsay, protestante presbiteriano, investigador de vidas de santos y santas, conversa con el jesuita español, Ignacio Blazón, del grupo de los "bolandistas", especializados en "historias de santos"
-San José, por ejemplo… ¿de qué es el santo patrón, Ramsai?
-De los carpinteros, los moribundos, la familia, las parejas casadas y las personas que buscan casa -respondí yo.
-Sí, y en Nápoles también es patrón de los confiteros, no me pregunte por qué. Pero, ¿sólo es patrón de eso? Venga, piénselo un poco. ¿Qué hizo famoso a José?
-¿Ser el padre terrenal de Cristo?
-¡Ajajá, encantador chico protestante! José es el cornudo más famoso de la historia de la humanidad. ¿No usurpó Dios la función de José al fecundar a su mujer por una oreja, según se dice? ¿No es cierto que algunos seminaristas canallas se siguen refiriendo al sine qua non de la mujer como aurícula, oreja? ¿Y no es verdad que a José se lo conoce en toda Italia como Tío Pepe y es invocado por los esposos preocupados? San José oye más oraciones sobre cuernos que sobre búsquedas inmobiliarias y confitería, se lo aseguro. De hecho, en la hagiografía subterránea de la que prometí hablarle, se rumorea que la propia Virgen, que nació de Joaquín y Ana mediante la intervención personal de Dios, fue hija divina además de divina compañera. Difícilmente podrían mejorar esta historia los griegos, ¿no le parece? Y una leyenda popular afirma que los padres de María eran muy ricos, lo cual contradice el respeto de la Iglesia por la pobreza, pero es útil para alentar el respeto general por el dinero. ¿Y conoce el escándalo por el que es necesario mantener apartadas las estatuas de María y de San Juan…?
Robertson Davies
El quinto en discordia
Pag. 228
Ed. Libros de Asteroide