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LAS NARRACIONES
DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

¿SON LOS RECUERDOS DE AMIGOS Y AMIGAS?
¿ES HISTORIA RECORDADA?

¿ES UNA CONSTRUCCIÓN A PARTIR DE LAS ESCRITURAS?
¿ES PROFECIA HISTORIZADA?

Presento un extracto -y éste resumido- de la opinión de John Dominic Crossan, expuesta en sus obras jesús: vida de un campesino judío (pág. 424-453) y el nacimiento del cristianismo (pág. 477-525).

Mi pretensión -al exponer esta opinión- es que, cuando un día salga un señor (o señora) en la tele y diga que Jesús no murió en Jerusalén ni durante las fiestas de la Pascua judía y que el traidor Judas sólo era una figura literaria, no digáis: ¿Por qué nos han engañado otra vez?, sino que tranquilamente digáis: Ya sabemos que algunos lo dicen y es posible que tengan razón. Hoy día ya no nos asustamos cuando dicen que Jesús no nació en Belén, aunque esto lo digan los evangelios de Mateo y Lucas

TEXTOS DE RENÉ GIRARD
extraídos de
VEO A SATÁN CAER
COMO UN RELÁMPAGO



Ya en el Imperio Romano, ciertos defensores del paganismo veían en la Pasión y Resurrección de Jesucristo un mythos análogo a los de Osiris, Atis, Adonis, Ormuz, Dioniso y otros héroes y heroínas de los mitos llamados de muerte y resurrección.
El sacrificio, a menudo por una colectividad, de una víctima aparece en todas partes, y en todas finaliza con su triunfal reaparición resucitada y divinizada.

* * *


El teólogo protestante Rudolf Bultmann decía con toda franqueza que el relato evangélico se parece demasiado a cualquiera de los mitos de muerte y resurrección para no ser uno de ellos. Pese a lo cual se consideraba creyente y vinculado con toda firmeza a un cristianismo puramente "existencial", liberado de todo aquello que el hombre moderno considera, legítimamente, increíble "en la época del automóvil y la electricidad".

* * *


La violencia central de los mitos arcaicos es muy parecida a la que encontramos en numeroos relatos bíblicos, sobre todo en el de la Pasión de Cristo

* * *


Lejos de ser más o menos equivalentes, como inevitablemente se tiende a pensar dadas las semejanzas respecto al propio acontecimiento, los relatos bíblicos y evangélicos se diferencian de modo radical de los míticos. En los relatos míticos las víctimas de la violencia colectiva son consideradas como culpables. Son, sencillamente, falsos, ilusorios, engañosos. Mientras que en los relatos bíblicos y evangélcos esas mismas víctimas son consideradas inocentes. Son, esencialmente, exactos, fiables, verídicos.

* * *


Reconocer lo que tiene de corriente, de trivial incluso, la crucifixión permite comprender una de las cuestiones propias d la figura de Jersús, la de la semejanza entre su muerte y las persecuciones sufridas por muchos profetas anteriores a él.
Si comparamos la Paión con los relatos de las violencias sufridas por los profetas, comprobaremos que en todos los casos, en efecto, se trata de violencias bien directamente colectivas, bien de inspiración colectivas. La semejanza señalada por Jesús es de lo más real y no puede limitarse a las violencias decritas en la Biblia. El mismo tipo de víctimas aparece en los mitos.

* * *


Hay que comparar la Pasión no sólo con las violencias contra los profetas judíos narradas en el Antiguo Testamento, sino también con las que relatan los Evangelios al referirse a la ejecución de quien éstos consideran el "último de los profetas", Juan Bautista.
Encontramos también, en el caso del Bautista, el apasionamiento mimético y los demás rasgos esenciales de la Pasión. Las semejanzas resultan notables, sin que quepa hablar aquí de nada parecido a un "plagio". Ninguno de los dos textos es "copia" del otro. Sus detlles son muy diferentes. Es su mimetismo interno lo que los hace semejantes, un mimetismo representado en ambos casos con idéntica fuerza y originalidad. (pág. 47)

* * *


Los textos bíblicos más interesantes, desde el punto de vista del proceso victimario, son aquellos que los propios evangelios comparan con la vida y la muerte de Jesús, los que nos cuentan la vida y la muerte del personaje llamado el Servidor de Yahvé o Servidor Sufriente, descrito en el Segundo Libro de Isaías (Is 52-53).
El asesinato del gran profeta rechazado por el pueblo, esa muerte es el equivalente de la Pasión en los Evangelios. Tarde o temprano, la proliferación inicial de los escándalos desemboca en una crisis aguda que, en su paroxismo, desencadena la violencia unánime contra la víctima única, la víctima seleccionada al final por toda la comunidad. Un acontecimiento que restablece el orden antiguo o establece uno nuevo a su vez destinado, un día u otro, a entrar también en crisis, y así sucesivamente.

Comienzo exponiendo un ejemplo de profecía historizada: el nacimiento de Jesús en Belén en el evangelio de Lucas (Lc 2, 1-7). Compararlo con el evangelio de Mateo.

El evangelio de Mateo, en sus narraciones referentes al nacimiento (anuncio a José, visita de los magos) no esconde la profecía recordando a Isaías (7, 14) y Miqueas (5, 1):

Mt 1,22 Esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta:
Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán de nombre Emanuel (que significa "Dios con nosotros").
Tou/to de. o[lon ge,gonen i[na plhrwqh/| to. r`hqe.n u`po. kuri,ou dia. tou/ profh,tou le,gontoj(
VIdou. h` parqe,noj evn gastri. e[xei kai. te,xetai ui`o,n( kai. kale,sousin to. o;noma auvtou/ VEmmanouh,l
Mt 2,5 Ellos le contestaron: -En Belén de Judea, así lo escribió el profeta:
Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá: pues de ti saldrá un jefe que será pastor de mi pueblo, Israel.
oi` de. ei=pan auvtw/|( VEn Bhqle,em th/j VIoudai,aj\ ou[twj ga.r ge,graptai dia. tou/ profh,tou\
Kai. su, Bhqle,em( gh/ VIou,da( ouvdamw/j evlaci,sth ei= evn toi/j h`gemo,sin VIou,da\ evk sou/ ga.r evxeleu,setai h`gou,menoj( o[stij poimanei/ to.n lao,n mou to.n VIsrah,lÅ

De manera diferente, escondiendo toda profecía, el evangelio de Lucas construye una narración que quiere tener pretensiones históricas:

Lc 2,1 Por aquel entonces salió un decreto de César Augusto mandando hacer un censo del mundo entero.
VEge,neto de. evn tai/j h`me,raij evkei,naij evxh/lqen do,gma para. Kai,saroj Auvgou,stou avpogra,fesqai pa/san th.n oivkoume,nhnÅ
Lc 2,2 Este censo fue el primero que se hizo siendo Quirino gobernador de Siria.
au[th avpografh. prw,th evge,neto h`gemoneu,ontoj th/j Suri,aj Kurhni,ouÅ
Lc 2,3 Todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad.
kai. evporeu,onto pa,ntej avpogra,fesqai( e[kastoj eivj th.n e`autou/ po,linÅ

Pero todos sabemos que

  • nunca se realizó en tiempos de Augusto este "censo de todo el imperio"
  • un censo en Judea, en tiempos del gobernador Quirino, no se realizó en los años del nacimiento de Jesús mientras el rey Herodes gobernaba, sino unos cuantos años más tarde, cuando, después de nueve años de reinado, Arquelao (hijo de Herodes) fue destituido por el emperador y Judea pasó a depender directamente de Roma.
  • la costumbre romana es que cada uno se empadronara en su lugar de vivienda y trabajo (el censo se hacía con la finalidad de recaudar impuestos)

Si estos tres primeros versículos de la historia del nacimiento de Jesús no tienen ningún fundamento histórico, podemos tener todas nuestras dudas sobre el valor histórico del cuarto versículo, que quiere afirmar la ascendencia davídica de Jesús.

Lc 2,4 También José, que era de la estirpe y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea.
VAne,bh de. kai. VIwsh.f avpo. th/j Galilai,aj evk po,lewj Nazare.q eivj th.n VIoudai,an eivj po,lin Daui.d h[tij kalei/tai Bhqle,em( dia. to. ei=nai auvto.n evx oi;kou kai. patria/j Daui,d

John Dominic Crossan nos dice:

El evangelista (en este caso Lucas en su narración del nacimiento en Belén) muestra un gran interés en la historización de la profecía, en parafrasear la alusión profética convirtiéndola en narración "histórica". Más adelante veremos exactamente este mismo proceso cuando se intente escribir, partiendo de ciertas alusiones proféticas, un primer "relato histórico" de la Pasión de Jesús. Disimulad la profecía, contad el relato e inventad la historia.

Aquí os invito, antes de seguir adelante, a ver todas estas alusiones que procedentes de las Escrituras (especialmente de los salmos y de los profetas) han tejido la narración de la pasión

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Punto de partida

Dar por seguro el hecho de la crucifixión, y ello por dos razones:

  • sería inverosímil que fuera una creación de sus propios seguidores
  • la existencia de un doble testimonio no-cristiano
  • el testimonio de Flavio Josefo, un judío
  • Apareció por aquel entonces Jesús, varón sabio, si es que debe llamársele varón. Pues realizaba obras asombrosas y era maestro de hombres que aceptaban con gusto la verdad, arrastrando tras de sí a muchos judíos, y también a mucha gente de estirpe griega. Era el Ungido [Cristo, Mesías]. Y cuando Pilato lo condenó al suplicio de la cruz...
    Gi,netai dev kata. tou/ton to.n cro,non VIhsou/j sofo.j avnh,r ei;ge a;ndra auvto.n le,gein crh,Å h=n ga,r parado,xwn e;rgwn poihth,j dida,skaloj avnqrw,pwn tw/n h`donh/| tavlhqh/ decome,nwn( kai. Pollou,j mevn VIoudaiouj pollou.j de. Kai, tou/ Ellhnikou/ evphga,getoÅ o` Cristo.j ou-toj h=n

    Antigüedades judías
    L. XVIII, 63

  • el testimonio del historiador romano Cornelio Tácito
  • Para acabar con los rumores, Nerón presentó como culpables y sometió a los más rebuscados tormentos a los que el vulgo llamaba cristianos, aborrecidos por sus ignominias. Aquel, de quien tomaban nombre, Cristo, había sido ejecutado en el reinado de Tiberio por el procurador Poncio Pilato.
    Ergo abolendo rumori Nero subdidit reos et quaesitissimis poenis adfecit quos per flagitia invisos vulgus Christianos appelabat. Auctor nominis eius Christus Tiberio imperitante per procuratorem Pontium Pilatum aupplicio adfectus erat.

    Annales
    L. XV, cap. 44

Pero estos dos testimonios no dejan de presentar sus dudas. Sobre el testimonio de Flavio Josefo, el mismo Crossan nos dice:

Se trataría total o parcialmente de una interpolación de los copistas cristianos que nos han transmitido las obras de Josefo

Del testimonio de Tácito podemos recordar lo que dice Alfredo Fierro en después de cristo:

El pasaje certifica la existencia de una comunidad cristiana en Roma en los años sesenta e informa, de paso, sobre la baja consideracion que le merecia a la plebe y a el mismo. Tacito, empero, no da fe de que Jesus aya sido ejecutado y que, por tanto, haya existido; simplemente señala dedónde deriva el nombre de esas gentes despreciadas. El modo de decirlo suena, además, muy semjante a la fórmula del credo cristiano en la mención de Pilatos, aunque nohable de crucifixión, sino de ejecución, sin concretar el moso. La crónica de Tácito avala, pues, la existencia de cristianos en ese tiempo, dice de dónde les viene el nombre, por qué se denominan así, mas no la existencia del propio Jesús (pág. 21).

Y también lo que nos dice Earl Doherty en The Jesus Puzzle:

El historiador Romano Tácito, en sus Annales escritos alrededor del 115, hace la primera referencia pagana a Jesús como un hombre ejecutado en el reinado de Tiberio. No es probable que esto sea resultado de la búsqueda en algún archivo, porque los romanos difícilmente mantenían registros de las incontables crucifixiones alrededor del imperio. Además, Tácito no es conocido como un investigador profundo, que se ilustra por el hecho de que se equivoca al asignarle el título a Pilato. Algunos eruditos reconocen que la "información" de Tácito probablemente vino de rumores populares e interrogatorios policiales de cristianos; esto habría sido en un momento en el cual la idea de un fundador histórico había obtenido arraigo en Roma.

La opinión de Antonio Piñero:

Además, he expuesto en el “Epílogo” al libro “¿Existió Jesús realmente? (Raíces, Madrid, 2008) que estoy bastante convencido de que la noticia sobre Jesús en los Anales de Tácito (15,44) está interpolado por los cristianos...

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Superemos las dudas, pero queda una pregunta

A pesar de estas dudas sobre estos testimonios no-cristianos, podemos mantener el hecho de la crucifixión de Jesús, pero Crossan se pregunta a continuación de dónde provenían los detalles concretos que nosotros encontramos en las narraciones de la pasión. En un libro anterior, del año 1988, the cross that spoke:the origins of the passion narrative, afirmaba que

  • Los discípulos más cercanos a Jesús no conocían de la Pasión ( de las últimas horas de Jesús) más que el hecho escueto de la crucifixión
  • Más tarde, tampoco obtuvieron testimonios sobre los detalles concretos de la Pasión

Se alineaba así con Helmut Köester quien en el año 1980 había dicho en apocryphal and canonical gospels:

En el principio sólo hubo la creencia en que el sufrimiento, la muerte y la sepultura de Jesús, y también su resurrección, sucedieron "según las Escrituras" (1 Corintios 15,3-4), Los primeros relatos sobre el sufrimiento y la muerte de Jesús no habrían intentado recordar lo que realmente sucedió. Más bien, habrían encontrado el fundamento lógico, y el contenido del sufrimiento y la muerte de Jesús en la memoria de aquellos pasajes de los Salmos y los Profetas que hablaban sobre el sufrimiento de los justos...

En este punto podríamos recordar que

  • en el epistolario paulino no hay una narración de la Pasión de Jesús de Nazaret
  • 1Cor 15, 3 Lo que os transmití fue, ante todo, lo que yo había recibido: que el Mesías murió por nuestros pecados, como lo anunciaban las Escrituras,
    que fue sepultado y que resucitó al tercer día, como lo anunciaban las Escrituras;
    pare,dwka ga.r u`mi/n evn prw,toij( o] kai. pare,labon( o[ti Cristo.j avpe,qanen u`pe.r tw/n a`martiw/n h`mw/n kata. ta.j grafa,j
    kai. o[ti evta,fh kai. o[ti evgh,gertai th/| h`me,ra| th/| tri,th| kata. ta.j grafa,j
  • no sabemos hasta qué punto Pablo habla de Jesús de Nazaret. Earl Doherty escribe en The Jesus Puzzle:
  • Hay un rotundo silencio en Pablo y en otros escritores del primer siglo. En ningún lugar ninguno de ellos afirma que este Hijo de Dios y Salvador, el Cristo cósmico del que hablan, sea el hombre Jesús de Nazaret, recientemente condenado a muerte. En ningún lugar hay una defensa de esta proposición extraña y blasfema, el primer elemento necesario (presumiblemente) en el mensaje cristiano: que un hombre que había vivido recientemente era Dios.
    Pablo y otros escritores antiguos, sin embargo, parecen hablar únicamente de un Cristo divino. Él es el punto de partida y nunca se identifica con un ser humano reciente. Las creencias espirituales se expresan sobre este divino Cristo e Hijo de Dios. Pablo cree en el Hijo de Dios, no en que alguien sea el Hijo de Dios.

    And yet there is a resounding silence in Paul and the other first century writers. Nowhere does anyone state that this Son of God and Savior, this cosmic Christ they are all talking about, was the man Jesus of Nazareth, recently put to death in Judea. Nowhere is there any defence of this outlandish, blasphemous proposition, the first necessary element (presumably) in the Christian message: that a recent man was God.
    Paul and other early writers, however, seem to speak solely of a divine Christ. He is the starting point, a kind of given, and is never identified with a recent human being. Spiritual beliefs are stated about this divine Christ and Son of God. Paul believes in a Son of God, not that anyone was the Son of God.

    Antes de conocer a este señor ya había publicado
    Judas, ¿un traidor?

    Y ya estaba publicado mucho antes de leer a Alfredo Fierro
    Pablo y Jesús

  • El documento q , el evangelio de un grupo de seguidores de Jesús, guarda un total silencio sobre la muerte y resurrección de Jesús
  • Lo que tiene de notable el pueblo de Q es que no era cristiano. No veía a Jesús como un mesías o como el Cristo. No tomaba sus enseñanzas como una crítica severa del judaísmo. No consideraba su muerte como un suceso divino, trágico o salvador. Y no imaginaba que se había levantado de entre los muertos para gobernar un mundo transformado. Pensaba en cambio que era un maestro cuyas enseñanzas le permitían vivir con entusiasmo en tiempos turbulentos. El pueblo de Q no era cristiano: era el pueblo de Jesús.

    Plantear como hipótesis una fuente de dichos que resulta centrarse mucho más en los dichos de Jesús que en sus hechos maravillosos, que menciona el advenimiento del Hijo del Hombre pero guarda silencio acerca de una muerte vicaria o una resurrección, y que parece reflejar y ensalzar una forma de marginalidad social, tuvo consecuencias de largo alcance y, en parte imprevistas, en lo tocante a nuestro modo de reconstruir la teología, las costumbres y la ubicación social del primitivo movimiento de Jesús. Admitir Q equivale a admitir "la diferencia" en los comienzos mismos del movimiento de Jesús.

    Para ampliar este tema
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  • Lo mismo podríamos decir del Evangelio de Tomás.
  • Una de las características más notables del Evangelio de Tomás es su silencio sobre la cuestión de la muerte y resurrección -la piedra angular de la predicación misionera de Pablo-. Pero Tomás no está solo en este silencio. La Fuente de dichos sinópticos (Q), usada por Mateo y Lucas, tampoco considera la muerte de Jesús como parte del mensaje cristiano, ni está interesada en relatos y narraciones sobre la resurrección y las posteriores apariciones del Señor resucitado. El Evangelio de Tomás y Q cuestionan el supuesto de que la Iglesia primitiva puso unánimemente la muerte y resurrección de Jesús como fundamento de la fe cristiana. Los dos documentos presuponen que la significación de Jesús estaba en sus palabras, y sólo en sus palabras.

    Helmut Köester
    Ancient Christian Gospels:
    Their History and Development

  • En els dos rituals eucarístics de la didach, o doctrina dels dotze apòstols no hi ha cap simbolisme que -directament o indirecta- faci menció de la Passió. Ni en tota l'obra trobaríem una referència a la passió i mort de Jesús.

Para ampliar este tema
Si lo quieres ver...

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Avancemos un paso más

Si lo seguidores cercanos de Jesús no conocieron los hechos concretos de aquellas últimas horas ni obtuvieron más tarde ulteriores informaciones. ¿de dónde sale esta narración, casi periodística, hora a hora, de la Pasión de Jesús?

  • Es el fruto de la reflexión de aquel primer sábado santo, un día que se alargaría unos cinco o diez años
  • Reflexión llevada a cabo por un grupo (sólo por un grupo) de los seguidores de Jesús (un grupo sumamente culto y refinado, lo llama Crossan)
  • Que para responder a la pregunta del "viernes santo" (esta muerte ¿venía a negar todo lo que Jesús había dicho y hecho?, ¿y todo lo que ellos habían aceptado y creído?) se adentraron en una lectura profunda de las Escrituras.
  • A la búsqueda de un conocimiento perfecto (telei,an gnw/sin).

    He considerado, pues, que si yo me preocupaba de comunicaros una parte de lo que he recibido, tendría la recompensa de haber servido a unos espíritus como los vuestros, y me he apresurado a enviaros este breve escrito, para que vosotros, además de vuestra fe, tuvierais el conocimiento perfecto. (Carta de Bernabé I, 5)

Deberíamos prestar más atención, en nuestros estudios sobre el Jesús histórico, a este grupo "sumamente culto y refinado" de sus seguidores, que -como diría el profeta Jeremías- se habían dejado "seducir" por Jesús y que estaban convencidos de que

El Señor, mediante los profetas, nos ha hecho conocer el pasado y el presente, haciéndonos también gustar las primicias del futuro. (Carta de Bernabè I, 7)

y multiplicaban

...nuestras acciones de gracias al Señor ya que nos ha hecho conocer el pasado, nos ha instruido sobre el presente y somos capaces de intuir el futuro. (Carta de Bernabè V, 3)

No son los primeros que "meditan" las Escrituras. Ejemplos de estas "meditaciones" las encontramos en Filón, un judío de Alejandría del siglo I, y en los textos surgidos de las cuevas de Qumrán, y estas "meditaciones" o interpretaciones de las Escrituras pueden seguir diferentes modelos

Un modelo era seguir un texto bíblico y, versículo a versículo, aplicarlo a la historia de la colectividad.

Otro de los modelos consistía en seleccionar diversos versículos aislados, extraídos de los diversos libros, que trataran sobre un mismo tema o hecho concreto. Cada versículo bíblico iba seguido de la interpretación para el tiempo presente y el resultado final sería un texto en donde era difícil de precisar dónde acababa la cita bíblica (la "profecía") y dónde empezaba la interpretación (la "historia").

Esta actividad de recrear la "profecía" para convertirla en "historia" exigía una preparación exegética que no estaba al alcance de los "campesinos galileos".

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Lo que se nos pide

Ahora, llegados a este punto, John Dominic Crossan, nos pide una cosa muy difícil:

Rogaría al lector que, si dispone de una copia de Bernabé VII, leyera el capítulo entero varias veces, que olvidara por un momento el "conocimiento" de la Pasión que puedan haberle proporcionado los relatos pormenorizados de los evangelios canónicos, y que intente imaginarse a los primitivos cristianos que no sabían de ella más que lo que cuenta este capítulo.

Del comentario introductorio a la carta, en el volumen pares apostòlics de la colección Clàssics del cristianisme (nº 81), aprovecho este fragmento:

La llamada Carta de Bernabé gozó de una gran autoridad en los primeros tiempos de la Iglesia. Parece que Clemente de Alejandría i Orígenes la ponían en el mismo nivel que las cartas apostólicas del Nuevo Testamento. El texto griego de la carta se encuentra a continuación del Apocalipsis en el famoso códice Sinaiticus del Nuevo Testamento y también en el mismo códice Hierosolymitanus 54 que contiene la Didakhé.

Por su lado Helmut Koester dice de ella (citado por Crossan):

Una de las obras del cristianismo primitivo pertenecientes al género de la gnosis bíblica que mejor ejemplifican la interpretación alegórica del Antiguo Testamento... Bernabé intenta además alcanzar una comprensión bíblica del significado soteriológico de la muerte de Jesús, ateniéndose en todo momento a las esperanzas apocalípticas... Bernabé no utiliza nunca, ni tácita ni explícitamente, las obras del Nuevo Testamento, hecho que constituiría un buen indicio de la antigüedad de la obra... Los materiales que vemos en Bernabé representan un estadio inicial del proceso continuado después por el Evangelio de Pedro, más tarde por el de Mateo y completado al fin por Justino Màrtir.

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La exégesis de la Carta de Bernabè

En el capítulo quinto introduce el tema de la Pasión con una pregunta, la "pregunta del viernes santo"

¿Cómo ha soportado sufrir a manos de los hombres? (V, 5)

Y va seleccionando unos cuantos versículos de las Escrituras, aislados, extraídos de libros diversos, según uno de los modelos exegéticos que ya hemos visto en las cuevas esenias de Qumrán:

Bern V, 2 Pero él era malherido por nuestras faltas, triturado por nuestras pecados; con su herida éramos curados. Como cordero llevado al matadero o como oveja muda delante del trasquilador
Comparar los textos griegos:
Bern V, 2 evtraumati,sqh dia. ta.j avnomi,aj h`mw/n kai. memala,kistai dia. ta.j a`marti,aj h`mw/nÅ tw/| mw,lwpi auvtou/ h`mei/j iva,qhmenÅ w`j pro,baton evpi. sfagh.n h;cqh kai. w`j avmno.j a;fwnoj evnanti,on tou/ kei,rontoj auvto.n
Is 53, 5 auvto.j de. evtraumati,sqh dia. ta.j avnomi,aj h`mw/n kai. memala,kistai dia. ta.j a`marti,aj h`mw/n paidei,a eivrh,nhj h`mw/n evpV auvto,n tw/| mw,lwpi auvtou/ h`mei/j iva,qhmen
Is 53, 7 w`j pro,baton evpi. sfagh.n h;cqh kai. w`j avmno.j evnanti,on tou/ kei,rontoj auvto.n a;fwnoj ou[twj ouvk avnoi,gei to. sto,ma auvtou/
Bern V, 12 Cuando hieran al propio pastor, entonces morirán las ovejas del rebaño
Comparar los textos griegos:
Bern V, 12 o[tan pata,xwsin to.n poime,na e`autw/n( to,te avolei/tai ta. pro,bata th/j poi,mnhj
Zac 13, 7 pata,xate tou.j poime,naj kai. evkspa,sate ta. pro,bata kai. evpa,xw th.n cei/ra, mou evpi. tou.j poime,naj
Mt 26, 31 Pata,xw to.n poime,na( kai. diaskorpisqh,sontai ta. pro,bata th/j poi,mnhjÅ
Bern V, 13 Libera mi vida de la espada, y clava mis carnes porque una banda de malvados se han levantado contra mi
Comparar los textos griegos:
Bern V, 13 Fei/sai mou th/j yuch/j avpo. r`omfai,aj kai kaqh,lwson mou ta.j sa,rkaj( o[ti ponhreuome,nwn sunagwgai. evpane,sthsan moi
Ps 22, 21 r`u/sai avpo. r`omfai,aj th.n yuch,n mou kai. evk ceiro.j kuno.j th.n monogenh/ mou
Ps 118,120 kaqh,lwson evk tou/ fo,bou sou ta.j sa,rkaj mou avpo. ga.r tw/n krima,twn sou evfobh,qhn
Ps 21,17 o[ti evku,klwsa,n me ku,nej polloi, sunagwgh. ponhreuome,nwn perie,scon me w;ruxan cei/ra,j mou kai. po,daj
Ps 85,14 o` qeo,j para,nomoi evpane,sthsan evpV evme, kai. sunagwgh. krataiw/n evzh,thsan th.n yuch,n mou kai. ouv proe,qento, se evnw,pion auvtw/n
Bern V, 14 He ofrecido mis espaldas a los que me apaleaban y mis mejillas a los que me arrancaban la barba. He presentado mi cara como una roca dura
Comparar los textos griegos:
Bern V, 14 ivdou. te,qeika, mou to.n nw/to,n dwka eivj ma,stigaj ta.j de. siago,naj eivj r`api,smataÅ to. de. pro,swpo,n mou e;qhka w`j sterea.n pe,tran
Is 50, 6 to.n nw/to,n mou de,dwka eivj ma,stigaj ta.j de. siago,naj mou eivj r`api,smata to. de. pro,swpo,n mou ouvk avpe,streya avpo. aivscu,nhj evmptusma,twn
Is 50, 7 kai. ku,rioj bohqo,j mou evgenh,qh dia. tou/to ouvk evnetra,phn avlla. e;qhka to. pro,swpo,n mou w`j sterea.n pe,tran kai. e;gnwn o[ti ouv mh. aivscunqw/

En el capítulo sexto añade otras alusiones de las Escrituras:

Bern VI, 5 Una turba de malvados me rodea, me cercaban como las abejas el panal; y han echado suertes sobre mi túnica.
Comparar los textos griegos:
Bern VI, 5 Perie,cen me sunagwgh. ponhreuome,nwn evku,klwsa,n me w`sei. me,lissai khri,on( kai. evpi. to.n i`matismo,n mou e;balon klh/ron
Ps 21,17 o[ti evku,klwsa,n me ku,nej polloi, sunagwgh. ponhreuome,nwn perie,scon me w;ruxan cei/ra,j mou kai. po,daj
Ps 117,12 evku,klwsa,n me w`sei. me,lissai khri,on kai. evxekau,qhsan w`sei. pu/r evn avka,nqaij kai. tw/| ovno,mati kuri,ou hvmuna,mhn auvtou,j
Ps 21,19 diemeri,santo ta. i`ma,tia, mou e`autoi/j kai. evpi. to.n i`matismo,n mou e;balon klh/ron
Bern VI, 7 ¡Ay de ellos! Pues han tramado un pla perverso contra ellos mismos al decir: Atemos al justo porque nos molesta
Comparar los textos griegos:
Bern VI, 7 ouvai. th/| yuch/| auvtw/n( o[ti bebou,leuntai boulh.n ponhra.n kaqV e`autw/n eivpo,ntej dh,swmen to.n di,kaion o[ti du,scrhstoj h`mi/n evstin
Is 3, 9 kai. h` aivscu,nh tou/ prosw,pou auvtw/n avnte,sth auvtoi/j th.n de. a`marti,an auvtw/n w`j Sodomwn avnh,ggeilan kai. evnefa,nisan ouvai. th/| yuch/| auvtw/n dio,ti bebou,leuntai boulh.n ponhra.n kaqV e`autw/n
Is 3, 10 eivpo,ntej dh,swmen to.n di,kaion o[ti du,scrhstoj h`mi/n evstin toi,nun ta. genh,mata tw/n e;rgwn auvtw/n fa,gontai
*          *          *

Atención a estos dos puntos:

John Dominic Crossan nos hace estas dos observaciones. La primera: en el estadio en que se escribe la Carta de Bernabé no se habla de detalles concretos de la Pasión, sino de la Pasión en general.

...en un afanoso escrutinio de las Escrituras, semejante al que hicieron los esenios de Qumrán, se descubrieron versículos e imágenes que podían ser aplicados al episodio de la Pasión considerada globalmente, pero, por supuesto, no a sus detalles específicos, pues en la memoria de sus discípulos no existían tales detalles.

Segunda: esta primera reflexión no es sólo sobre los "sufrimientos del justo", sino que abarca toda la trayectoria de pasión-resurrección.

Lo más interesante es que Bernabé proporciona una base bíblica no sólo a la Pasión de Jesús, sino a la Pasión y parusía, entendidas como desdoblamiento de temas emparentados y relacionados entre sí. La Carta de Bernabé sería un ejemplo de cómo un conjunto de textos de las Escrituras son interpretaos y entendidos como profecías de la trayectoria Pasión-parusía

Bern VI, 1 ¿Quién tiene algo contra mí? Que se me acerque. ¿Quién quiere ser declarado justo delante de mí? Que se acerque al siervo del Señor
Citas de Is 50, 8 i 9
Bern VI, 2 Mirad, en los fundamentos de Sión colocaré una piedra preciosa, escogida, angular, de gran precio.
Cita de Is 28, 16
Bern Vi, 3 Quien crea en ella vivirá para siempre
Cites de Is 28, 16 i Gen 3, 22
Bern VI, 3 Me ha puesto como una piedra dura
Cita de Is 50, 7
Bern VI, 4 La piedra que han rechazado los constructores es ahora la piedra angular
Cita de Ps 118 [117], 22
Bern VI, 4 Este es el día grande y maravilloso que ha hecho el Señor
Cita de Ps 118 [117], 24
*          *          *

El capítulo VII de la Carta de Bernabé

¿Ya habéis tenido tiempo de leer este capítulo VII una, dos, tres... veces? ¿Y os habéis podido olvidar de todo lo que sabíais?

Les referencias a la Escritura continúan:

Bern VII, 3 Pero cuando estaba clavado a la cruz le dieron a beber hiel y vinagre
Cita de Ps 69 [68], 22
La nota correspondiente a este texto en la edición de Clàssics del Cristianisme nº 81 dice: "El autor combina en una sola frase estos dos versículos de Mateo (Mt 27, 34.48) para manifestar el cumplimiento del Ps 69 [68], 22.
Esta nota es una ¡trampa!. El autor de la carta puede citar directamente de la versión griega de los LXX. Comparemos os textos griegos
Bern avlla. kai. starwqei,j evpotizeto o;xei kai. colh
Ps 68, 22 kai. e;dwkan eivj to. brw/ma, mou colh.n kai. eivj th.n di,yan mou evpo,tisa,n me o;xoj
Mt 27, 34 e;dwkan auvtw/| piei/n oi=non meta. colh/j memigme,non\ kai. geusa,menoj ouvk hvqe,lhsen piei/nÅ
Mt 27, 48 kai. euvqe,wj dramw.n ei-j evx auvtw/n kai. labw.n spo,ggon plh,saj te o;xouj kai. periqei.j kala,mw| evpo,tizen auvto,nÅ
Bern VII, 3 El Señor lo había mandado así porque también él mismo había de ofrecer en sacrificio por nuestros pecados el vaso del Espíritu, para que se cumpliera lo que prefiguraba Isaac, ofrecido sobre el altar.
Cf. Gen 22

¿Quién de nosotros relacionaría la pasión-resurrección de Jesús con este texto del libro del Levítico? ¿Con el ritual arcaico del Día de la Expiación?

Lev 16, 4 Se vestirá la túnica sagrada de lino, se cubrirá con calzones de lino, se ceñirá una banda de lino y se pondrá un turbante de lino. Son vestiduras sagradas: las vestirá después de haberse lavado el cuerpo ritualmente con agua.
5 Recibirá de la comunidad de los israelitas dos machos cabríos para el sacrificio expiatorio y un carnero para el holocausto.
7 Después tomará los dos machos cabríos y los presentará ante el Señor a la entrada de la tienda del encuentro.
8 Echará a suerte los dos machos cabríos: uno le tocará al Señor y el otro a Azazel
9 Tomará el macho cabrío que haya tocado en suerte al Señor y lo ofrecerá en sacrificio para el perdón de los pecados.
10 Y el macho cabrío que tocó en suerte a Azazel lo presentará vivo ante el Señor, hará sobre él el rito de la expiación antes de enviarlo a Azazel, al desierto.
21 Con las dos manos puestas sobre la cabeza del macho cabrío vivo, confesará las iniquidades y delitos de los israelitas, todos sus pecados; se los echará en la cabeza al macho cabrío, y después, con el encargado de turno, lo enviará al desierto.
22 El macho cabrío se llevará consigo, a región desolada, todas las iniquidades de los israelitas
29 Observaréis perpetuamente esta ley: el día diez del séptimo mes ayunaréis y no trabajaréis
30 Este día harán a favor vuestro el rito de la expiación que os purifica: este día seréis purificados de todos vuestros pecados ante el Señor
31 Es el sábado solemne, día de descanso y de ayuno. Es una ley perpetua.

El autor de la carta de Barnabé encuentra en comentarios posteriores judíos (recopilados en la Misná) las prácticas concretas de este rito de expiación:

  • Los dos machos cabríos debían ser iguales y hermosos
  • Sobre la cabeza de la víctima se ponía lana purpúrea
  • Mientras la conducían al desierto, la insultaban y la escarnecían
  • Y, antes de matarla, ataban la lana entre una roca y los cuernos de la víctima

El autor de la carta, sea de forma premeditada o por una confusión, convierte la roca (en donde ataban la lana) en unas zarzas, un arbusto con espinas. Quizás sigue pensando en el pasaje del sacrificio de Isaac:

Gen 22, 13 Entonces Abraham alzó la vista y miró, y he aquí que detrás de sí estaba un carnero trabado por sus cuernos en un matorral. Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.

Este tema no lo doy por acabado; ya lo continuaré
Mientras tanto, podéis seguir, releyendo la Carta de Bernabé, esta meditación del "sábado santo".

Carta de Bernabè. (Versión griega)
Epistle of Barnabas. (Versión inglesa)
Epístola de Bernabé. (Versión castellana)
Lettre de Barnabé. (Versión francesa)

Gracias por la visita
Miquel Sunyol

sscu@tinet.cat
3 abril 2013
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