Las pinturas rupestres de la sierra de la Piedad fueron descubiertas casualmente por Juan Ruiz, del equipo infantil de espeleología del Centro Cultural y Recreativo de Ulldecona el 31 de marzo de 1975. Descubrió concretamente el abrigo V. Comunicaron la noticia a unos miembros del Grupo Espeleológico de Ulldecona: J.M. Querol y Joaquim Virgili; y éstos a Joaquim y Josep Romeu.
El 27 de abril, el GEU realizó las primeras fotografías. Josep y Joaquim Romeu descubrieron dos nuevos abrigos (IV y VII). Se pide la colaboración del Equipo de Búsquedas Espeleológicas y Espeleo-Club de Sabadell (APUF) y se formó un grupo de trabajo para hacer el estudio de las pinturas. Los miembros de este grupo de trabajo serían Ramon Viñas, Domènec Miquel, Ramon Ten, M. Lluïsa Mora, Maria Canals, Josep Romeu i Joaquim Romeu. También colaboraron Josep Querol, Joaquim Virgili, Joan Ruiz, Consol Martin, Elisa Sarrià, Marc Viñas y Domènec Campillo.
El 4 de mayo se iniciaron los trabajos al abrigo V. Se trataba de calcar, fotografiar, tomar anotaciones y hacer un levantamiento topográfico de los abrigos. Se localizó el abrigo VIII. El 10 y el 11 de mayo se descubrieron los abrigos I, II e III, que serían calcados y topografiados los días 17, 18 y 19 de mayo. Los trabajos de prospección dieron como resultado la descubierta del abrigo VI y los dos abrigos de la partida Esquarterades. El 27 de diciembre de 1975 se dio por acabada la campaña. Posteriormente, el 1980 se descubrían el abrigo V exterior y el IX.
Los abrigos se protegieron y algunos se cerraron (I, II, V y VIII). EL año 1996, el conjunto fue inscrito al Registro General de Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Español, con categoría de Zona Arqueológica. El 16 diciembre de 1997 el prehistoriador Jean Clottes visitó el conjunto, comisionado por la UNESCO, en el marco de las inspecciones que hizo para informarse sobre el expediente porque las pinturas del arco mediterráneo de la península Ibérica fuesen declaradas Patrimonio de la Humanidad.
El 30 de octubre de 1998 dos equipos científicos, uno de la Universidad de Barcelona (Josep M. Fullola Pericot y Joan Salvador Mestres) y otro del Servicio de Arqueología de la Generalitat (Ramon Ten, Josep Castell, Joany Vianney), dirigidos por el profesor Paul Pettitt, de la Universidad de Oxford se desplazaron al conjunto rupestre para extraer muestras de pintura por someterlas al análisis cronológico.
En la reunión del Comité del Patrimonio Mundial, que tuvo lugar a Kioto entre el 30 de noviembre y el 5 de diciembre de 1998 se aprobó incluir en la lista del Patrimonio Mundial el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica.
El 27 de abril, el GEU realizó las primeras fotografías. Josep y Joaquim Romeu descubrieron dos nuevos abrigos (IV y VII). Se pide la colaboración del Equipo de Búsquedas Espeleológicas y Espeleo-Club de Sabadell (APUF) y se formó un grupo de trabajo para hacer el estudio de las pinturas. Los miembros de este grupo de trabajo serían Ramon Viñas, Domènec Miquel, Ramon Ten, M. Lluïsa Mora, Maria Canals, Josep Romeu i Joaquim Romeu. También colaboraron Josep Querol, Joaquim Virgili, Joan Ruiz, Consol Martin, Elisa Sarrià, Marc Viñas y Domènec Campillo.
El 4 de mayo se iniciaron los trabajos al abrigo V. Se trataba de calcar, fotografiar, tomar anotaciones y hacer un levantamiento topográfico de los abrigos. Se localizó el abrigo VIII. El 10 y el 11 de mayo se descubrieron los abrigos I, II e III, que serían calcados y topografiados los días 17, 18 y 19 de mayo. Los trabajos de prospección dieron como resultado la descubierta del abrigo VI y los dos abrigos de la partida Esquarterades. El 27 de diciembre de 1975 se dio por acabada la campaña. Posteriormente, el 1980 se descubrían el abrigo V exterior y el IX.
Los abrigos se protegieron y algunos se cerraron (I, II, V y VIII). EL año 1996, el conjunto fue inscrito al Registro General de Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Español, con categoría de Zona Arqueológica. El 16 diciembre de 1997 el prehistoriador Jean Clottes visitó el conjunto, comisionado por la UNESCO, en el marco de las inspecciones que hizo para informarse sobre el expediente porque las pinturas del arco mediterráneo de la península Ibérica fuesen declaradas Patrimonio de la Humanidad.
El 30 de octubre de 1998 dos equipos científicos, uno de la Universidad de Barcelona (Josep M. Fullola Pericot y Joan Salvador Mestres) y otro del Servicio de Arqueología de la Generalitat (Ramon Ten, Josep Castell, Joany Vianney), dirigidos por el profesor Paul Pettitt, de la Universidad de Oxford se desplazaron al conjunto rupestre para extraer muestras de pintura por someterlas al análisis cronológico.
En la reunión del Comité del Patrimonio Mundial, que tuvo lugar a Kioto entre el 30 de noviembre y el 5 de diciembre de 1998 se aprobó incluir en la lista del Patrimonio Mundial el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica.



