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CONSERVACIÓN DE LAS SETAS
Para hacer
conservas de setas, primeramente hará falta proveernos de botes de
cristal de boca ancha. Los mejores son los que llevan una junta de goma
y quedan herméticamente cerrados. Van bien sobretodo para la conserva
por esterilización. Para otros sistemas como por ejemplo la conserva en
aceite o en sal, con botes roscados hay suficiente, pero sobretodo es
importante que cierren bien. También es necesario dotar estos botes de
cristal con una etiqueta adhesiva, donde haremos constar el tipo de seta
que contiene, la fecha de la conserva i el límite de caducidad, ya que
si no lo hacemos así, podría darse el caso de que consumiéramos las
últimas conservas i dejáramos las más antiguas, o que comiéramos setas
caducadas.
En
cuanto a las setas, es conveniente escoger los ejemplares más sanos i
tiernos, y lavarlas bien limpias suprimiendo la parte que contiene
tierra del pié. Si lo que queremos es conservar higroforos, es
aconsejable quitar la cutícula que cubre el sombrero. Una vez tengamos
las setas bien limpias, las cortaremos a trozos ni muy grandes ni muy
pequeños, y ya podremos empezar a hacer la conserva. |
CONSERVA AL NATURAL
Para hacer este tipo de
conserva podemos escoger cualquier especie de seta, se a de
la calidad que sea, ya que prácticamente se trata de un
proceso similar al de las conservas que se comercializan en
tiendas. Se limpian bien las setas y se hierven durante 15
minutos. A continuación se apartan con un cuchara de madera
y se ponen en botes herméticos, llenándolos hasta sus tres
cuartas partes. Después, con un colador fino, iremos
añadiendo el agua de hervir las setas hasta que queden
cubiertas, y ya se pueden esterilizar.
Para hacerlo, utilizaremos una
olla bien grande y al fondo pondremos un trapo de cocina
plegado, de forma que cuando pongamos los botes, el cristal
no toque directamente el fondo de la olla. A continuación
iremos depositando los botes, llenado de agua hasta sus tres
cuartas partes. Seguidamente dejaremos hervir el agua a
fuego moderado durante una hora. Pasado este tiempo,
habremos de esperar unos 15 minutos antes de quitar los
botes, para evitar que se rompan. Las setas conservada s de
esta manera pueden conservarse durante más de un año.
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CONSERVA EN ACEITE DE OLIVA
Sea cual
sea la conserva en aceite que escojamos, hay que tener en
cuenta que una vez abierto el bote, hay que consumir las
setas en un corte espacio de tiempo. Por tal motivo es
preferible escoger botes de cristal que no sean muy grandes,
si no de contenido que estimamos que podamos consumir en un
par de veces.
Se limpian bien las setas y se
cortan a trozos de tamaño mediano. A continuación se ponen
en una cazuela de barro con tres cuartas partes de agua y
una de vinagre junto con una pizca de sal, y se deja que
cuezan durante diez minutos. Pasado este tiempo, se retiran
del fuego y se dejan escurrir sobre un paño o papel de
cocina al menos durante una hora. A continuación iremos
colocando las setas en botes de cristal hasta las tres
cuartas partes, se cubren con aceite de oliva, se cierran
herméticamente y se pueden guardar en un lugar fresco. Esta
conserva se puede guardar hasta 8 meses aproximadamente. Si
esperásemos más, corremos el riesgo de que el aceite se
vuelva rancio.
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CONSERVA EN ESCABECHE
Para
hacer conserva de setas en escabeche, se pueden utilizar la
mayoría de setas comestibles, pero se ha de tener en cuenta
que la conserva en si, se puede considerar una elaboración
culinaria definitiva. Las setas más adecuadas para este uso
son; los niscalos, los rebozuelos y las negrillas. Es
conveniente escoger los ejemplares más pequeños y enteros.
Para preparar el escabeche
utilizaremos vinagre de buena calidad, una hoja de laurel,
una ramita de tomillo, pimienta negra en grano (unos doce),
i sal. Limpiaremos bien las setas les daremos un hervor
durante cinco minutos. A continuación las dejaremos escurrir
sobre un paño de cocina. Seguidamente las pondremos dentro
de los botes junto con el vinagre y el resto de los
ingredientes. Una vez llenos, cubriremos el brocal del bote
con aceite de oliva y ya está. Las setas se podrán consumir
al cabo de 3 semanas, ideales para aperitivos y ensaladas.
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CONSERVA EN SAL
Años
atrás, esta conserva fue la más conocida y utilizada para
conservar las setas, a pesar de que con este sistema, las
setas pierden parte de su sabor original.
Se trata de hacer una salmuera
con un litro de agua caliente y 300 gr. de sal. Antes de
empezar a conservar las setas, es importante que estas estén
bien limpias. Una vez limpias, les daremos un hervor y a
continuación los pondremos a escurrir. Seguidamente iremos
llenando los botes de vidrio de boca ancha hasta sus tres
cuartas partes, y acabaremos de llenarlos con la salmuera
que teníamos preparada. Antes de cerrar los botes añadiremos
una capa de aceite de oliva, y ya se pueden guardar en un
sitio fresco. Las setas conservada así pueden guardarse
hasta un año.
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CONSERVA POR DESECACIÓN
Conservar setas por desecación significa guardar las setas
cuando han perdido toda el agua que contienen.
Preferentemente utilizaremos utilizaremos setas de carne
reducida, como por ejemplo, senderuelas, trompetas de
muertos y rebozuelos anaranjados, que son los que mejores lo
permiten. También se pueden secar una vez cortados a laminas
los boletos y los rebozuelos.
Este es un procesos que se
limita a dejar la seta expuesta al aire a temperatura
ambiental. Una vez limpias de tierra las setas, se depositan
sobre una superficie de madera, procurando que no se
amontonen. El lugar ideal es un cobertizo bien ventilado
donde no haya humedad. Durante los primeros días se notará
que se reduce su volumen, entonces es cuestión de observar
que no se pudra ninguna seta, y en su caso hay que quitarla
inmediatamente. |
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