En los artículos anteriores hemos hablado del Tríade Color Test (TCT) y de cómo se puede utilizar esta simple simulación mental para obtener una gráfica de la salud no sólo mental sino anímico espiritual de la persona que estamos examinando.
En particular, habíamos trazado líneas de guía de cómo utilizar los espacios mentales de Max Pulver para obtener respuestas inconcientes espontáneas de la persona examinada, que mostraban la relación que el mismo tenia con sus tres componentes (Ánima, Mente y Espíritu) dentro de su contenedor (cuerpo).
La posición, el color, el tamaño así como otras características de las tres esferas que se iluminan en el espacio mental constituían la radiografía interna del propio estado de salud.
La interpretación que le habíamos dado hasta ahora era una interpretación arquetípica basada en los estudios de Pulver y Max Lüscher y también sobre PNL. Sobre esta base de interpretación, como a menudo sucede, se deja también a la capacidad inconciente del lector interpretar las posiciones y los colores de las esferas de forma muy simbólica y arquetípica.
En este contexto no obstante surgieron dudas sobre algunos tipos de constelaciones arquetípicas (las ubicaciones y los colores de las esferas) que no podían ser identificados fácilmente por aquellos que por falta de sensibilidad no eran capaces de identificar los significados inconscientes que la persona, sometida al ejercicio, intentaba comunicar, mediante la resolución del test mismo.
Por esta razón nos vimos en la necesidad de desarrollar un criterio visual fácil de aplicar en todos los casos que (en manos de todos), puede ser una útil y completa, clara e inequívoca clave de lectura del test.
Este criterio, como veremos más adelante, además, dio la posibilidad de entender aún mejor la presencia de sistemas parasitantes de Ánima, Mente o Espíritu, ya sean vinculados con la esfera de alienígenas o simplemente vinculados a parásitos incorpóreos que a menudo se involucran a la Mente y al Espíritu de las personas anímicas con el objeto de transformar el carácter y relegando el comportamiento dentro de esquemas del tipo paranoicos o esquizofrénicos.
Vamos a destacar en este punto como hemos podido observar, en todos estos años, como algunos de los personas que investigamos con la idea de encontrar una verdadera interferencia alienigena, estaban sujetos a interferencias de seres que con la verdadera triade nada tenían que ver.
Parásitos extracorpóreos que, evidentemente motivados con la idea de alimentarse energéticamente de Ánima, se adhirieron al sistema triádico usando sus recursos internos.
La existencia de estos parásitos ya había sido mencionada por muchas culturas chamánicas, Carlos Castaneda y Helena Blavatsky, y nuestras investigaciones no sólo han servido para poner de manifiesto su existencia, antes de nuestra incrédula observación, y se manifiestan en toda su realidad.
La presencia de estos parásitos, que además no tenían mucha conciencia de sí mismos, producía, en las personas examinadas, enfermedades que tendían a alterar el comportamiento social, provocando normalmente fuertes depresiones, comportamientos de ansiedad, sentimientos auto perjudiciales, hacia sí mismos.
El TCT respondía en estos casos, donde el TAV (prueba de autoevaluación para el análisis de presencia de interferencia alienígena) daba respuesta negativa, de manera satisfactoria mostraba una fuerte interferencia al analizar los colores de las tres esferas correspondientes ideicamente al Ánima, Mente y Espíritu, que se pedía crear mentalmente, en un espacio interior, una simulación mental, que tomaba precisamente el nombre de TCT.
Si bien la identificación del significado arquetípico de la posición y las dimensiones de las esferas era de facto establecido por las normas del PNL y por el Pulver, se hizo más complejo establecer el significado ideico de los colores de las esferas mismas con la precisión absoluta para identificar la patología que caracterizaba a la persona examinada, sea ésta fuera del fenómeno de abducción, o simplemente parasitada o ligada a interferencias de naturaleza mental.
Para poder comprender el significado profundo del TCT y para poder demostrar su potencialidad, antes que nada tenemos que comprender el profundo mecanismo que la persona examinada establece inconscientemente con los colores de las tres identidades.
El neurofisiólogo Stephen Kosslyn tiene muy bien establecido a través de numerosos experimentos que el cerebro funciona como un equipo de cómputo trivial. Cuando usted da mucho que hacer, se ralentiza.
Luego debe ser absolutamente destacado como Kosslyn consigue demostrar que el cerebro y las simulaciones mentales siguen las leyes de la virtualidad del mundo exterior. Por ejemplo, si se pide a una persona imaginar visualmente una pelota de goma que rebota sobre un suelorígido, la persona verá la pelota, dentro de su cabeza, caer al piso y rebotar. Y también hacemos caso de observar la pelota que todas las veces que rebota llega exactamente a mitad de altura con relación al punto en que se inicio.
Debemos observar en esta simulación mental que si ésta era fruto de una mera ilusión, la esfera no rebotaría en el piso simulado por nuestro cerebro. Por el contrario rebota y simula a la perfección lo que en realidad ocurre en la realidad virtual (es decir fuera de la Mente de la persona como si estuviera realmente cayendo una pelota de goma en el piso).
Por lo que respecta a la física de los colores, estaba perfectamente mostrada por nuestras personas que se presentaban al TCT. Por ejemplo, si una persona veía las tres esferas coloreadas de verde, azul y rojo, cuando éstas se reunían, la suma de las 3 esferas, era blanca.
En efecto, sumando las tres longitudes de onda de tres colores fundamentales RGB (rojo, verde, azul) la física nos dice que el color blanco representa la mezcla de los tres colores.
Cualquiera que se haya sometido a esta prueba que hubiera tenido tres esferas con los colores rojo, azul y verde, habría dado, como respuesta final, una esfera suma de color blanco, tanto si hubiera sido un profesor de física, de una prestigiosa universidad extranjera,o si hubiera sido un campesino.
Sobre esta observación, hemos observado que, si en un determinado caso el color de una de las tres esferas o de todas, hubieran sido diferentes de los colores asignados e identificados en la norma, esto sucedería por un único motivo fundamental. Algo alteraba FISICAMENTE la vibración asignada al componente. Por ejemplo, ya habíamos establecido en los artículos anteriores que la norma para que una persona que no tuviera ningún tipo de parasitage externo y ni siquiera hubiera tenido problemas de abducción extraterrestre, estaba representada por el propio sistema triádico RGB.
Así, por ejemplo, la Mente debe estar verde. La Mente tiene su propia vibración que en nuestro sistema de funcionamiento interno se define por el color verde que también corresponde a una vibración real debido a una expresión matemática de esta manera :
Si el color es transpuesto o distinto del verde existe algo que distorsiona la frecuencia base.
Esta frecuencia puede ser alterada porque biológicamente ese tipo de Mente no es suficientemente consciente de su componente espacial o temporal. Recuerdo que, la Mente tiene un eje del espacio y uno del tiempo, pero no tiene idea del eje energético potencial.
Por tanto, la frecuencia de Mente se ve alterada por simples parámetros internos.
Sus componentes que corresponden a dos colores diferentes, el azul para el eje del tiempo y el rojo para el eje del espacio, no estará al máximo y dará una vibración final que modificará el color que de verde pasaría a otro color.
Debe señalarse que en nuestra convención, el color de la Mente, está correspondiendo al eje de color ausente. El color verde es el eje energético y por lo tanto en la Mente, el eje de energías, no existe, por ello la Mente debe ser verde.
En términos más físicos la Mente absorbe el azul y el rojo y refleja el verde y por lo tanto parece verde. De igual modo, por ejemplo, el Espíritu es rojo porque le falta el eje del espacio que es rojo. El Espíritu pues absorbe el azul y el verde refleja el rojo y es, pues, en condiciones normales, rojo.
Por supuesto Ánima será por las mismas razones de color azul. Arquetípicamente Ánima, Mente y Espíritu ocupan, en el espacio de Pulver, el espacio que ocupan los colores correspondientes. Azul, Verde y Rojo en efecto van de izquierda a derecha en la totalidad de sistemas de representación que arquetípicamente e inconscientemente los científicos han decidido adoptar.
En la mayor parte de los casos, es decir en las personas diestras, el azul de Ánima, frente a quien lo observa, es percibido por el ojo izquierdo porque es correspondiente al hemisferio derecho. Así Ánima es azul y está a la izquierda de quien observa como Espíritu está a la derecha de quien observa porque es percibido por el ojo derecho que envía las señales al hemisferio izquierdo, donde precisamente Espíritu existe y opera.
El cuerpo fisico se podría identificar con Mente que es verde y está en el centro del espectro de frecuencias. Así, el Azul, el Verde y el Rojo, representarán a todas las poblaciones y las distintas culturas en el mundo, la idea de Ánima, Mente y Espíritu.
Reconociendo que hay un eje de la Mente que posee una coloración que difiere del verde es porque vibracionalmente esta desequilibrada.

Como se puede observar en este ejemplo práctico, el verde de la Mente puede llegar a ser amarillo si el eje del rojo, correspondiente al absorbimiento de ese color y correspondiente al espacio, son nulos (absorción máximo = 0, reflexión total = 255). Esto quiere decir que la Mente si se convierte en amarilla no tiene idea del espacio pero vive solo en el tiempo. De igual modo si el eje del tiempo, correspondiente al color azul son nulos en absorción (Azul = 255) es por esto que la Mente pasa a ser Cian (no confundirlo con el azul claro).
Pero todo esto ¿cómo debe ser interpretado? Una Mente sin espacio o una Mente sin idea de tiempo es una Mente que no es capaz de realizar bien su trabajo y que se sitúa mal entre Ánima y Espíritu.
En particular, una Mente sin tiempo representa una Mente que pertenece a una persona siempre con retraso, que no tiene conciencia de la realidad temporal, así como una Mente sin espacio no tiene capacidad de ordenar los objetos en el espacio, pertenece a menudo a personas invasivas de espacios ajenos porque no tiene conciencia de sus espacios. Una Mente totalmente blanca no tiene idea ni de espacio ni de tiempo y es una Mente que ya ha decidido estar fuera de la realidad virtual, una Mente que rechaza las informaciones que no son absorbidas y rechaza el mundo físico virtual, una Mente tendiente a la parte más de la "New Age" americana que no tiene los pies sobre la Tierra, que no sabe cuánto cuesta un kilo de pan y que no le importa ni siquiera saberlo. Del mismo modo un Ánima Azul podría ser Magenta o Cian en función de que no tenga idea del eje de energía o del eje del espacio.

Por último el Espíritu puede pasar por su color rojo, al amarillo o al magenta si carece de energía o es incapaz de correlacionarse con la idea del tiempo.

Un color negro de Mente, de Ánima o de Espíritu designará la no interferencia de estas componentes por falta de emisión de señal.
La ausencia de Ánima está vinculada a la falta de la lámpara encendida que debería ser de color azul o de color diferente pero de algún color.
En otras palabras podemos estar en presencia de lámparas negras o en ausencia de lámparas (caso de ausencia de componente anímico).
Una Mente negra es evidente signo de problemáticas vinculadas a procesos de esquizofrenia donde falta la capacidad de conectar el hemisferio derecho con el izquierdo por falta de la Mente (la lámpara no aparece) donde ni el eje del espacio ni del tiempo tienen un componente activo, porque toda la señal es absorbida.
Se esta en presencia de una Mente que absorbe desde el exterior pero no emite ninguna señal, una Mente que no funciona, que es como si no estuviera porque registra todo, pero no emite ninguna señal de respuesta.

Como se podrá observar que esta interpretación del TCT del todo rigurosa y basada en componentes de color vinculados a la física de los colores, una Mente no puede tomar el color de Ánima o de Espíritu y viceversa.
Los colores de Mente, Espíritu y Ánima pueden variar convirtiendo, de algún modo, colores complementarios del espectro, es decir Cian, Amarillo o Magenta.
Si un Espíritu en lugar de ser rojo parece azul, debemos buscar la explicación en otra parte.
En efecto, ya hemos señalado como el Espíritu por ejemplo puede ser rojo, amarillo o magenta con todos los matices intermedios pero no podrá ser ni verde ni azul por falta de algún componente propio del Espíritu (energía y tiempo).
Sin embargo, hemos podido observar como los gays tanto hombres como mujeres tienen una tendencia de proponer un Espíritu azul y un Ánima roja (frecuentemente azul y rosa).
Este interesante descubrimiento nos lleva a concluir sin duda alguna de que el sexo nace desde dentro de nosotros, el Espíritu y Ánima que se han intercambiado los papeles dentro del TCT.
Hay que recordar aquí como Ánima es la representación ideada del femenino y Espíritu del masculino.
Pues los gays tendrían un Ánima macho y un Espíritu hembra. Poco probable. Simplemente Ánima se habría vinculado más al hemisferio izquierdo que al derecho, al menos según la mera interpretación del TCT.
En los colores la tríada, Ánima, Mente y Espíritu reflejan más psicosomáticamente los comportamientos exteriores ocultos humanos y parece fácil diagnosticar oportunas disfunciones fisiológicas con un simple TCT en lugar de obligar a algunas personas a tratarse con psicofármacos totalmente inútiles.
Después veremos como, en cambio, según nosotros, se pueda diseñar una eficaz y rápida terapia resolutiva con el TCT dinámico que plantearemos en consecuencia.
Los abducidos presentan un TCT particular cuya interpretación, si no se lleva con prudencia y seriedad, puede efectivamente ser engañosa.
Para evitar esto hemos elaborado un sistema de evaluación vinculado al estudio de las alteraciones en los colores de Ánima, Mente y Espíritu presentes en el test de abducidos.
Nuestra atención fue atraída por un grupo constituido de abducidos que mostraban un TCTcomún pero caracterizado por colores completamente falsos.
En este TCT la Mente era azul, el Espíritu verde y la Ánima roja.
Como ya hemos subrayado Ánima, Mente y Espíritu no pueden cambiar de color si no se toma el espectro de colores complementarios Cian, Magenta y Amarillo.
Pero existe otra opción para explicar estas particulares variaciones de color del todo imprevistas.
Ánima, Mente y Espíritu son objetos específicos con vibraciones precisas. Pero si Ánima, Mente o Espíritu estuvieran acoplados a parásitos, memorias alienígenas activas, Lux o microchips que con su frecuencia alterarían la de nuestras tres componentes, deberíamos esperar una variación de la frecuencia total.
¿Conociendo la frecuencia vibracional de colores de partida sería posible calcular la vibración del parásito unido a una de estas componentes?
Bueno, la respuesta es sí, pero para mostrarlo tenemos que crear nosotros mismos nuestros propios colores con los correspondientes operadores matemáticos basados en las matemáticas de colores geométricos y vectores de color.
El universo de colores esta dividido en ocho octantes que están vinculados a los seis colores fundamentales Rojo, Verde, Azul, Cian, Magenta y Amarillo.
Estos colores están representados por ejes caracterizados por otros tantos colores que dividen el espacio, el tiempo y la energía en ocho octantes caracterizados por ejes positivos o negativos de Energía, Espacio y Tiempo.

Como se puede observar en este espacio, el color verde constituye el eje energético, el azul el del tiempo y el rojo el del espacio donde el magenta es el eje de anti-energía, el cian de anti-espacio y el amarillo de anti-tiempo.
En este contexto nuestra parte del universo, está representada por uno solo de los ocho octantes, lo caracterizado por una energía negativa, espacio y tiempo positivos ( -++).

Por ejemplo el anti-universo (+--), caracterizado por la creación del segundo Creador es, como ya hemos dicho anteriormente, caracterizado por los colores complementarios del sistema RGB. El sistema donde existe la creación del segundo Creador se caracteriza por el sistema CMG (Cian, Magenta, Amarillo). Los dos octantes son opuestos y caracterizados por un punto en común, dicho centro de inversión del universo de colores. En este centro de inversiónes el punto de comienzo de todas las cosas; allí vive la Conciencia.

Ahora definimos los colores como operadores color que se obtienen por utilización de los oportunos componentes.

En este primer cuadro se puede observar que los distintos colores, representan la ausencia del color a que se refieren, que está representado por un eje de color transparente. Se observará como los colores complementarios están representados respecto a ese escenario especular de colores base.
Así, el amarillo es la imagen especular del azul, el cian del rojo y el magenta del verde.
Las operaciones con los colores son aditivas y sustractivas, como si sumarán y restaran las longitudes de onda de distintos colores.
Además un color puede ser transformado en un anti color simplemente desplazando un eje color y sustituirlo por su imagen especular con relación al centro de inversión.

Como se puede observar en este ejemplo la suma ALGEBRAICA de amarillo y rojo da el mismo resultado de azul con cian (el nombre al color lo da desde siempre el eje transparente y la octante de pertenencia se expresa por los signos + y -).

Un anti magenta es un magenta con un componente negativo, porque uno de los dos ejes de color está en la dirección opuesta a la que tenía el original magenta : el eje tiene, pues signo negativo. En este sentido los dos anti magenta son en realidad el mismo color pero que existen en octantes diferentes del universo.
Ahora que hemos identificado como funcionan las operaciones sobre los colores y como los colores pasan a ser, ellos mismos, operadores color, podemos elaborar una fácil tabla en el que se demuestra como Ánima, Mente y Espíritu puedan variar de frecuencia y asumir colores diferentes, comprobar qué colores son posibles y cuáles no lo son y demostrar que tipo de interferencia actúa sobre la Ánima, la Mente y el Espíritu, incluso a nivel de geometrías espacio temporales y energéticas, siempre en perfecto acuerdo con la matemática de colores y siempre de acuerdo con la teoría de Kosslyn que sostiene que nuestro cerebro, cuando simula, en realidad actúa con la verdadera matemática : verdadera matemática que, como hemos anteriormente visto, cobra significados arquetípicos precisos, capaz de darnos explicaciones al de la razón, pero por el lado del simbolismo.

Como se puede observar por este cuadro, Ánima azul puede ser parasitada por un componente anti cian o anti magenta y ser así roja o verde.
Se puede observar asimismo como una parte anímica de la primera creación no podrá nunca unirse a una parte anímica de la segunda creación porque las dos partes anímicas se extinguirían como un protón con un antiprotón.
Para evitar mal entendidos de base sobre matemáticas de estos operadores color, hemos aquí de señalar que el eje de transmisión transparente, identifica siempre el color, donde los signos +/- identifican el cuadrante.
Tener presente que, por razones geométricas, no es posible sumar dos colores que tengan en común una misma componente color. Por la suma de dos tríadas podemos tener dos productos (uno con el eje transparente que determina un color y uno que determina el color opuesto. Los dos productos no podrán existir en el mismo octante y nosotros consideraremos sólo los productos compatibles es decir existentes en nuestro octante).

Partiendo de estas observaciones podemos construir los cuadros de colores para la tríada.


Por tanto por estas tablas se puede observar como los parásitos alienígenas producen un cambio de los colores donde el azul puede llegar a ser rojo o verde y viceversa pero nunca cian o amarillo con la única excepción de Ánima del segundo creador que es amarilla.
Sobre la base de estos datos ahora podemos explicar qué está detrás de esa prueba de abducidos que muestran Mente azul, Espíritu verde y Ánima roja.

Los colores de los tres componentes en este caso son alterados por parásitos ya que habiendo una vibración diferente alteran la vibración, es decir, el color arquetípico de la tríada y de sus componentes.
Sin embargo, el análisis vectorial de los tres componentes perturban las frecuencias de los componentes de la tríada, esto nos da una idea de qué octante contiene y caracteriza las interferencias mismas.
Por las hipnosis regresivas sabemos que la Mente está vinculada a los parásitos incorpóreos representados por el color (---) Cian. El Espíritu se vincula en cambio al parásito incorpóreo Azul, (identificado a caso con el color (++-) amarillo.
Por último a Ánima se puede enganchar únicamente el hombre primigenio (Up) que tiene un color correspondiente al color (+-+), Magenta.
Este primer ejemplo de cuadro correlacionado entre colores de la tríada y tipología de interferencias, nos permite obtener información adicional que, por así decir por sí solas, es decir derivadas de la geometría de los espacios coloreados que hemos descrito desde ahora.
Va de si en efecto que el universo está dividido en ocho octantes y cada octante es habitado por un tipo particular de existencia.
El análisis y la detección de octantes están vinculados a la dirección de ejes de los colores que describen uno de las componentes coloreadas del parásito (o la componente mental o la espiritual, o anímica, exclusivamente para el hombre primigenio resultante del primer creador UP1).
Es fácil pues adivinar que si el Ánima del primer creador es azul, ésta podrá directamente ser parasitada por algo que está en octante no adyacente al nuestro pero siempre por parte de nuestra creación.
En esta óptica si sentimos a describir los ocho octantes y si incluimos los hombres y los alienígenas corporales en el quinto octante (véase bajo) podemos inmediatamente asignar al tercer octante, el lugar de vivienda de las UP1 y por contra, eventual el hombre primero del segundo Creador (UP2) puede estar sólo en el sexto octante.
El Creador de nuestro semiuniverso habitaría en el cuarto octante y las criaturas tipo Lux por exclusión sobre el octavo octante.
Si las cosas están así los otros octantes serán automáticamente asignados en base a la consideración que UP2 es la representación imagen especular de UP1 y C1 es la imagen especular de C2.
En esta representación encuentra espacio también un parásito que recientemente salió a la luz, que nosotros hemos definido con el nombre de Azul a causa del color azul de sus emisiones incorpóreas.
El Azul sería una especie de Lux creado pero desde el segundo Creador. No por casualidad se define azul de color cuando la frecuencia del Lux es amarilla (el amarillo es el color opuesto especularmente al azul mediante la operación geométrica de CENTRO de inversiones).

Una nueva verificación de esto, está el análisis de las interferencias donde los colores interferidos tienen la dirección correcta vectorial en perfecto acuerdo con este cuadro y con el cubo de colores a continuación (ver la figura).
En esta representación nuestro octante corresponde al color blanco, frente al cual por supuesto (detrás, abajo en cúbico de colores) el color negro.

Además, hay que destacar como el parásito Lux no puede conectarse directamente ni a Ánima ni a Espíritu, ni a Mente porque no pueden existir correlaciones de especies que ocupan octantes que tengan un plan en común, sino sólo correlaciones con octantes que tengan una arista o un punto en común, por razones puramente geométricas.
Del mismo modo, las memorias alienígenas activas (MAA) no pueden estar ni en Mente ni en Espíritu ni en Ánima porque son pertenecientes al mismo octante.
En efecto, tanto el Lux como las MAA se enganchan directamente al cuerpo de la persona parasitando de acuerdo con lo que se muestra desde hace varias sesiones de hipnosis profunda realizadas a abducidos.
El cuerpo tiene una frecuencia de color caracterizada arquetípicamente del color de la Tierra es decir, el marrón. Debe señalarse como este cuarto elemento, después de aire, agua y fuego, posee una frecuencia de emisión que no tiene componente azul es decir, es existente también sin la parte anímica. En efecto, se demuestra según nuestra clave de lectura que existen seres humanos con y sin parte anímica. El cuerpo tiene una expresión color que se clasifica con el marrón.

Variaciones sobre una hipotética esfera marrón introducida en TCT estático a representar el cuerpo y el posterior análisis de una hipotética variación de color, que se desvía del marrón, en presencia de Lux o MAA no es de utilidad ninguna, dado que todos los abducidos poseen MAA y Lux.
El modelo mental se complicaría innecesariamente mientras que, como veremos pronto, en la prueba TCT Dinámico se ha encontrado el sistema de evidenciar bien e inequívocamente sea el Lux o la MAA. El parcial acoplamiento de MAA o Lux al cuerpo es posible gracias a la total falta de eje del tiempo y la falta parcial de eje del espacio y la energía.
Este análisis lleva a concluir que arquetípicamente el Lux, como él mismo pone de manifiesto en hipnosis, se esté colgando entre Mente y Espíritu es decir se esté colgando en Mente y Espíritu pero con componentes diferentes (más en Mente y menos a Espíritu : ver en color marrón las contribuciones de verde y rojo).
Asimismo la MAA parece estar tanto en la Mente como en el Espíritu del abducido (más por el Espíritu que por la Mente) y en los primeros intentos, mediante la hipnosis regresiva y profunda, de eliminar la MAA, algunas veces es demolido sólo uno de los dos enganche (uno vinculado al Espíritu).
Seguía siendo un fuerte acoplamiento con la Mente que se explicaba frecuentemente tras la hipnosis en manifestaciones en que la persona esgrimida recordaba escenas de memoria alienígena que se guardó durante la jornada dentro de su propia Mente, provocando fenómenos de pseudo-desdoblamiento y confusión de personalidad.
Si esta clave de interpretación es justa se debe admitir que Lux y MAA comparten un mismo espacio dentro del contenedor del abducido.
Esta clave de lectura nos permite también colocar este nuevo ser Azul que en efecto había sido observado, también en años pasados, pero que había sido interpretado erróneamente como una distorsionada percepción del rubio o cinco dedos, a causa de su confección frecuentemente constituido por un traje azul ajustado.
Por último del análisis de los ocho octantes se puede señalar como ellos se representan bien con el operador rotación, aplicado al universo detrás (donde estamos nosotros : el Reino de Visnu) y anti universo (donde hay anti corpóreos : el Reino de Shiva).
Efectivamente, si seguimos la rueda de la creación partiendo de C1 pasando por UP1 después para Lux y por último para el hombre, hemos hecho un recorrido dextrógiro (en sentido horario de rotación).
En lugar de C2 a UP2 al azul y finalmente a los distintos seres sin cuerpo (Ra, Ringhio,etc), hemos recorrido un sentido (en las agujas del reloj), como ideicamente debe ser, dado que las dos revoluciones representan una vez más una operación de especulación (más correctamente un centro de inversión).
La nota final nos lleva a sostener que el cuerpo en realidad no tiene ninguna vibración y por lo tanto ningún color.
El color, es decir, la vida, es decir, la vibración, en emisión y absorción, le serán suministrados por la presencia de componentes espirituales, mentales y anímicos (estos últimas no necesariamente presentes).
Otra tipología (constelación), a la que asistimos frecuentemente, es la de un Ánima amarilla, un Espíritu rojo y una Mente azul.
Ánima amarilla depende del segundo Creador y la Mente puede convertirse en azul sólo si es parasitada por algo que vive en el cuadrante del segundo Creador.

También en este contexto las variaciones de los colores esperados serían en acuerdo con las previsiones de la naturaleza de la compatibilidad entre nuestras componentes y los diversos parásitos (considerando también C2 un parásito).
Como se puede observar en efecto cuando Ánima deriva del primer o del segundo Creador, pareciera no encontrarse frente a sistemas de parasitages diferentes.
Por ultimo al analizar los colores debe tenerse presente que se debe analizare la tríada en su contexto y no en un único elemento a la vez porque, sólo de este modo, nos garantiza una precisa interpretación del test.