de Corrado Malanga.
Al fin de nuestro recorrido de búsqueda, que parte de la observación del comportamiento extraterrestre hacia la raza humana y finaliza con la tentativa de conseguir una metodología que haga adquirir al hombre conciencia de si mismo, hemos recorrido muchas etapas y alcanzado diferentes objetivos. Al principio de la búsqueda, pensamos que el extraterrestre era el otro, el enemigo, lo que viene de fuera, lo diferente.
Nos hemos dado cuenta después de un tiempo, que el extraterrestre no es ni bueno ni malo, sino sencillamente lo que hacian sus intereses en un mundo dual, en que la idea de dualidad aún existía pero había quedado relativa a su posición. En otras palabras, para nosotros, el extraterrestre fue el malo pero, para el extraterrestre, fuimos nosotros los malos.
Una tercera etapa de nuestro camino fue caracterizada por la idea de que no existe ninguna separación pero ella tomará forma solo en relación a la conciencia que nosotros mismos tuvieramos de la idea de barrera. En otras palabras, si yo creo que el sistema en que vivo es dual se mostrará a mi como tal , pero si yo comprendo que no existen las barreras y las separaciones, entonces ellas se desvanecerán.
El sistema físico en el que hemos bajado, en efecto se manifiesta según el conocimiento que nosotros mismos tengamos del sistema. En la realidad virtual no local, expresada por la física cuántica de Bohm, nosotros somos insertados en un contexto totalmente virtual, que nosotros mismos creamos; pero si nosotros mismos somos los creadores de este universo virtual, es obvio que ello se nos aparecerá como nosotros creemos que lo hemos hecho.
A este punto de nuestra búsqueda, estuvimos convencidos que no habian más barreras y, dentro de esta virtualidad, las barreras desaparecieron delante de nuestros ojos. Pues el extraterrestre no fue otro que el espejo de nosotros mismos.
Si nosotros somos los creadores de este universo virtual y cambiante según nuestras mismas exigencias, nosotros mismos, creamos las situaciones en que los extraterrestres vinieron e interfirieron con nosotros. La elección de aceptar esta interferencia fue pues la nuestra, aunque nosotros fuimos aparentemente inconscientes de haber creado esta situación. En otras palabras nosotros creamos la oportunidad de haber sido interferidos por el extraterrestre para que en esa oportunidad demos la posibilidad a nuestra conciencia de hacer una experiencia y de adquirir conciencia de si misma.
En efecto el extraterrestre sirve a nosotros como un espejo de nosotros mismos y de nuestro problema.
El extraterrestre sirvió para hacer tomar conciencia de nuestra realidad de Alma, Mente y Espíritu : sirvió para hacer comprender que nosotros somos los creadores y hacernos recordar quiénes somos y porque estamos aquí. Del mismo modo nosotros servimos al extraterrestre como reflejo de ellos mismos. Nosotros le recordamos cada día al extraterrestre que él se equivoca en su recorrido de evolución, queriendo tomar nuestra experiencia y no queriendo afrontar la suya. El extraterrestre quiere crecimiento y futuro completo, usando la experiencia de otros, por miedo de sufrir, en ser él quien haga la experiencia en primera persona, frente a la situación misma, que le parece insoportable y dolorosa. El extraterrestre no comprende y lucha desde hace millares de años, contra nuestra resistencia a dejarnos usar por él, y que al final, se ve obligado a admitir la derrota. En el instante en que nosotros comprendemos que nos ha servido el extraterrestre, he aquí que él comprende que ha equivocado su recorrido. Los dos acontecimientos ocurren en un único momento ya que, en la virtualidad de Bohm, el universo no local, prevee que el tiempo no existe.
En un universo en que el tiempo no existe, no existe separación entre causa y efecto, que se vuelven la misma cosa ya que son superpuestos.
El fenómeno físico ya no es medido por las máquinas sino por el operador, que está tras las máquinas y sobre todo medido por la misma conciencia, que toma conciencia del fenómeno que el mismo está creando. Experimentos de termodinámica cuántica, enseñan como los resultados de las instrumentaciones de medida, se modifican sustancialmente si el experimento es hecho en presencia u en ausencia de un observador.
La dualidad entre onda y partícula es destruida en el instante en que se demuestra que una partícula subatómica como un fotón, puede aparecerse como onda o partícula sencillamente porque en el primer caso no manifiesta conciencia de su ser, aunque sepa que ella existe. En el segundo caso en cambio la partícula es para el observador perfectamente identificada, es decir tiene completa conciencia.
Los experimentos de física, cuyo resultados son difícilmente criticables, vienen tan reinterpretados sobre la base que usa el observador, como instrumento más o menos fino, su misma conciencia.
Así, si yo no tengo conciencia del fenómeno, cualquiera que este sea, este se presentará como un fenómeno ondulatorio cuya forma será puesta en relación a la probabilidad de que yo pueda comprender como esta hecho. Cuando la onda esférica, que representa la probabilidad de identificación, pasa a ser cada vez más pequeña, hasta volverse un punto, la probabilidad de identificar el fenómeno con claridad, aumentará. En otras palabras , yo puedo creer que un fotón sea medible en el espacio, en el tiempo y en la energía, sólo si éste me afectara, es decir, si interfiriera con mi conciencia. De otro modo mi conciencia, será consciente de la existencia del fotón pero no sabrá localizarlo en la virtualidad y esto me aparecerá como una propagación de ondas en todo el espacio-tiempo.
En nuestros estudios, creamos una simulación mental, en el cual las personas sometidas a la prueba, se imaginaban en un espacio en el que invocaban la presencia de tres esferas de colores, que representaban ideicamente la parte del alma, la mental y la espiritual. Al efectuar miles de pruebas con diferentes personas, nos dimos cuenta que todos asignaban los colores y las posiciones a estas tres esferas, en base a simples operaciones de simetría mental y nos percatamos que los colores asignados a las tres entidades que formaban la tríada, siguieron las reglas precisas que pudieron ser racionalizadas sobre la base de múltiples observaciones hechas.
Un sujeto en equilibrio con él mismo, usó colores como el azul, el verde y el rojo para indicar respectivamente Alma, Mente y Espíritu. Las tres esferas de la tríada se comportaban como objetos coloreados en cuestión. Si mente era verde, entonces absorvida en el azul y en el rojo pero no en el verde. El estudio de la programación neurolingüística nos permitió comprender como el ser humano vive en un espacio tridimensional, justo en la realidad virtual holográfica del universo cuántico de Bohm, que tenía la característica de usar tres ejes, que dividen el espacio en ocho octantes. Existía el eje adelante-atrás, vinculado arquetípicamente al espacio, el eje derecha-izquierda vinculado arquetípicamente al tiempo y el eje arriba-abajo vinculado arquetípicamente a la energía.
En términos simples, el ser humano se veía y se informaba con el mundo "externo" por el análisis inconsciente de la posición y el movimiento, (el estudio de los trayectos), de los objetos alrededor de si mismo.
Aunque, como todos los sujetos sometidos al TCT estático, tuvieron una percepción interior del universo idéntica, fue evidente que tal representación se basaba en la idea arquetípica del universo mismo. En ese contexto, lo que parecia ser la geometría, operaciones geométricas que se llevaron a cabo dentro de la simulación mental, fueron estrictamente relacionadas a las reglas de simetría, según la cual, todas las operaciones realizadas parecían tener un sentido si se las vincula a tres operadores de simetría que se identificaron en la traslación, en la rotación y en el cambio de dimensión. Estos tres operadores geométricos eran junto con creadores de centros de inversión (algo que se parece a los planes de simetría) y el todo estaba acompañado por simetría color.
La simetría color fue aquella particular simetría que considera el universo vinculado a 6 colores fundamentales : el azul, el verde y el rojo, con los correspondientes anticolores : el amarillo, el cian y el magenta. La simetría color, SC, consideró el color como la imagen especular del anticolor. De estas observaciones experimentales, sobre base estadística, se dedujo que el cerebro humano vivía inconscientemente como en el espacio de su existencia, un lugar hecho por ocho octantes que definieron el espacio, el tiempo y la energía como únicos ladrillos de toda la virtualidad.
El octante de nuestra existencia fue caracterizado por semiejes portadores de color azul, verde y rojo. Además los sujetos parecian indicar, en sus simulaciones mentales, que el eje azul debía ser asociado con el tiempo, el verde a la energía potencial y al rojo al espacio.
La división geométrica y coloreada fue pues un criterio general en que el hombre halló una representación del tiempo, la energía y el espacio es decir de la realidad virtual en que fue sumergido inconscientemente.
En el momento en el que se le decía al sujeto de imaginarse el espacio mental, él reprodujo, con todas las normas de simetría vistas anteriormente, una habitación mental con las mismas características, representativa de los ocho octantes.
Nuestro cerebro, de algún modo, reproduce una visión del universo virtual, construida por números simbólicos como el 8 y el 7, que encontramos también sin embargo en otras representaciones simbólica idéicas que el hombre mismo atribuyó a la virtualidad, ya que la virtualidad creada en forma artificial por nosotros mismos, bajo forma fractálica, no local, estaba claro que el aspecto repetitivo debía, por las construcciones más grandes a las más pequeñas, estar bien visible.
Nuestra capacidad visual en simular el universo en 8 octantes y 7 niveles energéticos, (Ver Génesis, del mismo autor Y. Espacio Interior, Roma 2013), debia ponerse en relación al hecho que las notas musicales son 7 pero divididas en 8 octavas o que los electrones en los átomos están divididos en 7 niveles energéticos y divididos en 8 grupos fundamentales.
En otras palabras inconscientemente el hombre categorizaba la virtualidad con las mismas reglas que, él mismo, de inconsciente creador, estableció.
No siendo consciente de este proceso espontáneo e inconsciente, la ciencia, habría podido apoyar que estos números obedecían simplemente a la observación externa de la naturaleza y no por un impulso interior. En otras palabras, si nuestra visión de las cosas habia sido correcta, es decir si nosotros fuéramos los creadores del universo y las leyes de la virtualidad, basadas unicamente sobre la geometría y sobre la simetría, habríamos tenido que sustentar que el método científico galileiano, que preve como primer punto la observación física de un fenómeno externo a nosotros, está equivocado.
El enfoque correcto habría sido en cambio él opuesto : Galileo no habría observado un fenómeno externo a él , sino lo habría reconstruido en su cabeza para estudiarlo , luego tambien en laboratorio, pero siempre habría tenido dentro de si mismo, inconscientemente todo el fenómeno físico, ya que él es el creador de todo.
En algún instante el Galileo que está en nosotros habría espontáneamente reconocido en el fenómeno externo o creído tal, algo que tuvo siempre dentro de si mismo.
Tal reconocimiento inconsciente habría creado el interés por la observación del fenómeno mismo, intentando llevar a un nivel de conciencia al fenómeno mismo. Se habria construido luego la ley matemática que describió aquella parte de la virtualidad.
El fenómeno que la ciencia observa, no nace de la observación del exterior pero podría surgir del reconocimiento de que, lo que vemos dentro de nosotros, lo hemos creado fuera, dónde el fuera y el dentro, no son en realidad dos términos obsoletos indicando una barrera no existenten, en cuánto la dualidad no existe a menos que nosotros creamos que ella existe. Antes de introducirnos en la demostración de lo que proponemos cabe subrayar bien que este tipo de enfoque representaría una revolución del modelo científico como evolución del pensamiento platónico, aristotélico y galileiano. Por otra parte representaría la revolución de la visión o la percepción del concepto de universo, del ser humano, de la creación, de la ausencia de dualidad, de principio de acción reacción, de ausencia de división entre odio y amor, ricos y pobres, dónde las religiones serían barridas en un sólo instante como los partidos políticos, las formas de gobierno, etc.
El mundo de las partículas subatómicas es bastante complejo tal como lo tienen hasta hoy, "sabe lo todo" describiria a los físicos atómicos. Nuestro desafío fue demostrar que todo este mundo ya está implementado en nuestra mente y no hay necesidad de efectuar cálculos para averiguar la existencia. En otras palabras si el universo es virtual, no existe ninguna medida que efectuar porque no existe ninguna cosa por medir ya que todo es holográfico y cambiante, según la voluntad de la conciencia. Tal variabilidad es bien visible y evidenciable en un modelo mental comun en todos los seres de este universo. El modelo mental descriptivo del universo puede ser extrapolado por la simulación mental dicha TCT o tríada color test , que sobre la base de leyes de simetría del espacio de los colores arquetípico de Pulver y Lusher, transcriben de ello las reglas de comportamiento.
En otras palabras, dentro del TCT, tienen que evidenciarse las reglas que describen el todo y en el todo también esta el mundo de la física subatómica. Vemos rápidamente ahora como está constituido el parque de las partículas subatómicas hasta hoy evidenciadas y que reglas de vida tienen. Los científicos sostienen hoy que existen fundamentalmente dos tipos de partículas subatómicas : las fundamentales son los Leptones y las partículas más complejas son los Hadrones.
| Nombre | Carga Eléctrica | Masa (GeV/c2) |
| Electrones | -1 | 0,000511 |
| Neutrino electrónico | 0 | < 2,2 . 10-10 |
| Muones | -1 | 0,1056 |
| Neutrino muónico | 0 | < 1,7 . 10-4 |
| Tauones | -1 | 1,777 |
| Neutrino tau | 0 | < 0,0155 |
Los leptones, siendo partículas elementales, no parecen dividirse aun más en otras subpartes o, al menos de momento, la física no es capaz de ver subextructuras más pequeñas, que componen los leptones. Los leptones son Fermiones caracterizados por spin no entero. El spin es una característica de todas las partículas subatómicas y puede representarse con un grado de libertad detectable de una rotación alrededor de un eje, con una adecuada inclinación. El spin además tiene una señal positiva o negativa que es según si la rotación es horaria u antihoraria. En este contexto el spin es identificable como una operación geométrica (rotación) con adecuada simetría.
La idea de que las partículas subatómicas giraran alrededor de un eje, es considerada por otros físicos, como Dirac una mera ilusión, ya que las partículas subatómicas son puntiformes y no justifica fácilmente una masa correspondiente. Según el modelo de Higgs, comúnmente aprobado; además se entiende, con dificultad, como un objeto puntiforme pueda mostrar una rotación. En aquel contexto, los muchos valores de spin, se identifican como estados degenerados de energía. Una cosa realmente complicada, que en el mundo ideico y simbólico de la sola geometría no tiene ningún sentido (nda).
Otra partícula fundamental es el fotón que sin embargo es considerado un Bosón, es decir una partícula subatómica fundamental, con valores de spin incluidos entre -1,0,1. En realidad el valor de spin igual a 0 no es considerado por la física porque su sentido sólo sería válido si el fotón no se moviera y, como se cree, el fotón sólo va a la velocidad de la luz; un fotón fijo no existe, o mejor dicho nadie lo tiene casi nunca visto :
http://www.lescienze.it/news/2003/03/28/news/rallentare_la_luce-588333/
Sustancialmente sería corregido decir que el fotón fijo no se manifiesta como tal.
Otra clase de partículas subatómicas son los Hadrones. Los Hadrones no son partículas elementales pero constituidas por Quarks. Los Hadrones se dividen en subclases : los Bariones, que son constituidos por tres Quark y los Mesones que son constituidos por solo dos Quark. Mientras los Bariones son Fermiones, los Mesones son Bosones.
Los Quarks son 6 con otros 6 que son los correspondientes AntiQuarks, que veremos mas adelante. Los Mesones son una multitud. Por último estan los Gluones que serían ocho aunque por problemas de simetría deberían ser nueve.
La teoría (hay diferentes), que tomamos como punto de referencia es la cromodinámica cuántica (QCD). En esta teoría, las partículas subatómicas se caracterizan por el AntiQuark y Quark. El Quark es un objeto que a su vez debe ser indivisible y sería identificable por las características geométricas de simetría exacta.
| Nombre | Carga Eléctrica | Masa (MeV/c2) |
| Up (u) | +2/3 | de 1,5 a 3,3 |
| Down (d) | -1/3 | de 3,5 a 6 |
| Strange / Sideways (s) | -1/3 | de 80 a 130 |
| Charm / Centre (c) | +2/3 | de 1150 a 1350 |
| Bottom / Beauty (b) | -1/3 | de 4100 a 4400 |
| Top / Truth (t) | +2/3 | 173100 ± 1300 |
Los nombres de los Quarks son convencionales pero pueden ser identificados con oportunos atributos de naturaleza puramente simétrica geométrica.
Por ejemplo un protón está hecho por tres Quarks : dos Quarks up y un Quark down, (ver tabla). Ahora hace falta saber que no pueden coexistir tres Fermiones en el mismo estado 0, 1. En realidad el valor de spin igual a 0 no es considerado por la física porque su sentido sólo sería válido si el fotón no se moviera y, como se cree, el fotón sólo va a la velocidad de la luz; un fotón fijo no existe, o mejor dicho nadie lo tiene casi nunca visto : energético y pues no podrían haber tres Quarks al mismo nivel energético, (principio de exclusión del Pauli). Fue pues necesario para los físicos, diferenciar los tres Quarks y alguien ha creído inventarse, de la noche al dia, que los Quarks pudieron ser caracterizados por un hipotético color o un anticolor.
La elaboración del QCD, iniciada en los años cincuenta, ha sido completada en su forma actual en los primeros años setenta por Frank Wilczek y David Gross. Los colores de los Quarks no tienen nada que ver con los reales colores pero son como etiquetas que tienen dentro de si, una vez más, instrucciones geométricas simétricas. En efecto a los tres colores fundamentales azul, rojo y verde se oponen los tres anticolores amarillo, cian y magenta.
En el protón pues los tres Quarks tienen tres colores diferentes y son un azul, un rojo y el otro verde, mientras en el correspondiente antiprotón ellos serían cian, amarillo y magenta. Debe ser subrayado como el protón no aparece en el QCD coloreado porque la suma vectorial de los tres colores no es un color. En la representación bidimensional del papel de los colores, la suma de los vectores color, en tres dimensiones, parece corresponder en cambio al producto vectorial del mismo vector color.

Recordando que los colores de los Quark no tienen nada que ver con los colores percibidos por el ojo humano, de la escala cromática, pero son expresiones de propiedades geométricas, se tiene que subrayar como en este caso, la suma de tres estímulos percibida por el ojo humano como el azul, el rojo y el verde, dará como resultado cromático lo blanco pero si los tres estímulos son sumados "ascendente" en una única frecuencia color, ella será percibida para el ojo humano como ningún color, lo transparente.
Existen luego los Gluones que son considerados objetos, no aún más divisibles, pero que contienen las informaciones de dos colores, es decir de un color y de un anticolor, así de resultar coloreados pero capaz de interaccionar entre los Quark de un mismo Barión, desplazando los colores de los tres Quark que lo componen, a rotación, en continuidad. En otras palabras los Gluones son objetos que, interaccionando con los Quark, establecen en ello las interacciones entre ellos relacionadas con la carga color. Los Gluones tienen dos componentes de carga de color : un color y un anticolor. Llamando RGB los componentes rojo, verde y azul, los gluones base posible son :
Una posible base de gluones es la siguiente (octeto de los colores) :




Otra posible base elegida de gluones es :


Por lo tanto hay en realidad solo 8 Gluones independientes y no 9 como deberían ser ya que los colores y los anticolores están en todo 6, 3x3 = 9). Por razones de simetría bastante oscura, sólo existen 8 posibilidades.
Al final existen los Mesones que son constituidos en cambio por 2 Quark inseparables.
Los Mesones son Bosones, (es decir tienen spin entero), y junto a los Bariones, (que son compuestos por tres Quark y Fermiones), constituyen el grupo de los Hadrones. Los Mesones tienen características bastante amplias de estabilidad en el tiempo, de masa, de carga etc.
En toda esta bulla de partículas subatómicas, los Gluones se distinguen porque, incluso teniendo dentro de si las informaciones de 2 colores, parecen constituidos por una única pieza indivisible, y (esto parece decididamente incongruente (nda). Además los Gluones pegados entre los Quark que, como hemos visto, no pueden existir aislados.
La carga de color siempre se mantiene, por lo tanto, cuando un Quark emite o absorve un Gluón, el color del Quark tiene que cambiar, para conservar la carga. Por ejemplo, consideramos un Quark rojo que se pone azul y un Gluón rojo / antiazul emite : el color "neto" siempre es rojo. Los Quark dentro de un Hadrón emiten y absorben Gluones continuamente, así no es posible observar el color de un Quark específico.

En el interior de un Hadrón, sin embargo, el color de los Quark que se intercambian con el Gluón cambia, pero siempre y sólo de manera que en el sistema quede de color neutral, es decir sea estable, y por lo tanto, éste sea observable.
El Quark de un Hadrón es intercambiado frenéticamente con Gluones.
A esto se refieren los físicos cuando hablan de campo de fuerza de color.
Si uno de los Quark de un Hadrón es alejado por sus compañeros, el campo de fuerza de color se alarga para mantener la unión.
De esta manera crece la fuerza del campo de energía de color, y crece mientras más alejados son los Quarks entre ellos. Hasta cierto punto, es más económico, desde el punto de vista energético, dice la física (nda) qué el campo de fuerza de color se divide y libera energía que se convierte en la masa de dos nuevos Quarks : Pues, en lugar de comenzar con el Hadrón con el campo "alargado", pueden formarse por fuerza dos nuevos Hadrones y el campo de fuerza puede "relajarse".

Un Quark no puede existir aislado porque tiene que mantener por fuerza un campo de color con otros Quark.
Está subrayado como la energía se transforma en masa. Pero el mecanismo con que este proceso ocurre no es comprendido absolutamente (también porque si no existiera la masa, tal aberración física no se podría contemplar).
Ahora veremos como es posible aclarar este proceso, por el modelo mental de la física, construido por las observaciones sacadas de la Tríada Color Test, una demostración inequívoca de que la realidad está dentro de nosotros y no hay ninguna necesidad de incomodos modelos físicos para explicar que es el universo, en cuánto, una vez más, se deduce que nosotros somos la creación y sabemos exactamente como funcionan las cosas que nosotros mismos hemos creado : sólo que en la mayor parte de los casos no somos conscientes de todo esto.
Las razones del confinamiento son de algún modo complicadas; no hay ninguna demostración analítica que la cromodinámica cuántica tenga que ser adyacente, pero intuitivamente la confinación es debida al hecho de que los Gluones, intermediarios de la interacción tienen carga de color.
Además, cuando dos Quark son separados, como sucede en las colisiones del acelerador de partículas, en algun punto es enérgeticamente más ventajosa la producción de una pareja Quark / AntiQuark del vacío que permiten a los Quark separarse aun más.
Por consiguiente, cuando los Quark son producidos en aceleradores de partículas, en lugar de ver en los detectores los Quark individuales, los científicos ven "chorros" de varias partículas neutrales desde un punto de vista de la carga de color, (Mesones y Bariones), agrupadas juntas.
Este proceso es llamado Hadronización, fragmentación o rotura de cordón, y es uno de los procesos incluidos en la física de las partículas.


Nuestra mente, ve el universo como un objeto con características ideico simbólicas, dónde la única posibilidad descriptiva está representada por la geometría y las reglas de simetría. No hay matemática ni física ni valores numéricos, sólo números identificados como objetos simbólicos. Un universo hecho de simetrías y antisimetrías, sin unidad de medida. El modelo propuesto está ligado al sistema de la simulación mental ya que viene ideicamente representado por una imagen que se forma en el cerebro humano dónde espacios y colores, sonidos y ejes cartesianos son los maestros. El modelo que nuestro cerebro les idealiza en el enfoque mental, MSA (Enfoque de Simulación Mental), está caracterizado por 8 octantes que delimitan y caracterizan las únicas 3 propiedades del todo : espacio, tiempo y energía potencial.
De la simulación de estos 3 aspectos, se obtiene el universo entero.
El octante caracterizado por los semiejes azul, verde y rojo, es aquél donde actualmente nuestra conciencia habita mientras, los otros 7 octantes, son vinculados a presencias de otras criaturas, tal como he puesto en evidencia en la Tríada Color Test estática (TCT).
Si bien es verdad que el universo no es mas que un holograma, no local y de naturaleza fractálica, está constituido por todos objetos que repiten la simetría del universo mismo.
El nacimiento de ello es interpretado por nuestra mente como algo que nace de la nada, dónde la nada contiene el todo, hecho de "cosas" y "anticosas" que, a nivel de simetría y antisimetría, se anulan recíprocamente. Una vez más nos encontraríamos ante una génesis que muestra, al principio, no existe la nada porque existe el todo, (ausencia de dualidad).
Posteriormente de la nada nace una "cosa" y una "anticosa", que una vez más no son visibles por compensación interna de sus características simétricas cromáticas. Pero de la reunión de una "cosa" y una "anticosa" realizadas en forma geométrica diferente, empleando a los únicos operadores geométricos existentes (rotación, traslación, cambio de dimensión, creados e incluidos en el centro de inversión), todo el resto pasa a ser "evidente" y constituirá la base de la realidad virtual. En términos gráfico simbólico he aquí las 2 fases de la creación inicial :

Como se podrá notar en esta reconstrucción gráfica, la nada está constituida en realidad por dos objetos que, como característica, tiene la ausencia de un plan de simetría que determina el hecho que ellos sean uno la imagen espejo del otro y que tales objetos o imágenes espejos no sean superponibles entre ellas.
El hecho de no estar sobrepuesta, hace que la superposición de los colores y los anticolores garantice una total transparencia, es decir invisibilidad del objeto inicial. A este objeto inicial que corresponde al concepto de vacio / lleno, hemos decidido dar el nombre simbólico de Evideon, del griego Evideon, la idea que se manifiesta en lo real poniéndose evidente es decir visible.
En el artículo de Nicoletta Marini, titulado, la εναργεια o evidencia en la traducción retórica griega y latina (http://www.loescher.it/mediaclassica), se sostiene que ...
"En el ámbito retórico, tanto en los textos griegos como latinos, sobretodo en el estado imperial el concepto de εναργεια, definido como νποτνπωσιφ (Quint. Inst. 9.2.40-41), o διατπωσιφ (Plut. De gloria Athen. 347c). En el mundo latino se denomina evidencia, pero como demostración, ilustración, representación (Rhet. Her. 4,68; Quint. Inst. 6.2.32; 8.3.61ss. [Lausberg 1960, § 810, pp. 399 ss.]).
Con εναργεια en los textos retóricos significa exposición representación visual detallada y precisa de un objeto o una persona, una acción o evento. El término deriva del prefijo εν + el adjetivo αργεια, que significa "claro", "blanco", "brillante", pero al que se asocia la idea de movimiento. Esta doble referencia de blancura y de velocidad es importante para percibir los matices de εναργεια, que por lo tanto significa illustratión, evidencia, pero con la calidad de la animación y la evidencia visual, casi una imagen en movimiento, lo que la distingue de la simple σαΦηνεια (Manieri 1998, pp. 98-99). El término está ausente en Aristóteles, que emplea el adjetivo εναργηφ no en el sentido técnico; sin embargo, la metáfora de Aristóteles ενεργειαν en la que se aplica un tipo de visualización como la de εναργεια, ha creado confusión en varias ocasiones.
No se sabe quién va a ser la primera codificación técnica de este concepto. Los eruditos creen que una contribución decisiva para su sistematización vino de los filósofos de la época helenística, por ejemplo estoicos, epicúreo y escépticos, para los que εναργεια era la garantía de la veracidad de la percepción (Zanker 1981, pp. 308-309). A partir del S. II-I a.C. la palabra se extendería en la retórica y en la crítica literaria, hasta convertirse, en Dionisio de Alicamasso, la primera virtud accesoria del estilo a partir del S. I d.C. una de las virtudes εΦρασεωφ, en cuanto a la calidad requerida para describir ambos eventos reales que operan del arte.
En diversos testimónios antiguos, εναργεια se entiende como la capacidad (δγναμιφ la define Dionisio, como veremos) que permite al autor poner ante los ojos de la audiencia un suceso o personaje, a través de una representación detallada de los detalles y una representación con cierta mimética de lo que está sucediendo".
Pues en la filosofía griega la prestación del mito griego puede ser descrita hábilmente en una cosa que se caracteriza para tener los siguientes atributos :
En esta definición ya existe el aspecto simbólico de todo aquello que nuestra mente ha creado.
Durante el análisis de los datos será aún más fácil percatarse que las dos entidades dichas "cosa" y "anticosa" no son otra cosa que "la idea" del fotón y el antifotón. En otras palabras la física llama fotón un objeto puntual sin masa, que tiene la característica de ir a la velocidad de la luz : un objeto bosónico de spin igual que asume los valores de Spin, 1 y 0.
En realidad el fotón sólo asume valores de Spin igual a 1 porque el valor 0 es vinculado al hecho de que el fotón debería ser sólido. Hace falta recordar que en nuestro MSA, el tiempo y el espacio no existen y por lo tanto no existe la velocidad como relación entre espacio y tiempo , sino la idea, errónea, que las cosas se mueven. En este contexto el fotón que no se mueve, tiene que poseer Spin igual a cero.
Tambien hay que señalar como el antifotón, para la física contemporánea, (normas de simetría CPT, ver Apéndice), es simétricamente superponible al fotón y no es su imagen espejo. Se trata de una absurdidad física más que metafísica ya que las simetrías del universo tienen que ser respetadas y si es válida la idea basica que el Evideon es la nada que se hace evidente, he aquí que estaría constituido simétricamente por dos entidades : una la imagen espejo de la otra, ya que la energía del sistema tiene que quedar constante; está vinculada a las variaciones de simetría total que, para un sistema cerrado como el universo, no están permitidas.
Para algunos físicos en cambio no existe tampoco el fotón y aparece una grave mal interpretación considerarlo una partícula sino que debe ser considerado sencillamente como "radiación", W.E. Lamb, Jr., Anti-photon, Appl.Phys. B 60, 77-84 (1995).
Sin embargo cabe también subrayar que el antifotón es postulado por muchos físicos y los trabajos que tienen en cuenta, a nivel científico, son notables, como sólo enseña la lista parcial, de aquellos más modernos, que nombramos a continuación. Hace falta subrayar que, para la física, sólo existen las antiparticulas que poseen carga. Si las partículas no poseen carga eléctrica ellas no tienen antipartícula, así el fotón o los Gluones no deberían tener antiparticulas aunque posean carga color. La existencia del antifotón produce en consecuencia que también existan los antigluones ya que son construidos por una estructura interna excluible no a priori.

Los Antigluones serían fundamentalmente indistinguibles de los Gluones, ya que son portadores de las mismas informaciones de color pero interaccionarían con los Quarks con las mismas reglas de simetría, para dar productos con características antisimétricas, con respecto de las mismas interacciones entre Quarks y Gluones.
En este artículo una prueba de la existencia del Antigluón.
Antigluón también posteado aquí.
En otras palabras el antifotón podría ser representado por un fotón, que para la física cuántica clásica, a la velocidad de la luz, iría atrás en el tiempo y es por este motivo que, aunque se consiguiera en un acelerador de partículas, ello desaparecería enseguida haciéndose elusivo a cualquier tipo de detector hoy conocido.
Hace falta poner en evidencia el hecho de que existen muchas teorías de física que tratan de explicar algo de la realidad virtual pero nadie de ellas logra explicarlo todo, debido a la complejidad no tanto del universo sino de la teoría de partida, que en el tiempo, ha sufrido numerosos tropiezos, en un intento de adaptarla a las múltiples incoherencias, tratando de evitar plantearse la posibilidad de que el universo virtual carece de masa. En este contexto y con estos prejuicios de base, los físicos han intentado remendar una teoría que parte de puntos aparentemente errados. Una de las condiciones de partida, que podrían ser erróneas para la teoría, parece ser la que insiste en la existencia de un hipotético Bosón de Higgs (la partícula que transportaría la información de masa).
La teoría de base del mundo de las partículas subatómicas ha sido construida por Higgs, el cual, en primer lugar, sostiene que en su hipótesis de trabajo, no se consiga prever la masa de las partículas que aparecen apuntar a él. Sobre la base de estos requisitos se construye todo el resto, olvidándose que, si todo el resto tiene que permanecer en pie, aquí una masa tiene que haber, ya que no se puede medir.
En este contexto se mueven las tentativas de los físicos modernos de descubrir a la fuerza que exista una partícula subatómica, dicho precisamente bosón de Higgs que, de algún modo, contenga las informaciones de la masa. Admitir la ausencia de masa sería decir como que se tiene que admitir la inexistencia de la evidencia de la medida. Los físicos, que basan todo sobre la idea que las cosas sólo existen porque pueden ser medidas, considerarían este hecho no tanto un fracaso de la ciencia , sino el abismo que arroja al hombre en la inconsistencia del universo mismo. Nosotros viviríamos en la nada, seríamos el fruto del sueño de un gigante durmiente y no tendríamos identidad propia.
El físico tendría miedo de perder así su identidad. A pesar de eso, las tentativas de sustentar el viejo enfoque, trabajando sobre alguna variación que sirva a ello alargar la agonía, los físicos están yendo cada vez más hacia una visión del universo basada esencialmente y únicamente sobre el enfoque geométrico, vinculado a reglas de simple simetría, que son obviamente el enfoque ideico y simbólico del cerebro ancestral humano, que sin embargo aquí nosotros enfatizamos. Luciano Boi, del école des Hautes études en Sciences Sociales, Centro de Matematicass (Paris), en un interesante artículo publicado sobre © Isonomia. Vuelta a ver de filosofía ISSN 2037-4348 | Febrero de 2012 | pp. 1-37. Declara :
Tres grandes problemas conceptuales, (se podría decir también metafísicos), nos aparecen centrales en la física contemporánea.
(1) . Un problema fundamental es el carácter no local de los entes físicos que caracterizan las teorías de los campos cuánticos, y además la naturaleza global de las estructuras matemáticas que modelan las propiedades de estos mismos entes.
(2) . Está luego el problema del origen del universo y de como explicar la singularidad, física y topológica, inicial. Existe hoy no uno sino una pluralidad de modelos cosmológicos que han sido propuestos para describir el origen de nuestro universo y las leyes de su expansión espacial y evolución temporal.
(3) . Está por fin la cuestión importante que concierne la naturaleza y estructura del espacio-tiempo; se trata de comprender si ello es una realidad hecha a priori o bien si emerge de la dinámica misma de los fenómenos físicos, y de también entender la influencia que las oscilaciones cuánticas puedan tener sobre la geometría y la topología del espacio-tiempo.
Algunas reformulaciones recientes de las teorías del campo cuánticas, y en particular las teorías de la gravedad cuántica, nos llevan a considerar dos posible nuevos escenarios de la física :
(a) . El carácter emergente del espacio-tiempo de la dinámica inherente a una especificación de la teoría de campo cuántica,
(b) . La copresencia de más estructuras matemáticas en una misma teoría física que describe los fenómenos a las escalas atómicas y subatómicas ...
En las últimas tres décadas nuestra concepción del espacio y el espacio-tiempo se ha enriquecido notablemente y ha conocido cambios profundos gracias a la introducción de un conjunto de nuevas estructuras matemáticas no puntuales, no lineales y no conmutativas, que forman la que hoy es llamada geometría cuántica.
Estas estructuras son el corazón de las teorías de gauge no-abeliane, que han logrado en el intento de unificar las partículas con los campos y la geometría del espacio-tiempo con la dinámica de los fenómenos físicos para la descripción y el modelado de las interacciones fundamentales a través de ciertos grupos de transformaciones, grupos de elites compactas, y de sus representaciones. La construcción ampliada del modelo estándar de la física, que engloba está en efecto completamente basada en la idea de grupo de simetría y espacio con conexión sobre la que ello actúa.
Si en cambio, de un lado, un parecido modelo describe intensamente y de modo coherente las interacciones físicas debidas a las tres fuerzas fundamentales existentes en naturaleza, del otro, ello es incapaz de explicar la fuerza de gravitación y, por consiguiente, de englobar la relatividad general en una imagen unitaria del mundo físico.
Pues nuestro enfoque esta basado sobre razones ideico simbólicas, (dónde la masa no aparece) , es decir geométricamente factible.
Si el objeto que hemos dibujado antes, en tres dimensiones, es una representación ideica del fotón, tenemos que entender que ello es totalmente invisible porque la simetría de los colores de respuesta nada, en el que es como decir que la imagen especular del azul es el amarillo tal como las imágenes especulares de los colores son representadas por los anticolores que, recordémoslo una vez más, no tienen a que ver con los colores percibidos por el ojo humano, pero son un modo que la mente tiene de vestir un concepto puramente simbólico. Pues el fotón se pone visible si interacciona con otro fotón o con otro antifotón según reglas de simetría color y posición.
La idea que la luz esté coloreada dependería de la dirección con el que el fotón, en el espacio-tiempo, afecta un objeto. De un punto de vista filosófico, el hecho que un fotón no se vea si no interacciona o mejor actúa sobre algo, está ligado al concepto que el sólo existe si se manifiesta mediante la acción, concepto ya expresado antes en nuestros anteriores escritos.
Sólo existen tres formas en que estos objetos ( fotones y antifotones), pueden interaccionar entre ellos.
Por una interacción triple, es decir, tres colores de un fotón o un antifotón se agregan con los anticolores de otro objeto, constituyendo una interacción fuerte, que preve que, el objeto formado, no sea de hecho divisible en los dos objetos que lo componen, una interacción en dos, en cuyos dos colores de un fotón o un antifotón se agregan a los anticolores de otro objeto y por fin una interacción simple en que un sólo color se agrega a un solo anticolor de otro objeto.
Esta última interacción parece la más débil y proveerá objetos con vidas medianas más cortas. Es interesante notar que en esta última interacción, por ejemplo de un fotón con él mismo, preve que por cada color del primer objeto se puedan unir teóricamente, con estabilidades diferentes, otros seis colores o anticolores de otro fotón pero por cada interacción de este tipo, existen cuatro rotameros alrededor de la interacción simple que, de hecho, indican 4 combinaciones posibles, es decir 4 objetos finales, geométricamente diferentes.
En otras palabras existen 6x6x4=144 situaciones diferentes que, como veremos un momento, producen todas las posibilidades de describir un objeto virtual. He aqui que es interesante señalar como la New Age clásica, que obtiene a manos llenas del mito, a menudo de manera incontrolada e incorrecta, sostiene que el universo es un holograma creado a partir de 144 hologramas base.
Existen 144 Hologramas / Fenotipos que caracterizan todas las especies vivientes del espacio-tiempo. Cada forma espacio-temporal, del quark al ser humano, incorpora en si a partir del nivel 60, mil millones de particulas holograma que caracteriza de manera particular su forma. Tales hologramas son incorporados por el Espíritu encarnado en una forma espacio-temporal a diferencia de los 18 hologramas / arquetipos, (el número de las combinaciones bariónicas)(nda) qué son incorporados por la forma humana justo para permitir a un Espíritu individualizado (Alma) a descender en la forma. Además mientras este últimos conciernen formas-pensamiento y por lo tanto Mente y Amor, los Hologramas / Fenotipos conciernen las características fisiológicas de la forma espacio-temporal en cuánto tal.
Las interacciones a tres, dos y un color, poseen las mismas características geométricas de las uniones moleculares triples, dobles y simples, con la misma geometría espacial y no en la simetría. En otras palabras, una vez más, como se enlazan los átomos entre ellos se unirian los fotones y los antifotones ya que el concepto de universo fractal tiene que ser respetado. (Stereoelectronic effects, tau bonds, and Cram's rule Claude E. Wintner J. Chem. Educ., 1987, 64 (7, p 587 DOI: 10.1021/ed064p587: July1987).
Los leptones, como hemos dicho anteriormente, según el modelo clásico, son 6. En el sistema MSA los leptones están formados por un fotón y un antifotón, sólo existen 6 posibilidades de interacción doble entre estas dos entidades y podrán ser representadas como sigue.

Para poder graficar sencillamente las partículas subatómicas en nuestro enfoque (MSA), hemos creado algunos fáciles simbolismos que remiten a la estructura tridimensional en el espacio-tiempo-energía, sin necesidad de tener que construir complejas estructuras tridimensionales. En este contexto el fotón y su antipartícula por ejemplo, pueden ser graficadas de la siguiente manera. El modelo tomado a prueba es aquel resultante de la idea de que la mente humana se ha construido, dentro si misma, de las simulaciones mentales del universo, dividido en 8 octantes color. Así pues el universo esta hecho como un fotón, ello produce ladrillos idénticos y todo es hecho con este ladrillo.

El leptón posee las siguientes características : tiene una interacción color doble, resulta una partícula fundamental e indivisible ya que si se dividiera, formaría un fotón y un antifotón que, si al momento de su formación no interaccionan con nada, serían completamente invisibles.
Además, el leptón esta constituido por una información color y una información de anticolor y siendo coloreado simétricamente tienen cargado igual color a cero.
Habiendo, en nuestro ejemplo, el eje "vertical" caracterizado por repulsiones M-M y V-V no les permite a las dos componentes construir una tercera fuerte interacción, empleando estos nuevos colores, (cosa que en cambio como veremos, puede ocurrir en los gluones).
La naturaleza del leptón, constituida por un fotón y un antifotón, por razones de simetría preve que a los 6 leptones base, corresponda 6 antileptones. Hay en efecto que subrayar como la pareja fotón-antifotón, posee una imagen especular que representa la correspondiente pareja antifotón-fotón.
La propiedad individual de los leptones semejan debido al tipo de eje "vertical", (eje de las energías potencial Magenta-Verde, espacio Azul-Amarillo, tiempo Rojo-Cian). Recordamos en este punto, que ideicamente la mente humana considera el modelo MSA unido a tres interacciones basicas que están constituidas por los colores verde magenta por la energía, rojo cian por el espacio y azul amarillo por el tiempo.