Cuando sobre el pecho inclinas la melancólica frente una azucena tronchada me pareces. Porque al darte la pureza de que es símbolo celeste, como a ella te hizo Dios de oro y nieve.
Cuando sobre el pecho inclinas la melancólica frente una azucena tronchada me pareces.
Porque al darte la pureza de que es símbolo celeste, como a ella te hizo Dios de oro y nieve.