10.1 - Más citas
He empezado estos escritos con tres recopilaciones de citas de mi madre. Después, además de algunas citas suyas más que he ido incorporando de vez en cuando, he ido hablando de ella desde mi punto de vista. Ahora, quizás para recordarme también a mí mismo donde estoy, haré un paréntesis y volveré a sus citas, en este caso de temáticas mezcladas (su relación con mi padre, sus estados emocionales, sus tristezas, las medicaciones, sus vivencias religiosas...). Y después de esta pequeña inmersión volveré a retomar el relato."Me quería muchísimo, e intentaba siempre que yo fuera la mujer de sus sueños, sin aceptarme tal como era.""Analizando algunas depresiones de amigas mías, me doy cuenta de que muchas tienen el mismo origen que la mía. Maridos muy valiosos, conscientes de su influencia sobre la mujer a la que quieren, maridos que exigen más y más, sin darse cuenta de que ella ya hace lo que puede y que por mucha voluntad que ponga nunca llegará al ideal de él. La culpa no es de nadie. ¿O sí?"
"Se lo decía siempre: de las cosas que hago, debes decirme las dos que me salen bien y no las otras."
"En mi caso concreto puedo decir con toda seguridad que si hubiera tenido la ayuda de un buen psicólogo mi depresión no habría durado lo que duró."
"Ninguno de los psiquiatras pidió que mi marido estuviera presente durante las visitas, él siempre se quedaba en la sala de espera. (...) Eran consejos sabios del psiquiatra: aceptarme tal como soy, poner en evidencia mis puntos buenos, ¿pero por qué no se lo comentaba también a mi marido? De esto me quejo (...) Si hubieran implicado a mi marido quizás la enfermedad no habría sido tan persistente."
"¿Cómo hacerles entender mi imposibilidad psíquica de ir a cualquier acontecimiento que implicara tratar con gente? Si la mayoría de los médicos no tienen ni idea de lo que es una depresión, ¿había alguna manera de hacérselo entender a mi marido, que sólo dominaba a la perfección, eso sí, todo lo relacionado con su negocio?"
"Importancia del apoyo familiar. Ser entendida, no compadecida."
"¿Por qué la mayor parte de la gente, incluidos muchos profesionales de la medicina, no tienen ni idea de lo que es una depresión? 'Anímate': se puede tolerar que te lo diga una persona normal, pero no un profesional, porque su obligación es no hablar de lo que no sabe."
"Agotada sin hacer nada e incapaz de hacer lo mínimo."
"Ahora sé que mi depresión volverá. Ojalá tuviera la misma certeza, de que se acabará, cuando estoy hundida en la depresión, en la desesperación."
"Al mejor pastel y a los bombones suizos les encontraba gusto de depresión."
"Parece imposible que pueda acabarse el infierno, aunque la experiencia demuestra que más pronto o más tarde vuelve la luz. Si uno se pudiera convencer de que aquello se acabará, quizás ya no existiría la enfermedad."
"Durante las temporadas maníacas tenía un hambre terrible que compensaba los tiempos depresivos, cuando perdía muchos kilos aunque me esforzara para comer."
"Si te medicas, la vista, por lo que sea, queda desviada y es una aventura enhebrar una aguja."
"Tengo miedo de los tratamientos, porque me anulan."
"Siempre iba con la cajita de las pastillas a todas partes."
"¿Qué me curó? La última vez, hace poco menos de un año, fue una operación de juanetes. Fue un dolor tan agudo que quizás por aquello de que 'un clavo saca otro clavo' se produjo el cambio. También debió influir, supongo, que el último psiquiatra me recomendó sesiones de electrochoques, y el espanto de la perspectiva ya me hizo efecto."
"Pienso en los míos. Los que han vivido de refilón mi enfermedad, de refilón o sumergidos en ella durante el tiempo que estaban conmigo."
"Durante las largas etapas con depresiones no daba guerra, no decía ni pio; por no poder, ni siquiera conseguía llorar. ¿No era mejor marchar?"
"Pienso que San Juan de Cruz conocía las depresiones; es consolador que personas de tanta valía y tanta letra sientan lo mismo que yo. Quien no se consuela es porque no quiere."
"Las creencias religiosas ayudan o pueden ayudar."
"Quiero pensar que la Virgen es mi madre, pero no me produce ningún consuelo."
"Esta cruz no me puede dar alegría porque no le veo ningún sentido. No sé identificarme con Cristo ni sé hablarle de mí y de mis problemas. No he sabido nunca."
"Sé que mi sufrimiento tiene un sentido sobrenatural."
"Sin fe, esta enfermedad no se puede soportar de ninguna forma, por eso hay gente que se suicida."
"No puedo entender que esto lo escribiera yo. ¿Cómo es posible que nada del mundo no me produjera la más mínima ilusión?"
"¿Volverá la depresión? ¿No volverá? Vete a saber."