3.1 - Mi madre
A mi madre le gustaban muchas cosas.Le gustaban las películas "de antes", de Katharine Hepburn, Spencer Tracy, Humphrey Bogart, Gary Cooper, Bette Davis...
Le gustaba mucho leer. Y también le gustaba escribir cartas.
Le gustaba coser. Sobre todo hacer vestidos. También le gustaba hacer muñecas de trapo. Y hacer collages, con recortes de ropa, de periódicos y fotos de la familia.
Le gustaba hacer ramos, de plantas frescas (con ramas de lentisco, brezo, madreselva, hiedra...) o secas (espigas, cardos, siemprevivas...). También le gustaba comprar flores a las floristas, manojos de claveles, margaritas y caléndulas. Le gustaba tener repartidos por la casa unos cuántos jarrones con ramos de flores o de espigas.
Le gustaba tener en la ventana de su habitación jardineras con geranios, ciclámenes, camelias, y en las habitaciones de la otra punta del piso, plantas de hoja: sansevierias, helechos, kentias, ficus, falsas palmeras como la dracaena, estas con una ufana tan grande que cuando llegaban al techo las tenía que cortar.
Le gustaba ir de excursión. A Collserola, a Montserrat, a los Pirineos. Y le gustaba ir a la playa por la mañana, cuando no había nadie.
Le gustaba llevar collares, y le era igual que fueran de perlas o de conchas. También le gustaba llevar pendientes, y cómo no tenía agujeros en las orejas (cuando era pequeña su padre no quiso que se las agujerearan, decía que era una salvajada) las llevaba de clip.
Le gustaba mirarse al espejo antes de salir de casa, para salir muy acicalada. Le gustaba conservar su larga cabellera, espléndida, a pesar de que siempre la llevaba muy recogida.
Le gustaba mucho cocinar, sobre todo cuando se inventaba o adaptaba recetas sobre la marcha. Algunos días de fiesta su cocina parecía la de un restaurante. No la asustaba, que tuviera que venir un montón de gente a comer
Le gustaba hablar con sus amigas, y con la gente que se encontraba. Le costaba muy poco iniciar conversaciones, con quién fuera, donde fuera, era mucho extrovertida.
Le gustaban muchas cosas, escribir, leer, escuchar las noticias, coser, mirar películas, cocinar, invitar gente, conversar, estar pendiente de los demás, hacer favores, que la quisieran, ir de excursión, ir a la playa...
Pero cuando no se encontraba bien, no le hacía ilusión nada.