Depresiones y tallarines

7.3 - Santa Teresa

"Que la mujer escuche la instrucción en silencio, con toda sumisión. No aconsejo que la mujer enseñe ni que domine al hombre. Que se mantenga en silencio. Porque Adán fue formado primero y Eva en segundo lugar." San Pablo, Primera epístola a Timoteo.

De pequeña, Santa Teresa ya era una niña original. Por ejemplo, un día se escapó de casa con la intención de ir a dar testimonio de su fe cristiana entre los musulmanes, para así conseguir su objetivo infantil de morir martirizada. De mayor se hizo monja, y tuvo una vida intensa y atípica: reformadora de la orden del Carmelo, fundadora de conventos, escritora brillante y prolífica, amiga de San Juan de la Cruz, defensora de algunas ideas no del todo bien vistas por la Inquisición...

Mi madre sentía una gran admiración por Santa Teresa, tenía sus obras completas en la mesilla de noche, las releía a menudo y también a menudo hablaba de ella.

Katharine Hepburn tuvo una vida muy diferente de la de Santa Teresa, pero también intensa y poco convencional. A mi madre le gustaban las películas que protagonizaba, creo que tanto porque muchos de los papeles eran de mujeres de carácter, como por su espíritu independiente en la vida real (1). Tanto Santa Teresa como Katharine Hepburn eran dos referentes importantes para mi madre, por su carácter fuerte y por su espíritu libre, dotadas de una gran creatividad, las dos con una gran energía, dispuestas a defender sus ideas y su proyecto de vida.

A mi madre le costó mucho decidirse a casarse. Yo creo que esta dificultad para decidirse, ya fuera de manera más o menos inconsciente, tenía que ver con el miedo, la duda, de si haciendo aquel paso sus aspiraciones "de lo que fuera" (quizás ni ella sabía exactamente de que, pero seguramente aquellas aspiraciones tenían relación con un anhelo de libertad y creatividad) quedarían enterradas con la sumisión y la rutina de la vida de casada. (2)

Santa Teresa no tuvo una vida fácil, su salud fue frágil y además debido a sus iniciativas se tuvo que enfrentar a la incomprensión y la oposición de una parte de su entorno (3). Tampoco tuvo una vida fácil Katharine Hepburn, a pesar de la libertad que le daba el hecho de ser una gran actriz; fue criticada por su espíritu independiente, por su carácter fuerte, y también por sus relaciones afectivas poco convencionales. Las vidas de las dos fueron intensas, con un ingrediente parecido de desafío de las convenciones, en cada caso en ámbitos distintos. En ámbitos distintos pero con algunas actitudes parecidas. Por ejemplo, seguro que ninguna de las dos habría estado de acuerdo con los criterios de la mujer más influyente en España durante la dictadura franquista, Pilar Primo de Rivera, máxima responsable de la Sección Femenina:

"Las mujeres nunca descubren nada. Les falta, desde luego, el talento creador reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar mejor o peor lo que los hombres han hecho." (4)
Releo estos días "El don de arder", la recopilación de entrevistas hechas a sesenta mujeres por Ima Sanchís (5). Mujeres de distintas edades, unas muy conocidas y otros menos, de distintas culturas, de distintas profesiones, condicionadas por distintas contextos personales y familiares, unas creyentes y otros no (y entre las primeras, de distintas religiones). Dice Ima Sanchís en la introducción:
"Todas, más tarde o más temprano , habían decidido hacerse plenamente responsables de su vida, afrontar con una valentía insólita los más vaiados absurdos y hacerlo con lo mejor de sí mismas, con recursos personales hasta entonces inexplorados."
En el caso de mi madre quizás fue sólo una cuestión de azar: en un momento dado, por lo que fuera, su vida se encaminó hacia un lado, del mismo modo que, quizás, habría podido haberse encaminado hacia otro lado:
"Cada instante que pasa deja tras de sí una infinidad de vidas posibles que han estado a punto de ser. El azar, y lo que el individuo hace con él, su voluntad de suerte o su abandono a las circunstancias, dibujan recorridos personales que habrían podido ser radicalmente otros." David Le Breton (6)
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(1) A mi madre a veces le decían que se parecía a Katharine Hepburn. Creo que le gustaba, tanto porque la Hepburn era muy guapa cómo por su carácter, decidido, con aquella mirada penetrante... como la de mi madre.
(2) No sé si mi madre se equivocó al casarse, pero casándose con mi padre creo que sí. Y pagó un precio alto, porque llevó mal verse "negada", tal como dice Carmen Alborch: "Pero, ¿qué clase de relación es esa cuya premisa es la negación de una de las partes?" (Malas. Círculo de lectores, 2003, p. 117)
(3) El psiquiatra Francisco Alonso-Fernández en "Historia personal de la monja Teresa de Jesús" (Hoja del monte, 2013) dice que Santa Teresa sufrió depresiones; también la define como una de las primeras feministas.
(4) 1943, cita recogida en "Una breve historia de la misoginia", Anna Caballé, Lumen, 2006 (p. 66)
(5) Ima Sanchís. El don de arder. RBA, 2004
(6) David Le Breton. Desaparecer de sí. Siruela, 2016

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