3.13 - Hijos... e hijas
(*) "¿Los hijos? La mayoría bastante parecidos al padre en cuanto al espíritu crítico. No se daban cuenta del esfuerzo de su madre para hacerlo todo bien, sólo veían las equivocaciones, que eran y son muchas. Educados en una estricta severidad, exigían lo que se les pedía a ellos, y la dictadura imperante no era el medio más apropiado de cara a aliviar la depresión de la madre."Ya he dicho que yo no viví con mi madre durante sus peores años. Creo que su comentario (a veces escribía así, en tercera persona) es del todo acertado con relación a mí, pero no sé si es justo con relación a otros hermanos. Durante aquellos años más malos, creo que hubo hermanos o hermanas que estuvieron bastante pendientes de mi madre. No sé si con una actitud óptima según las necesidades de ella, pero si con una actitud atenta.
En casos así, tan difíciles, tener una actitud adecuada no es nada fácil. Y considerando que algunos de mis hermanos entonces eran muy jóvenes, incluso pequeños, creo que hay que ir con cuidado, porque las generalizaciones son arriesgadas. Por otro lado, cuando se refiere a los hijos ella ya dice "la mayoría", de forma que se sobreentiende que podía haber diferencias.
De hecho, en alguna otra nota mi madre recordaba, por ejemplo, la insistencia de una hija para que no dejara de ir a la piscina. Y lo recordaba con agradecimiento, en la medida que mi madre tenía presente que en los peores momentos depresivos, mantener un mínimo de rutinas, aunque le supusieran inmensos esfuerzos (unas rutinas que incluían la piscina diaria), la ayudaban a que su estado no fuera todavía peor. Retomaré más adelante este tema del sentido positivo de las rutinas.
En otro momento escribe: "Casi no hago nada en casa, todos me cuidan y me quieren". En el conjunto de sus notas este tipo de comentarios tienen un protagonismo discreto. Pero aparecen. Cómo por ejemplo cuando, en otro momento, habla de una hija que durante una fase eufórica hay días que deja de ir al colegio, para poder estar atenta a lo que ocurre. Son ejemplos que seguramente no contradicen la nota inicial, pero que la complementan.
Y dado que viene a cuento, aprovecho para hacer una aclaración. Tal como queda de manifiesto con los ejemplos que acabo de mencionar, mi madre tenía hijos "e hijas". Yo en general hablo de los hijos, pero "ellas" también estaban, y su protagonismo familiar era, como mínimo, igual de importante. (1)
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(1) No he optado por la utilización general a lo largo del texto del "hermanos y hermanas", a pesar de que la doble referencia quizás habría sido más justa. Por otro lado, mi intención es hablar poco de mis hermanos y hermanas, al final de todo explico algo más el motivo de este silencio o discreción.