6.4 - Consejos y contradicciones
-No hacer nada que me genere conflictos.
-Forzándome no conseguiré nada.
-No crearme obligaciones.
-Aceptar mi realidad actual.
-Contemplar sólo los problemas que yo puedo resolver.
-No cargarme con exigencias que ahora no soy capaz de cumplir.
-Estoy en disposición de hacer muy poco.
-Programarme para cumplir los mínimos.
-Delegar encargos.
-Aprovechar todas las ocasiones posibles para relajarme: clases, conferencias, reuniones... pero si no me apetece nada, prescindir de todo y descansar.
-Exigirme el mínimo.
-Andar con calma.
-Ser comprensiva con los demás y mucho más conmigo, aceptando mis limitaciones actuales.
-Horario amplio; tiempo libre entre cosa y cosa.
-Saber escoger lo más importando cada día y tener paz cuando no llego a todo.
-Estar contenta haciendo o no haciendo las cosas.
-Ningún plan rígido.
-Encontrar tiempo para relajarme: novela.
-Vivir el orden con ligereza, prescindiendo de planes rígidos.
-Ser comprensiva conmigo misma.
-No sentirme nunca fracasada.He dicho más de una vez que mi madre fue a psiquiatras que sólo se ocupaban de la medicación. Pero no es del todo cierto: al menos alguno, también aprovechaba las visitas para darle consejos, con el propósito de que su vida cotidiana no fuera tan difícil. Y los consejos eran sensatos. Un buen ejemplo de ello es la lista anterior, la hizo ella recogiendo comentarios creo que de diferentes psiquiatras. Otra cosa es que estos consejos sensatos fueran viables. Intentaré explicarlo.
Para mi madre era complicado, hacer todo aquello que le sugerían que hiciera: "despreocuparse", "no hacer nada que le creara conflictos", "no crearse obligaciones", etc. No lo podía hacer porque la obediencia, el orden, el esfuerzo, todo aquello que presuntamente tenía que relativizar, era precisamente lo que también se esperaba de ella.
Le llegaban los dos discursos, a veces por parte de las mismas personas, con indicaciones que a veces hacían hincapié en una extremo, y a veces en el otro: no hace falta que seas ordenada, tienes que ser ordenada; despreocúpate, preocúpate; no te esfuerces, esfuérzate; haz lo que te parezca, obedece; etc. Y ella, claro está, se hacía un lío.
Es decir, que eran unos consejos que no tenían en cuenta las circunstancias reales de la vida de mi madre. De ella y, en general, de todas las mujeres de su generación, sometidas a unos valores sociales que conferían siempre a la mujer, "por voluntad divina y nacionalcatólica", un papel subordinado al marido (y a las directrices de la Iglesia). (1)
Un último apunte, sobre esto. Se podría pensar que (a diferencia de los criterios de mi padre y del OD) los criterios y recomendaciones de los psiquiatras eran "ideológicamente neutros". Pero no debía de ser así, si se tiene en cuenta lo que, poco antes de morir, ella escribe refiriéndose a sus psiquiatras:
(*) "Siempre quise que los psiquiatras fueran católicos y apostólicos."Solo lo constato: en general, se buscó siempre psiquiatras que no le pudieran cuestionar lo que le decían desde el OD. Que, en cuanto a su rol familiar, era lo mismo que le decía mi padre. (2)Supongo que ella debía pensar, debia estar convencida que en el caso de eventual conflicto entre su salud y la religión, era obvio que tenía que prevalecer la subordinación a los criterios religiosos. (3)
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(1) Con la agravante que cualquier intento de pensamiento crítico tenía que ser reprimido (era estigmatizado) dado que era "fruto del orgullo" (uno de los peores pecados) que a la vez iba acompañado de la falta de docilidad y obediencia (dos manchas morales más).
(2) Una curiosidad: el comentario sobre los psiquiatras lo escribe después de haberse referido, en la misma nota, al psiquiatra que entonces tiene, del que está contenta a pesar de que no es creyente.
(3) En cuanto a los médicos de cabecera, conocí el último; era miembro de una asociación de médicos cristianos y un activista público a favor de las posturas de la Iglesia sobre temas controvertidos (el aborto y la eutanasia). No sé hasta qué punto mi madre lo eligió por estas "garantías morales" o por su competencia médica. Fuera por el motivo que fuera, desde mi punto de vista sus decisiones como médico de cabecera de mi madre no fueron siempre acertadas.