5.3 - ¿Incumplimiento de pautas?
"Los antidepresivos suelen ser la primera elección en el tratamiento de la depresión. Se consideran un remedio rápido y barato. Sin embargo, los ensayos clínicos revelan que únicamente entre el 20 y el 40 por ciento de los pacientes superan el trastorno sólo con el uso de fármacos." Emily Anthes (1)En sus notas mi madre no hace nunca, ni siquiera una vez, una asociación directa entre tomarse medicamentos y encontrarse bien. A veces dice que su enfermedad es exclusivamente orgánica y que por lo tanto sólo es útil la medicación, pero son siempre frases, "declaraciones de principios" que nunca se acompañan de testimonios ni afirmaciones que las avalen. Ni una sola vez dice: "estoy bien gracias a la medicación", o "recuerdo aquella temporada que gracias a la medicación me estabilicé", o algo parecido. Ni una sola vez. No sale en ninguna de sus notas, ni hablando con ella oí que jamás lo dijera.
Aclarado esto, ahora hablaré del seguimiento de las pautas farmacológicas, un tema controvertido, porque había quién dudaba de que ella se tomara la medicación de forma regular. Dado que mi madre se medicó durando muchos años, y a lo largo de estos años las circunstancias no fueron siempre las mismas (ni su estado, ni su edad, ni su entorno, ni sus psiquiatras, ni las pautas prescritas...), me parece arriesgado hacer ninguna generalización.
Sobre algunas excepciones no hay dudas, ella misma hablaba, de algunas veces que había dejado de medicarse. Por ejemplo, con motivo de su "milagro" (hablaré de ello más adelante). Y también cuando se quedaba embarazada, dado que entonces dejaba la medicación de forma sistemática, hasta que nacía el hijo, para no perjudicarle (y porque además durante el embarazo ella se sentía muy bien).
Al margen de estos casos, reconocidos por ella misma, especular ahora sobre otros eventuales incumplimientos (decididos o casuales) sólo puede ser esto, una especulación. Si hablo de ello es porque, tal como he dicho, había gente (médicos y familiares) que dudaban de que realmente se tomara siempre la medicación.
No es una cuestión irrelevante, pero desde mi punto de vista quizás por motivos distintos de los que en ocasiones se argumentaban.
Mi madre, como todo el mundo, lo que quería era encontrarse bien. Quería encontrarse bien pero tenía la desgracia de sufrir una enfermedad complicada que a veces hacía que se encontrara muy mal. Durante años, pasó épocas durante las cuales se encontraba fatal, primero sin ni saber ni tan siquiera qué le pasaba, sin que nadie le acertara el diagnóstico. Después, cuando finalmente se lo acertaron, no consiguió tampoco la estabilidad que anhelaba, a pesar de que en general iba haciendo lo que los médicos le indicaban.
Se medicaba, pero a pesar de la medicación, seguía oscilando entre las depresiones y las euforias, y encima sufría los efectos secundarios (a veces muy severos) de los medicamentos que se tomaba.
A mí me cuesta creerque si hubiera encontrado una ayuda de verdad en la medicación, no hubiera seguido siempre de manera seria las pautas. Pero es que esta ayuda, insisto, no la encontró: los episodios de relativa estabilidad (o los de mayor inestabilidad) no había indicios de que estuvieran asociados a pautas farmacológicas concretas. Si había elementos que influían en las variaciones de sus estados de ánimo, parece que eran otros, fueran los que fueran.
De forma que, si ella no notaba que los medicamentos la ayudaban, ¿seria tan extraño que, en algún momento, no hubiera seguido al pie de la letra las pautas? ¿No sería incluso bastante normal y fácil de entender? Sobre todo, teniendo en cuenta los severos efectos secundarios provocados por los medicamentos que se tomaba.
Sufres una enfermedad terrible, no encuentras alivio con el tratamiento, hace años que vas de un profesional a otro, vas haciendo y tomándote todo lo que te van diciendo, y a pesar de todo, resulta que no consigues ningún resultado positivo evidente.
Entonces puede pasar que te encuentres en esta situación: que los profesionales, y quizás también los familiares, empiecen a sospechar (con fundamento o no) que quizás no sigues las pautas establecidas de la medicación. Y abiertamente o no, te culpabilizan, de alguna manera, de tu situación, de la falta de mejora, en la medida que "quizás no estás siguiendo las pautas".
Me parece una actitud poco lúcida, poco atenta y poco empática (para decirlo de una forma suave). Resulta que nadie sabe como abordar de forma eficaz el problema que tienes, y pasan los años, pasan los médicos, pasan los distintos medicamentos, todo va pasando. Sólo es estable tu sufrimiento, tu desesperación.
Entonces, te dan la puntilla: te responsabilizan del fracaso del tratamiento (y según cómo, incluso del hecho de sufrir la enfermedad). Te dicen, o insinúan, que el problema no es que los medicamentos no sean adecuados, o que los profesionales no los pauten con acierto, sino que el problema eres tú, la enferma. La más débil e indefensa.
La psiquiatría es una ciencia limitada e inexacta. Esta realidad debería infundir humildad y prudencia a los profesionales que se dedican a ella. Y ocurre que no siempre es así. Al mismo tiempo, la conciencia de estas limitaciones deberían estimular también una actitud sobre todo comprensiva y compasiva por parte de los familiares. Y no es tampoco siempre el caso.
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(1) Emily Anthes. Tras el éxito de la terapia cognitivo-conductual. Cuadernos Mente y Cerebro nº 14, 2016 (La depresión, causas síntomas y tratamientos, p. 60)