8.7 - Más cartas
No escribía sólo a los periódicos. También escribía a mucha gente. Al Papa, obispos, sacerdotes, monjes, políticos, escritores, presentadores de la tele, anunciantes...Le contestaban muchas cartas, en general de manera personalizada, refiriéndose en concreto a aquello que ella les decía. A veces eran cartas escritas a mano, a veces largas.
Por ejemplo, el 2000, el escritor Gregorio Morán entre otros cosas le dice: "confieso que me ha dejado admirado su relleno de puerros y butifarra, lo ensayaré".
El 1996, Andreu Buenafuente le pide disculpas por sí "en algún momento la he ofendido con alguna broma".
El 1987 el obispo cismático Marcel Lefebvre le explica donde podía asistir "a la verdadera Santa Misa de todos los tiempos".
Con Agustí Altisent, monje de Poblet, se escribieron unas cuantas cartas. En una, él se disculpa, después de que mi madre le hubiera explicado que unos años antes, una fría noche de enero, yo llamé al monasterio, amparándome en la regla de San Benito que dice que hay que acoger a los peregrinos y caminantes. Pero no fue así, de forma que pasé la noche al raso, y Agustí Altisent lo lamentaba, le decía a mi madre que deberían haberme acogido.
La correspondencia más intensa era con los obispos, cardenales, abades, el Santo Padre (que contestaba a través de su secretario), responsables del OD, curas ortodoxos (compartiendo puntos de vista) y heterodoxos (criticándoles), etc. Para dar una idea, adjunto la relación de obispos o arzobispos: de Gerona, Lérida, Urgel, Barcelona, Málaga, Orihuela-Alicante, Segorbe-Castellón, Valladolid, Madrid-Alcalá, Coria-Cáceres, Burgos y Barbastro, algunos con distintas cartas.
No hay forma de saber las cartas que llegó a escribir ella, dado que no guardaba ningún registro o copia de las cartas escritas, pero sí que guardaba, no sé si todas (y si de todas las épocas), las cartas recibidas.
De las que yo encontré, llama la atención que la mayoría de las cartas correspondan al periodo entre 1990 y 2003. Es el mismo periodo que el de la gran cantidad de cartas a los periódicos. (1)
Murió el 2005, y que del último año y medio casi no haya cartas se explica porque había iniciado otra vez, en esta ocasión lentamente, un declive depresivo.
--
(1) A pesar de que hubo un paréntesis: usando la referencia de las cartas de los periódicos y de las cartas recibidas, el 1990 y 1991 debía encontrarse bien, y a partir de 1995 también, pero entre 1992 y 1994 no, dado que casi no hay cartas de estos años. Con toda seguridad porque no las escribía (ni a los periódicos ni a otras personas), dado que estaba pasando por una etapa depresiva importante, supongo que relacionada con su sensación de desbordamiento y soledad ante la evolución de la enfermedad de mi padre.