1.2 - Sobre las euforias
"De golpe y sin motivo venían las épocas altas y aquello era un caos total.""Ahora no me apetece ver a nadie, ni salir, ni trabajar. Pienso que no me apetece ponerme bien, a causa del miedo a descontrolarme cómo otras veces: euforia excesiva."
"Me dan miedo las euforias, me meto con todo el mundo, soy agresiva."
"¡Cómo me lo pasaba! Desde montar una tienda en el pasillo del piso pensándome que haría el gran negocio, hasta lanzar las joyas por la ventana, impulsada por la obsesión con la pobreza. Y sintiéndome además hermana de las palomas que pasaban por delante de la ventana. Hubo episodios de todo tipo. Algún hijo alguna vez tuvo que dejar de ir a la escuela para vigilar lo que hacía."
"Cuando estoy alta me siento una fuera de serie."
"Soy de naturaleza avasalladora."
"Esta enfermedad repercute en el entorno, de tal forma que toda la familia queda involucrada, todavía más durante las épocas maníacas, cuando te ves 'super bien' y los otros van de bólido por tu culpa. Eres capaz de hacer cuatro, cinco o seis cosas a la vez, te ves capaz de todo, incluso de volar, si conviniera."
"Las pastillas me ponían a 100 y del fondo del pozo me encaramaba a un rascacielos, pero no un a rascacielos normal, sino mucho más alto, altísimo, y desde allí, me pasaba días haciendo piruetas y teniendo en vilo a la familia, las amistades y los conocidos. Total, un desastre."
"Vi confirmado mi diagnóstico de maniaco-depresiva al leer la 'Introducción a la psiquiatría' del doctor Vallejo-Nágera. (...) desde mi punto de vista es quien describe mejor esta terrible enfermedad."