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Mercancías
peligrosas
La utilización generalizada de sustancias
o materias que podríamos denominar peligrosas, se ha desarrollado de una
manera espectacular en esta última parte del siglo XX.
Por materia peligrosa, entendemos toda
sustancia o producto que durante su fabricación, manejo, transporte,
almacenamiento o uso pueda generar o desprender vapores, humos, polvos, gases
o fibras capaces de producir efectos infecciosos, irritantes, inflamables,
explosivos, corrosivos, asfixiantes, tóxicos o de cualquier otra naturaleza
peligrosa, o que pueda generar radiaciones ionizantes, en cantidades o
concentraciones que tengan alguna probabilidad de lesionar la salud de las
personas que entren en contacto con ellas o que pueden causar daños
materiales en instalaciones o al medio ambiente, según se recoge en el Real
Decreto 387/1996 de 1 de marzo, por el que se aprueba la Directriz Básica de
Planificación de Protección Civil ante el riesgo de accidentes en los
transportes de mercancías peligrosas por carretera y ferrocarril.
El transporte de estas materias plantea
ciertas exigencias tanto a las empresas especializadas, como a las autoridades
que regulan y vigilan los aspectos que rodean a dicho transporte, en lo que se
refiere a la seguridad del mismo. El problema a resolver radica en el riesgo
que se genera al tener que trasladar unos determinados productos peligrosos en
sí mismos y en el hecho de tener que garantizar una óptima seguridad durante
dicho traslado o transporte, tanto para la propia mercancía y para las
instalaciones de transporte, como y principalmente, para las personas que
entren en contacto con ellas, los bienes materiales que se encuentren en sus
proximidades y el medio ambiente por el que circulen.
El número de mercancías peligrosas es
muy elevado. El Comité de Expertos de las Naciones Unidas para el transporte
de mercancías peligrosas mediante las "Recomendaciones para el
transporte de mercancías peligrosas", también conocido como Libro
Naranja, cifra en unas 3.000 las más importantes desde el punto de vista de
su peligrosidad e importancia socio-económica, de su producción y
transporte.
La forma que utiliza esta recomendación
para ordenar y clasificar las mercancías peligrosas consiste en asignar un número
de identificación de cada materia, denominado número ONU a cada materia que
se transporta. Se presentan dos listados ordenados por su orden alfabético y
por su número ONU.
Los
principales modos de transporte de las mercancías peligrosas que se utilizan
son: carretera, ferrocarril, transporte marítimo y transporte aéreo. Cada
uno de estos modos de transporte tiene un acuerdo internacional que regula los
principales aspectos de su transporte. Por otra parte, España regula todo lo
correspondiente al transporte de mercancías peligrosas mediante legislación
específica. Nos fijaremos en los aspectos relacionados con el transporte por
carretera y ferrocarril, pues son los más importantes y usuales.
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