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Carta a un compañero jesuïta
Benvolgut amic:
El otro día comprendí por qué tu sobrina estaba "enfadada con Dios". Cuando me lo djo no sabía ver el por qué. Sí, se le había muerto su marido, pero qué tenía que ver "Dios" con eso.
Si se hubiera enfadado conmigo, lo entendería mejor: nunca he dado un duro para las campañas contra el cáncer, ni me he puesto a correr por las calles ni me he zanbullido en ninguna piscina.
Si se hubiera enfadado con los médicos, también lo entendería: algunos -en sus horas de ocio- prefieren ver la tele a seguir poniéndose al día en los avances científicos de la lucha contra el cáncer.
Si se hubiera enfadado con los señores que hacen los presupuestos del Estado, lo podría entender mucho mejor: no dedican dineros a la investigación científica.
Pero "Dios", ¿qué pinta en todo eso?
El otro día lo comprendí un poco. Fui a mi "comunidad de catálogo" con motivo de la visita "oficial" del Provincial (1) (tú sabes muy bien lo que es esto) y participé, naturalmente, en la eucaristía, presidida por él mismo.
Para empezar, nos agradeció las oraciones que habíamos hecho (bueno, algunos) para superar un problema suyo de salud. Después, en el momento de la llamada "plegaria de los fieles", él y los compañeros que intervinieron acababan con un "Oremos al Señor".
Esto quiere decir que ellos piensan que este "el Señor" puede intervenir en nuestros asuntos humanos. Naturalmente, siempre que lo quiera: lo que piden es que en un caso concreto quiera intervenir..., ya que puede intervenior (no dudan de este "poder intervenir") (2).
Quizás tu sobrina también cree en este "poder intervenir" y si no lo ha hecho es porque no lo ha querido, no le ha dado la gana, ya que muy poco le importaba lo que le pudiera pasar a su marido y compañero.
Entonces, realmente, tendría toda la razón de estar "enfadada con Dios".
Es muy posible que mis compañeros, los de los "Oremos al Señor", me quieran recordar que Jesús pensaba que Dios podía "hacer justicia a sus elgidos que claman a él de día y de noche" (cf. Lc 18, 7), pero tú ya sabes que ya hace mucho tiempo que voy diciendo que...
Delante de Jesús tambén nos hemos de preguntar ¿qué he visto en él? ¿Cuáles son sus valores que acepto? ¿Cuáles sus actitudes que no comparto? También él, como todo testimonio humano es un punto de referencia limitado: limitado por todo un conglomerado de valores, de criterios, de costumbres, de visiones, de tendencias... que vienen de muy lejos, que vienen de su "tiempo y espacio". Y limitado también por opciones personales que él hizo que no necesariamente deben ser asumidas por todos.
Si quieres ampliar este párrafo...
...y que en un sermón de Primera Comunión podía decir...
Sería tan fácil, si fuera posible, seguir repitiendo las palabras de Jesús, hablar de Dios como Jesús lo hizo.
...para acabar diciendo:
Recordar a Jesús, hacer memoria de Él, es aceptar esta primera verdad: que Jesús nos queda muy lejos.
Si quieres recordar este sermón
Por mi parte, en mis eucaristías (3), ya hace unos cuantos años que suprimí la llamada "plegaria de los fieles", que se acostumbra a hacer entre el sermón y la presentación de las ofrendas (rito también suprimido por mí). En un primer momento quedaba incluida en la plegaria que hacía el celebrante y así seguía invitando a los participantes a "presentar nuestras peticiones más personales". Más tarde, influido quizás por Torres Queiruga (4), la invitación era a "presentar nuestros compromisos más personales".
A veces, si la misa es "de primera", hago servir este
Ahora, y no desde hace mucho, ya digo, y ya sin ningunos miedos, que "este Dios a quien pedimos" no existe. El golpe definitivo para decirlo fue la carta de un soldado de Estalingrado a su padre, carta que transcribe Alfredo Fierro en su historias de dios.
Quizás exista el "Dios del vado de Penuel" (Gen 32, 25-32), el que no quiso decir su nombre
¿Es posible que no tenga ninguno? ¿Es posible que tenga muchos, y todos ellos distintos?
Sin saber su nombre, ¿cómo lo podremos encontrar? ¿Cómo lo podremos invocar?
Sin saber su nombre, ¿de qué utilidad nos será? ¿Cómo lo pondremos a nuestro servicio?
Preguntas que hacía en un sermón de misa de funeral, que lo acabada -recordando a Bonhoeffer- diciendo: "Nos es preciso vivir aunque no tengamos su nombre".
De este "Dios del vado de Penuel" salimos, ciertamente, "bendecidos" (v. 30), pero también "malheridos" ("iba cojeando", v. 32).
En mis últimas lecturas nocturnas (ya bien metido entre las sábanas) he visto que la Simone Weil hace también referencia a este texto del Génesis. Buena razón tenía nuestro amigo Molo Udina de llamarme "el místico".
Dejo a tu criterio si estas reflexiones pueden "ayudar la ánima" de tu sobrina.
No puedo dejar de recordar lo que decías hace ya unos años: "Dios ayuda a los buenos si son más que los malos".
Muy cordialmente, como siempre
Miquel
¿Ya sabes lo que esconden estas abreviaturas?
Un poco de paciencia y ya te lo explicaré... Quizás que, antes de fabricar esloganes publicitarios como aquel de la Congregación XXXII mezclando fe y justicia, pidiera perdón e hiciera algo para reparar lo que difícilmente puede ser reparado.
El "reconocer con arrepentimiento" no es "reparar"...
| Gràcies per la visita
Miquel Sunyol sscu@tinet.cat 17 novembre 2024 |
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| (1) | Cada año el Provincial debe hacer una visita personal de su província, cuyos requisitos se describen en el Inst. S.I., vol 3, págs. 85-8. Realizada la visita envía un informe al General, quien responde a su vez. Los documentos relativos a estas visitas se conservan entre los registros de la correspondencia de los Superiores Generales y son una rica fuente de información sobre el gobierno de la Compañía. Véase Inst. S.I., vol 3, p.735. | |
| (2) | Ya hace mucho tiempo, como ya sabes, que me preguntaba por este "intervenir" de Dios en nuestra historia (http://usuaris.tinet.cat/fqi/histo_sp.htm). | |
| (3) | Esta expresión no es muy afortunada. Encontrarás su sentido y los sucesivos cambios que he ido haciendo en "Mi canon" (http://usuaris.tinet.cat/fqi_sp04/euc_canon_sp.htm). | |
| (4) | De él había traducido y condensado algún que otro artículo para selecciones de teología. Puedes ver "La oración de petición, ¿qué sentido tiene?" (http://usuaris.tinet.cat/fqi_sp04/queiruga_sp.htm). Más tarde, en un café de Santiago, me decepcionó un poco: "Si encuentras uno mejor, me paso". Nunca he pensado que mis amigos y amigas eran lo mejor del mundo. No sé si hay alguna base bíblica para decir que Jesús era "el mejor". Ciertamente, base històrica, ninguna. |