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Leo, Miquel, tu batiburrillo y no acierto a identificar por qué preguntas por mi juicio. Lo encuentro semejante a otras polémicas tuyas, en las que no siempre puedo seguirte por mi desconocimiento tanto de la Biblia como de personas que mencionas. Citas a un Eliseo Ferrer, también desconocido para mí, pero no me queda claro cómo te posicionas ante él. Así que ¿qué quieres que te diga? Solo se me ocurre el castizo "adelante con los faroles", con el riesgo, habitual en ti, de estrellarte, algo que obviamente no te deseo.
Alfredo.
Apreciado Alfredo:
¿A quién podría preguntar?
No me alejo mucho de temas que han ido saliendo en nuestro "intercambio epistolar".
Y, además, ¿te acuerdas de cómo te conocí?
No es seguro que haya dioses. Tampoco es muy seguro que Jesús de Nazaret haya existido; o, más bien, no es seguro, sino altamente improbable, que haya vivido según suele narrarse. Ha habido y hay quienes niegan su existencia histórica. Sería Jesús un personaje enteramente de leyenda, ajeno del todo a la historia, una ficción piadosa construida inicialmente por Pablo de Tarso y por los evangelistas. (pág. 9)
Figura de la historia o de leyenda, reverenciado y adorado como Cristo, Jesús ha sido, de modo indiscutible, la personalidad, icono y mito, más influyente en Occidente. (pág. 9)
De él, a propósito suyo, con el imprescindible concurso de Pablo y de otros autores del Nuevo Testamento, se ha seguido un conjunto de leyendas y de prácticas, un caudal ideológico… (pág. 9)
...se emprende aquí un análisis de ensayo histórico e historia de las ideas.
¿Recuerdas? Una barriada obrera de Cartagena, Las Seiscientas, en la casa de unos compañeros jesuitas (en aquel momento ya hablaríamos en singular), y, entre tantos libros (¿jesuitas sin libros?), uno cogido un tanto al azar: DESPUÉS DE CRISTO. Vendría de la librería ESPARTACO, de la cual uno de los jesuitas, el Mariano, ya fallecido, había sido el administrador-animador.
¿Recuerdas? Te empecé a leer y, a medida que te leía, me iba diciendo: "Este señor me está copiando".
No sé por qué te extrañas de que pida tu juicio. Si quieres, podemos acotar el campo y, aunque sea en un primer momento, referirnos a Pablo y a ese su "imprescindible concurso".
"Imprescindible" quiere decir que sin él no hubiese habido "cristianismo".
A diferencia de Jesús, que no se propuso "fundar" nada, ni desencadenar un movimiento organizado ni, mucho menos, poner en pie una institución o estructura alguna, Pablo tuvo un proyecto explícito de cristianismo, que en gran medida se ha cumplido, aunque, por otra parte, tampoco el resultado haya sido en todo conforme a su previsión y sus designios. (pág. 41)
No sé si podemos empezar preguntándonos de dónde Pablo saca la idea de la entrega del hijo por el padre.
| Rm 8, 32 | El, que no perdonó a su propio Hijo, sino que por todos nosotros lo entregó, ¿cómo no nos ha de dar con Él todas las cosas? |
| sino que | por todos nosotros | lo entregó |
| avlla. | u`pe.r h`mw/n pa,ntwn | auvto,n |
Lo que es cierto es que esta idea ya llevaba tiempo existiendo: no era la primera vez que en el "mundo de los divinos" los "padres" hacían cosas semejantes con los "hijos".
¿Debemos seguir a Bultmann cuando dice que "Pablo describe la muerte de Cristo siguiendo la analogía de la muerte de una divinidad de los misterios" (1). Y no fue Bultmann el primero en hablar de esas "analogías".
¿No fue Bultmann quien primero te "zarandeó", el que "conmovió tu anterior dogmatismo"?, tal como en 1974 te autobiografiabas en panorama actual de la teología española, en donde participabas entre otros 27 nombres de teólogos del momento.
No recuerdo haber leído a Bultmann en los cuatro años de teología. Supongo que algún profesor nos hablaría de él. Ya te he comentado alguna vez que yo me dediqué, aconsejado por un compañero, por Paco Cuervo, a la lectura de Barth. Algo de Bultmann leí en mis tres años de "misionero" en el Chad. ¿Qué mejor sitio para "desmitologizar"?
¿Sigo con Bultmann? "Interpretando, al mismo tiempo, la muerte de Cristo -formando unidad con su encarnación y con su resurrección o exaltación- con las categorías del mito gnóstico. En todo ello [Pablo] está siguiendo una tradición anterior a él que se está fijando en el cristianismo helenístico" (2).
Ese "cristianismo helenístico" ¿en qué medida se aleja de las orillas del mar de Galilea (para. th.n qa,lassan th/j Galilai,aj)? ¿Cómo ha surgido? Para entenderlo ¿debemos leer todos los libros que nos indica Eliseo Ferrer, ese hombre nacido en Ontiñena de Huesca y que estudió su bachillerato en una escuela profesional?
No importa que sea "un desconocido para ti", si seguimos el consejo del Kempis que más de una vez he propuesto: "Non quaeras quis hoc dixerit, sed quid dicatur attende" (No cures quién lo ha dicho, mas mira qué tal es el dicho, según la traducción de Fray Luis de Granada).
Te supongo buen conocedor de las tradiciones y obras que cita Eliseo Ferrer, ya que admitías "un buen conocimiento de los primeros siglos del cristianismo".
También conoces al jesuita (desconocido para mí) citado por Eliseo Ferrer, cuando habla de "un amplio movimiento dominado en el siglo primero por las mil variantes del gnosticismo o, si se prefiere, de la "gnosis judeocristiana", a caballo entre la literatura sapiencial y apocalíptica judía y la dogmática triunfante en tiempos de la simbiosis con el imperio. Una corriente la del gnosticismo cristiano que no solo inspiró los mitos fundacionales de la doctrina romana, sino que cimentó la primera teología de Iglesia, tal y como reconoció el jesuita Antonio Orbe" (3).
¿Te acuerdas todavía de Antonio Orbe? "A él le debo el sentido del rigor, la suspicacia contra todo hablar o escribir a humo de pajas, la honestidad a todo precio en el manejo de los textos". Así lo recordabas en 1974.
Ya veo, por lo que otros dicen de él, que no eras de "los diletantes a los que él esquivaba", ni de "los que pudieran hacerle perder el tiempo", sino de "los que estaban dispuestos a entregarse a una larga y honda conversación con los Padres de la Iglesia", en tu caso con un tal Hilario, obispo de Poitiers, que moriría en el 387, un post-niceno, a quien -supuestos tus años de malagueño- habrás alguna vez ido a honrar en las fiestas patronales de Comares, ese pueblo de Málaga. ¿No te has postulado nunca para el pregón de fiestas?
Larga y honda conversación que acabó en 344 páginas sobre la gloria en san hilario, tesis doctoral que mereció, además de "ser publicada por la Universidad en la serie de ANALECTA GREGORIANA", una recensión en revue des sciences religieuses de la Universidad de Straburgo.
Todo esto me sirve para pensar que yo no iba tan desencaminado cuando pedía tu opinión... Y, para acabar, déjame recordarte un parrafito de mi famosa carta, la que ya te he mencionado varias veces, la Carta a otro que se va:
Esta temporada estoy combinando al Mariano [Corbí] con Mircea Eliade... Me he preguntado cómo explicar el hecho de que en nuestra larga formación no hubieran encontrado un cacho de tiempo para explicarnos todas esas cosas de mitologías y de historias de la religión. ¿Es que no hubieran sabido explicarnos el para qué de una "revelación de Dios" si (palmo más, palmo menos) todas las formas eran iguales?
Lo escribía en 1987, un Sábado Santo, antes de ir a la Parroquia a escuchar el Alleluya.
| Gracias por la visita
Miquel Sunyol sscu@tinet.cat 14 septiembre 2025 |
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| (1) | Teología del Nuevo Testamento. Eliseo Ferrer cita esta página 356 en El Mito Cristiano. Según los Textos (pág. 18): "...a partir de las observaciones de Bultmann, quien habló de la unión en Pablo de la mitología del gnosticismo y de la mitología mistérica de la muerte y la resurrección". | |
| (2) | También en la página 356 | |
| (3) | Sacrificio y Drama del Rey Sagrado. Pàg. 37 |