Te decía que lo encontré “retorcidamente sincero, quizás porque algunas veces das vueltas a la misma afirmación de diversas formas.
 
 
Lo de “fríamente apasionado" se refiere más bien a que, a pesar de poner mucha fuerza -mucha pasión- en lo que dices, es al mismo tiempo muy cerebral, muy rumiado.
Y respecto a la libertad de espíritu: lo dices todo sin circunloqios, sin tapujos, por ejemplo, todo lo que pones en ese recuadro de las páginas centrales (De Deo nihil scimus), que no deja de ser extremadamente sincero, pero al mismo tiempo extremadamente provocativo. Al menos así me lo parece.