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La blanca doble. Es la ficha de
dominó. La que nada vale. Más un día
me puse a pensar en ella, diciéndome que algo
debía tener, pues a pesar de carecer de valor,
ahí estaba al lado de todas sus compañeras. Debe
de pasar mucha vergüenza, siempre sin valor, siempre
quedándose de último pon para no sumar puntos y
ganar. Pero, ella que?, sin esos puntos negros que dan al
dominó esa espectacularidad tan atrayente. Qué
tiene pues esa ficha?. Le busqué el color. Por
así decirlo, decidí vestirla, dotarla de
significado, para envidia generalizada de todas las demás.
De pronto era el centro de atención, como el patito feo,
como Cenicienta, como un... cuento. Y como cuento acabó pues
ella siguió siendo blanca y yo pinté un cuadro
solamente por soñar un pensamiento profundo de una ficha que
nada vale. |
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