Qui sap com serà el món més enllà del
2000.
Tenim una única certesa; si
encara estem aquí, aleshores ja serem gent del segle passat,
i, pitjor encara, serem gent del mil·lenni passat.
No obstant això, encara que no puguem endevinar el món
que serà, bé que podem imaginar el que volem que sigui. El
dret a somniar no figura entre els trenta drets humans que les Nacions
Unides proclamaren a finals de l’any 1948. Però si no fos per ell,
i per les aigües que dóna de beure, els altes drets es moririen
de set.
SOLSTICI
Reconduïm-la a poc a poc, la vida,
a poc a poc i amb molta confiança,
no pas pels vells topants ni per dreceres
grandiloqüents, sinó pel discretíssim
camí del fer i desfer de cada dia.
Reconduïm-la amb dubtes i projectes,
i amb turpituds, anhels i defallences;
humanament, entre brogit i angoixes
pel gorg dels anys que ens correspon de viure.
En solitud, però no solitaris,
reconduïm la vida, amb la certesa
que cap esforç no cau en terra eixorca.
Dia vindrà que algú beurà a mans plenes
l’aigua de llum que brolli de les pedres
d’aquest temps nou que ara esculpim nosaltres.
Miquel Martí i Pol
Los discípulos gustaban de preguntar al maestro acerca de
las cuestiones más dispares. Llevaban mucho tiempo viviendo juntos
y no sólo lo consideraban un guía espiritual, sino un verdadero
padre. El mentor era ya muy anciano y, antes de retirarse de la vida mundana,
había llevado una existencia muy activa. Una mañana los discípulos
se reunieron con el anciano y le plantearon un juego:
- Maestro, te vamos a decir cuatro palabras. Tú escoge la que
te parezca más peligrosa y nos lo razonas.
El maestro rió cariñosamente.
- De acuerdo –aceptó condescendiente.
- Borracho, loro, perro furioso, hombre rico.
- La más peligrosa, sin ninguna duda, es el hombre rico.
- ¿Estás seguro, venerable?
- Totalmente –repuso el anciano.
- Explícanos por qué.
- Imaginad un borracho agresivo por culpa del alcohol. Si le seguís
la corriente, le escucháis con una sonrisa y os lo ganáis,
su agresividad se tornará cordialidad.
- Es verdad que hay loros que si te descuidas te dan un picotazo. Pero
si les hablas con cariño se aplacan y se vuelven pacíficos.
- ¿El perro furioso?
- Depende del talante que uno demuestre. Los perros huelen nuestro
miedo y entonces es como si pensaran: "Si éste me tiene miedo, por
algo será; voy a morderle". Pero si uno se muestra tranquilo y le
silba cariñosamente, terminará por mostrarse amistoso, como
es su naturaleza.
- ¿El hombre rico?
- Ante muchos hombres ricos la única defensa es no acercarse
a ellos. Querrán imponerte sus opiniones, te manipularán,
se servirán de su poder para coaccionarte; en unos casos te sobornaran
y en otros te presionaran. Querrán que comulgues con ruedas de molino
o se convertirán en tus implacables enemigos. Recurrirán
a sus influencias para imponerse y salirse con la suya. Siempre encontrarán
corruptos a los que comprar e incautos a los que engañar para seguir
acumulando riquezas. En verdad, nada puede ser tan peligroso como un hombre
rico.
Diumenge, 1 de juliol de 2001