El centro de la fe de los creyentes es la resurrección de Jesucristo, a la que está unido el destino de toda la Humanidad y del cosmos. Ezequiel, en el Antiguo Testamento, también, había profetizado resurrección: corazones nuevos, un espíritu nuevo, un pueblo nuevo. Con la losa del sepulcro de Jesús no terminó la ilusión de la vida. Dios es fiel y con Jesús nos devuelve vida, y vida en abundancia. El que había sido crucificado, el que había bajado a lo más profundo de la negatividad y a lo más negro de la muerte, resucita ahora como Señor y como Mesías, no sólo llevando a término la esperanza de Israel y del mundo, sino incorporando el cosmos a la vida de Dios. Este es el Paso, ésta es la Pascua. Los cincuenta días de Pascua forman un “ahora”, un “hoy”, un “gran domingo”: “Este es el día en que actuó el Señor; sea nuestra alegría y nuestro gozo”.
Santiago Canillas Amate.
ORACION DIARIA POR LA HUMANIDAD
Padre lleno de amor,
te ofrezco mis deseos y trabajos,
mis alegrías y sufrimientos de hoy,
unido al Corazón de tu Hijo Jesús,
que se entrega a sí mismo en la Eucaristía,
para tu mayor gloria y por el bien de todos
sus hermanos.
Dame tu Espíritu Santo,
que me santifique en este día,
por los siglos de los siglos, Amén.