Las Dunas del Golfo de Rosas

0. Antecedentes

En 1885 Don Primitivo Artigas publica su libro "Memoria relativa a la excursión verificada por los alumnos de tercer año de la Escuela Especial de Ingenieros de Montes a los montes públicos, dunas y alcornocales de la provincia de Gerona" publicado en Madrid en la imprenta de Moreno y Rojas. En este libro habla de las dunas del Golfo de Rosas, manifestando el problema existente por su movilidad y planteando la necesidad de su fijación tal como se había hecho unos años antes en Francia.

En 1894 se creó una Comisión para la repoblación de las dunas y se encargó la planificación y ejecución de los trabajos al Ingeniero de Montes Javier de Ferrer y de Lloret. Estos trabajos tenían un fuerte componente social por la preocupación de los habitantes de la zona que veían como la arena llegaba a la Escala y invadía algunas casas y sus cultivos (por lo que algunos hicieron pequeñas obras de defensa).

La planificación realizada se recoge en la publicación del proyecto de Javier de Ferrer "Fijación y Repoblación de las Dunas procedentes del Golfo de Rosas" al año siguiente. La aprobación se hizo por Real Decreto de 13 de febrero de 1995 i los primeros trabajos se iniciaron poco después.

Estas páginas quieren ser un pequeño homenaje a aquellos que hace más de 100 años supieron aplicar el lema "Saber es hacer" bajo el que se fundó la Escuela de Ingenieros de Montes, para lograr la perfecta fijación de estas dunas y a todos los que han contribuido a mantenerlas.

1. Origen

Las Dunas del Golfo de Rosas están divididas en una zona litoral y otro continental, si bien tienen continuidad. La primera de ellas es de formación muy anterior a la segunda. Su orientación sigue una eje claro N-NE / S-SO siendo su avance del primero al segundo. Esto obedece al fuerte viento de tramontana, característico de esta zona que sigue esta dirección. La orografía y orientación de la costa ha provocado la separación de la duna en la zona litoral (paralela a la costa) y la continental (de interior).

La Duna litoral procede de la playa comprendida entre el antiguo cauce del río Fluviá (Clodianum para los romanos) y el pueblo de San Martín de Ampurias. A medida que se fue cegando la desembocadura del río, utilizado por los emporitanos como fondeadero hasta que por esta causa construyeron el nuevo puerto, se fue formando la arenosa playa y las primeras dunas de la zona. La construcción del puerto se hizo en la época de mayor apogeo de la ciudad, a principios de la era cristiana, por lo que es entonces cuando hay que fijar su origen.

La zona interior procede de las dunas litorales y solo por esto ya serian mas modernas. Pero hay que tener también en cuenta que no pudieron formarse mientras el Ter ocupó su antiguo cauce desembocando al norte de la Escala en la conocida como playa de la fuente. Este río, de ancho cauce, suponía una barrera insalvable para el avance de las dunas, arrastrando al mar las arenas que el viento llevaba.

En el archivo de la Corona de Aragón se conserva un memorial de agravios contra Poncio Hugo, conde independiente de Ampurias, por haber alterado hacia el 1302, el curso del Ter y llevado sus aguas al otro lado de la sierra del Montgrí, ocasionando el cegamiento del golfo y grao de Torroella, puerto de mar aún en el siglo XIV y actualmente distante de el unos 6 km. De esta manera, al conocer la fecha del cambio de curso del Ter, tenemos también la fecha de formación de la Duna Continental, ya que al quedar el cauce seco, este ya no supuso una barrera para la propagación de las arenas por la tramontana.

2. Situación previa a la fijación

En 1894 D. Javier de Ferrer y Lloret ( Ingeniero de Montes, Doctor graduado, Licenciado en Ciencias exactas) elaboró el proyecto de fijación y repoblación de las dunas, que fue publicado al año siguiente con el nombre de "Fijación y Repoblación de las Dunas procedentes del Golfo de Rosas" . Este proyecto se ejecutó en los siguientes años y en base a el se iniciaron los trabajos de fijación.

En su proyecto daba como velocidades promedio de avance 16,25 m/año, y considerando una longitud desde la playa de la fuente al extremo final de 8.837 m, obtenía que las dunas habrían empleado 544 años en llegar a la situación existente. Dicha cifra coincidía con bastante precisión con los datos del cambio del curso del Ter, anteriormente comentados y que aparecían citados en su proyecto.

Acertadamente, J. de Ferrer observaba que si bien las arenas alcanzaban elevadas temperaturas por el influjo de los rayos solares, a entre 8 y 15 cm se empezaba a notar cierto frescor lo cual facilitaba que ciertas especies nacieran en aquellos puntos en los que cesaba la movilidad de las dunas. En estos lugares más abrigados y fijos citaba entre otras las siguientes especies:

Denominación antigua Denominación actual Nombre castellano Nombre catalán
Psamma arenaria Ammophila arenaria borrom o barron borró
Tamarix gallica Tamarix gallica taray tamariu
Pancratium maritimum Pancratium maritimum pancracio lliri marí
Ononix antiquorum Ononix sp . .
Teucrium capitatum Teucrium polium polio Herba de San Pons
Euphorbia paralias Euphorbia paralias lechetrezna de playa lleteresa de platja
Ciperus choenoides Cyperus sp . .
Helichrysum stoechas Helichrysum stoechas perpetua sempreviva borda
Rumex acetosa Rumex acetosa acedera agrella
Sideritis hirsutus Sideritis hirsuta siderita herba de la feridura
Artemisia glutinosa Artemisia sp artemisa artemisa

Entre estas plantas destacaba el Tamarix gallica, utilizada en vallados para la contención de arenas junto con el Agace americana (pita o figarassa) y especialmente la Psamma arenaria de la cual decía que era la verdadera Providencia de las arenas, por abundar en ellas espontanea y cultivada.

El borrom o barrom (Ammophila arenaria subsp arundinacea) es una gramínea grande y dura de raíces someras, articuladas y de gran desarrollo, que florece de mayo a julio en una panícula espiciforme, alargada, de forma cilíndrica y densa, con un color claro amarillento o verdoso.

3. Fijación de dunas

La fijación de las dunas se planteó de norte a sur con el objeto de ir solucionando el problema en origen. Con este objeto se plantearon medidas de defensa en la duna litoral por ser la porción expuesta a la llegada de nuevas arenas. En trabajos similares realizados en otras zonas se construía un vallado o empalizada que se oponía a la marcha de las arenas de manera que al ir aumentando la pendiente de la rampa de la duna llegaba un momento en que la acción gravitatoria dominaba a la acción del viento cayendo de nuevo la arena hacia su origen.

La empalizada se construía clavando estacas de entre 2,1 m y 2,5 m de altura según la zona y 8 y 12 cm de diámetro respectivamente, entre las que se entrelazaba un encañado de 1,5 m de altura mediante cañas de 3,5 m. Se preveía que la arena que pasara entre las cañas formaría un talud de 1,5-2 m de ancho por cada metro de alto.

En las zonas mas expuestas se creo artificialmente la duna con una rampa de 12 m de longitud en la cara que mira al mar y cuatro metros en el talud opuesto. Para fijar este talud se hacia con barrom que se plantaba en cuatro líneas paralelas a la empalizada separadas un metro. Una vez formada la rampa de 12 m se empezaba fijando por la coronación en la que se colocaba una línea de taray, pita y cañas que le daban mas altura y sujeción a partir de la cual y formando un ángulo de 45º con ella, se plantaban líneas de barrom cada 3 m. La zona entre líneas se sembraba también con barrom (12 kg/ha).

Para la zona interior se planteó la siembra y plantación masiva de barrom, colocando tiras de barrom paralelas entre si y separadas 2,5 metros en sentido perpendicular a la dirección N-NO del viento. Una vez acabada esta primera fijación se planteaba la repoblación forestal y para ello entre cada dos líneas de barrom se propuso rastrillar y sembrar con piñón de Pinus pinaster y semilla de borrom y retama en proporciones de 12, 3 y 3 kg por ha. Las semillas se recubrían ligeramente y se cubrían con ramas de pino colocadas perpendicularmente a las líneas de barrom, para lo cual se preveían 500 haces de 40 kg por ha.

En las zonas con menos arenas se sembró por hoyos siguiendo una línea normal a la dirección del viento con las mismas especies y en cantidades de 5, 2 y 2 kg respectivamente.

Imatge zona fixada

4. Situación posterior

El periodo que va de 1987 a 1901 es el que tiene documentada más actividad y fue en este en el que se hicieron los trabajos más importantes de construcción de las contradunas. Estos trabajos, junto con la fijación y repoblación de las dunas, terminaron en 1910 concretándose con la construcción de una casa forestal a Sant Martí d'Empúries para el uso del personal técnico tal como se acostumbraba hacer en la época en las zonas de trabajos continuados para evitar costosos desplazamientos.

La zona más al norte es la más delicada por ir entrando todavía arenas procedentes del norte del Riuet (antiguo curso del Fluviá) que afectan a la zona plantada. También hay problemas en la zona norte de la Escala por causa de la acción humana que ha provocado que hace poco todavía se hicieran algunos trabajos de fijación para corregir estos daños antrópicos.

De cualquier modo estos pequeños problemas son de poca envergadura y no hacen peligrar los trabajos de fijación, si bien son un recuerdo de la potencialidad de la duna. Podemos considerar actualmente que esta está estabilizada después de unos trabajos de fijación muy arduos y tras numerosas experiencias para encontrar las especies que lograban una mejor adaptación.

Así paseando por la zona encontramos en la duna litoral el tan utilizado barrom, pero también la uña de gato que empradiza completamente algunos taludes. Todavía hay diversos tarays procedentes seguramente de los primeros trabajos de fijación, pero es el pino piñonero el que más superficie de las dunas ocupa. También podemos encontrar pino pinastre y pino carrasco, si bien este ha ido colonizando por si mismo algunas zonas. Otras especies que encontramos procedentes de diferentes pruebas o colonizando son el ailanto (Ailanthus altissima), el ciprés (Cupressus sempervirens), la encina (Quercus ilex), la acacia (Gleditsia triacanthos), la pita (Agave americana), la adelfa (Nerium oleander)...

Un sondeo efectuado hace algunos años daba una altura de arenas de 83 m cerca del Coll de les Sorres (Collado de las Arenas) en una zona perfectamente fijada en la que incluso la encina le va comiendo terreno al pino piñonero.

Actualmente este hermoso paraje está asentado, lo cual no garantiza su pervivencia. Hace ya unos años un incendio quemó parcialmente la zona sur de la duna continental y la misma naturaleza, mostrándonos el grado de estabilidad del paraje, se encargó de regenerar densamente la zona, si bien lo hizo con pino carrasco procedente de las semillas de los montes vecinos del monte público vecino "Muntanya Gran", en vez de con el pino piñonero y el pino marítimo preexistentes. Tampoco hay que ser excesivamente optimistas con este dato ya que no hay que olvidar que un gran incendio o un desastre parecido podría devolver este monte a sus inicios y hacer que la duna volviera a moverse.

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