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Mayo 1998: Quercus petraea (Matt) Liebl.

Árbol previsto para noviembre: Chamaerops humilis. Si tienes algun dato interesante de esta especie o de alguna ya publicada, envia un e-mail y procuraremos publicarlo (si quieres que añada tu e-mail indicalo en el mensaje).
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Etimología

Quercus petraea (Mattuschka) Liebl

Sinónimos: Q. sessiliflora, Q. sessilis, Q. robur v. sessiliflora.

El nombre específico alude al hecho que este roble vive bien en los terrenos pedregosos.

Castellano: roble, roble albar.

Catalán: roure, roure de fulla gran, roure de fulla grossa.

Vasco: areitz, aritz, aretxa.

Italiano: quercia petraea, quercia d'inverno.

Francés: chêne rouvre, chêne sessile.

Inglés: durmast oak, sessile oak, welsh derw, gaelic darachor dair.

Alemán: traubeneiche, wintereiche.

Descripción

Árbol de 30 a 40 m de altura, siendo en bosques densos mas alto que Q. robur, si bien es mas bajo en pies aislados. Porte esbelto con un tronco muy recto y largo, de corteza parda, agrietada en los pies viejos. Ramificación regular con ramas rectas, poco flexuosas y ramillas también regulares a lo largo de las ramillas.

Hojas simples, alternas y caducas, de 10 a 15 cm de largo y de 6 a 10 cm de ancho, con entre 5 y 8 pares de lóbulos y conectadas por un peciolo de 1 o 2 cm.

El sistema radical profundiza inicialmente mas de un metro y cuando cesa su crecimiento desarrolla unas raíces secundarias potentes.

Flores coetáneas con las hojas, que aparecen de abril a mayo en las ramillas del año. Son flores poco pedunculadas y producen una bellota sentada o subsentada de color pardo, mas clara en la punta, que aparece entre septiembre y octubre.

Requerimientos estacionales y distribución

Es indiferente en cuanto al origen del suelo, los mejores bosques los encontramos en terrenos calcáreos si bien soporta perfectamente los terrenos silíceos, incluso en algún caso, bastante secos. Puede vivir en terrenos pedregosos, incluso rocosos si hay lluvias abundantes, pero prefiere suelos sueltos y bien aireados, por lo que no se encuentra cómodo en terrenos arcillosos. No abunda en los fondos de valles y barrancos, con suelos mas ricos, en los que no es capaz de competir con otras especies.

Vive en las laderas de las montañas y puede superar los 1.500 m de altura, llegando a los 1.800 m. Se da en terrenos con pluviometrias por encima de los 600 mm, con al menos 150 mm en verano, aunque llega a encontrarse con pluviometrias de sólo 400 mm. En cuanto a la temperatura, soporta temperaturas medias del mes mas frío de -3º.

El roble albar es una especie de media luz y temperamento robusto. Presenta cierta similitud con el haya al soportar en las primeras edades la sombra de los adultos. Se propaga por semilla, y esta se recoge normalmente del mismo árbol cuando se busca para reforestar.

Lo encontramos al norte de la península desde Galicia a Cataluña, pasando por León, Palencia, Santander y Navarra. Es escaso en el Pirineo Central y se vuelve a dar en el Pirineo de Gerona y en el Macizo del Montseny. Se extiende por el Centro, Oeste y Sur de Europa.

Estructura y composición de la vegetación

Sus características hacen de él, el roble que nos acompaña en el tránsito del clima mediterráneo al atlántico. No está muy extendido tanto por la competencia de otras especies como por la acción directa del hombre, que ha buscado siempre este roble por la calidad de su madera.

No abundan los robledales de roble albar monoespecíficos, por lo que es habitual encontrarlo mezclado con otras especies como el haya, al abedul, el fresno, el roble carballo, el roble pubescente i el melojo.

Algunas de las formaciones principales que podemos encontrar son:

  1. Robledales de roble albar: Son los típicos robledales acidófilos (Quercion robori-petraeae). Tienen gran valor estético, con árboles que fácilmente superan los 20 m de altura, formando un paisaje que nos recuerda el de los cuentos de hadas. La mayor parte de los robledales de roble albar de la península, se dan en terrenos silícicos que se corresponden con el dominio Teucrio - Quercetum petraeae y le acompañan especies de carácter acidófilo cono la escorodonia (Teucruim scorodonia), la descampsia (Dechampsia flexuosa), el Melampyrum pratense, el Lathyrus montanus, el arándano (Vaccinium myrtillus). Podemos encontrar también un estrato arbustivo en el que se mezclan el helecho común (Pteridium aquilinum), la hiniesta (Sarothamnus scoparius), el majuelo (Crataegus monogyna)...
  2. Robledales submediterráneos: En zonas submediterráneas, con una climatología mas húmeda que las de los bosques de roble pubescente (Quercus humilis) pero insuficiente para los hayedos, podemos encontrar el dominio Querco - Aceretum opali (=Aceri -Quercetum petraeae) correspondiente a los robledales de roble pubescente y roble albar. Aparecen aquí también el tilo (Tilia phatyphyllos), el acirón (Acer opalus)... En la zona oeste de la distribución peninsular encontramos una formación similar en la que el melojo (Quercus pyrenaica) tiene un papel similar que el del roble pubescente.
Silvicultura

Por la tendencia a mezclar-se con otras especies, si se quiere mantener el robledal de roble albar monoespecífico, hay que defenderlo de la invasión de otras especies como el haya, el temblón, el sauce, otros robles... y de arbustos como el tojo (Ulex parviflorus), la zarza (Rubus sp.), la madreselva (Lonicera sp.)...

La regeneración natural de los robledales albares es irregular y para conseguirla puede ser necesaria una reforestación complementaria. Una vez conseguida la implantación del robledal, la presencia de otras especies puede ser incluso beneficiosa por favorecer el crecimiento en altura y la poda natural.

En plantaciones regulares, para conseguir troncos rectos y sin nudos, es recomendable mantener inicialmente densidades elevadas para dejar entre 100 y 150 pies para el final de un turno de 200 años. Se pueden mantener densidades como las siguientes:

Edad (años) 50 75 100 150 200
Pies/ha 1500-2000 700 380 190 135

Durante los primeros 40 años no podemos obtener productos con valor comercial, pero entre los 40 y 70 años se puede iniciar un preselección obteniendo piezas de clase diamétrica 15, con valor comercial. Hay que pensar a lo largo de todo el proceso en escoger correctamente los pies para la corta final que han de estar separados entre 8 y 9 m. Estos pies pueden podarse hasta entre 8 y 12 m de altura, si la poda natural no resulta suficiente, para garantizar así unos troncos sin nudos.

El crecimiento, de 3 ó 4 mm al año, no da pies de 30 m de altura y 60 cm de diámetro al llegar a los 200 años.

Para su cubicación el Inventario Forestal Nacional utiliza fórmulas del tipo:

v = a + b x d2 x h

siendo d el diámetro con corteza en centímetros y h la altura total en metros.

Para la província de Girona tenemos que:

v=48,58 + 0,02251 x d2 x h
Propiedades y usos

La madera es similar a la del carballo pero mas dura y clara. Es una madera pesada, de albura delgada, clara, amarillenta y de duramen amplio, pardo-oscuro, muy resistente a pudriciones. De grano fino y admitiendo bien el pulimento, es muy apreciada en ebanistería para muebles de calidad. Muy resistente a la humedad, se ha utilizado históricamente en construcción naval. También se utiliza para traviesas de ferrocarril, i es óptima para barriles de vino.

Es apta para desenrollo, dando una chapa muy apreciada que se utiliza en tableros de calidad.

El carbón y las leñas son de buena calidad, aunque por las buenas características de la madera este es un aprovechamiento secundario.

Se utiliza también como ornamental por dar una sombra agradable y mantener un bonito color verde en las hojas.

La corteza es rica en taninos que le dan propiedades astringentes.

Patología

El hongo mas común es el oidio del roble (Microsphaera alphitoides), que produce una masa blanca pulvurulenta en las hojas y los brotes tiernos. Puede producir la muerte del árbol.

Tortrix viridiana también y le afecta comiéndose las hojas y impidiendo de esta manera la fructificación.

Miscelánea

Las buenas cualidades de su madera para la construcción naval ha sido la causa de su perdición en España, donde estaba muy buscado por este motivo, quedando actualmente, por sobreexplotación, bosques degradados donde antes había robledales de buena calidad.

El roble representa en la mitología la fuerza suprema forestal, es el árbol sagrado por excelencia (asociado para los celtas a los nacidos el día del nacimiento de la primavera). Fue consagrado a Júpiter, dios supremo del Olimpo, y los bosques druídicos eran casi siempre robledales.

Ovidio recoge la siguiente leyenda en sus memorias: " Eriticson corta un bosque druídico y la diosa Ceres se le aparece y le increpa. Este siente al instante un hambre insaciable, y vende todo lo que posee para satisfacerla. No tiene bastante y su hija Metra se transforma en plata y es vendida también; después sufre el mismo diferentes transformaciones, pero todo es inútil para satisfacer el hambre del deforestador que acaba devorándose a si mismo".

Andrés Avelino de Armenteras (Madrid, 1903) recoge la cita y hace la siguiente interpretación: "Así la humanidad si cortara todos sus bosques, acabaría destruyendo todos sus campos, haría imposible la vida y por mucho que quisiera metamorfosear a su hijo el trabajo, acabaría, como Erictison, muriendo de hambre".

Una tradición Barcelonesa dice que para curar el dolor de muelas hay que anudar una cinta a un roble.