En efecto, las estadísticas existentes sobre Ia incidencia de este tipo de accidentes arrojan un balance estremecedor, situando a los accidentes domésticos por delante incluso, de los accidentes de tráfico
Ahora bien, el hecho de que los accidentes que se producen en el hogar afecten por lo general a una sola persona, unido a su escasa repercusión en los medios de comunicación, hace que pasen desapercibidos en Ia mayor parte de las ocasiones.
Estadísticamente, los niños menores de cinco años y los ancianos, son los grupos más vulnerables ante ese tipo de accidentes, y los que los padecen con mayor frecuencia. A esto hemos de anadir los accidentes provocados por las tareas de bricolage en manos inexpertas o negligentes.
Algunas de las situaciones más frecuentes con las que nos podemos encontrar son:
1. Caidas.
2. Quemaduras.
3. lngestión de cuerpos extraños: atragantamientos.
4. Accidentes eléctricos.
A todo esto, hay que anadir que el 90% de los accidentes domésticos serían evitables si se observaran las debidas precauciones.