ÉPOCA CLÁSiCA
La literatura griega clásica comprende aquella literatura escrita en griego antiguo desde los más antiguos vestigios escritos en idioma griego hasta el siglo IV y el auge del Imperio Bizantino.
TRAGEDiA Y COMEDiA:
En el siglo V, era clásica, surge el drama a partir de los misterios dionisíacos. De los centenares de tragedias escritas e interpretadas durante la época clásica, sólo ha sobrevivido un número limitado de obras:
- Esquilo (525-456 a. C.), considerado creador de la tragedia. Obras: Los persas, Los siete contra Tebas, Las suplicantes, trilogía La Orestíada (Agamenón, Las Coéforas, Las Euménides).
- Sófocles (495-406 a. C.), limitó el coro, aumentó a tres los actores, con lo que dio mayores posibilidades al diálogo. Se conservan siete tragedias completas: Antígona, Edipo Rey, Ayax, Las Traquinias, Filoctetes, Edipo en Colono y Electra.
- Eurípides (485-406 a. C.). Gran penetración psicológica de los personajes. Obras: Alcestis, Medea, Heraclidas, Hipólito, Andrómaca, Hécuba, Suplicantes, Electra, Heracles, Troyanas, Ifigenia en Táuride, Ion, Helena, Fenicias, Orestes, Las Bacantes e Ifigenia en Áulide.
Igualmente, la comedia antigua surgió del culto a Dioniso, pero en este caso las obras estaban llenas de una franca obscenidad, abusos e injurias. Autor destacado fue:
- Aristófanes (444-385 a. C.). Aristócrata, ataca la charlatanería, tanto filosófica como política. Los caballeros, Las nubes (contra los filósofos), Las avispas, Las aves, Lisístrata (contra la guerra), Las ranas, La asamblea de las mujeres.
- Menandro (342-292 a. C.) representa la comedia nueva. Fue muy imitado por Plauto y Terencio. Sólo se conserva íntegra El misántropo.
HiSTORiA:
Dos de los más influyentes historiadores que florecieron durante la era clásica griega:
- Heródoto (484-425 a. C.). Cicerón lo llamó el padre de la historia. Los nueve libros de historia.
- Tucídides (c.460 a. C. – c. 396 a. C.). Estratega durante la guerra del Peloponeso. Historia de la Guerra del Peloponeso.
Un tercer historiador, Jenofonte (431 a. C. – 354 a. C.), comenzó sus Helénicas donde Tucídides la había dejado alrededor del 411 a. C. y prosiguió la historia hasta el 362 a. C. Apología de Sócrates, Ciropedia o Educación de Ciro. Su obra más conocida es la Anábasis: Jenofonte acompañó con un ejército mercenario al príncipe persa Ciro el Joven contra Artajerjes. Tras la derrota de Cunaxa, dirigió la retirada de los 10.000.
ORATORiA:
Los griegos concedían un gran valor al arte de la palabra, que podía ser mágica, hechizadora, persuasiva y convincente.
Sin embargo, fue la democracia ateniense la que provocó el desarrollo de la oratoria y sus técnicas, ya que los ciudadanos debían hablar bien en sus discursos ante la Asamblea y los Tribunales.
En la Atenas clásica había una cierta afición a los litigios pero no existían abogados ni fiscales, por tanto, los ciudadanos debían aprender a rebatir argumentaciones y a ganarse al auditorio. No todo el mundo era capaz de hacer eso, pero se podía recurrir a los logógrafos, escritores de discursos; algunos de éstos también fueron grandes oradores.
- Demóstenes (384- 322 a. C.) comenzó su carrera como orador en los juicios contra sus tutores, ya que Demóstenes quedó huérfano de niño y éstos dilapidaron su herencia. Compuso discursos judiciales, muchos de ellos por encargo, y políticos, en estos últimos destacan sus discursos en contra de Filipo II de Macedonia: Las Filípicas. Se le considera el mejor orador griego por la belleza de sus discursos y por su fuerza de voluntad para vencer sus dificultades para hablar en público. Pero ante todo fue un gran defensor de la democracia ateniense que ya estaba a punto de desaparecer.
- Lisias (445- 380 a. C.). Su familia era originaria de Siracusa, él pasó algún tiempo en Turios (sur de Italia) formándose en la retórica, volvió a Atenas y se ganó la vida como logógrafo. Por su condición de meteco, no ciudadano ateniense, no podía pronunciar sus discursos en la Asamblea. Pero sí tuvo interés en los asuntos políticos y colaboró en la derrota de los Treinta Tiranos.