Cuando en el mes de junio de 1.994 se firmó en Tarragona la declaración de intenciones que, con posterioridad, daría lugar al Consorcio Forum Urbium Hispaniae Romanae, compuesto por la ciudad citada anteriormente y las de Córdoba y Mérida, en su preámbulo ya se explicaba la marcada excepcionalidad que suponía el hecho de que las tres ciudades ostentasen el rango de ser las más antiguas capitales de lo que fue la Hispania Romana en la división creada en su día por Augusto.

Ello suponía un especial vínculo de unión, de afinidad y de encuentro entre las ciudades y los municipios para, en la intención de buscar cuantos otros lazos existían, desarrollar una cooperación futura basada principalmente, en el intercambio de experiencias e informaciones que contribuyeran a enriquecerlas.

El que se tratara de tres Conjuntos Arqueológicos Abiertos, asentados los tres en lo que fueron respectivas ciudades romanas; los problemas derivados de las excavaciones, los nuevos hallazgos arqueológicos, su puesta en valor y su adecuación al espacio actual; la similitud de su patrimonio arqueológico, histórico, artístico y monumental; el similar status jurídico y/o tutelaje que por parte de las distintas administraciones que conforman el Estado español ejercen sobre las tres ciudades; el que las tres sufrieran problemas comunes como el impacto del turismo cultural sobre las ciudades históricas, no hicieron sino contribuir notablemente hacia una clara confluencia de intereses que, a la postre, recomendaría la creación del Consorcio como elemento aglutinados y al mismo tiempo dinámico, donde se pudieran intercambiar experiencias comunes, desarrollar y mejorar las actuales normas de cooperación, debatir propuestas e hipótesis futuras de trabajo y trasladar éstas a los órganos correspondientes. Incluso c onstituirse en un mañana cercano -¿por qué no?- en un Foro Europeo de común pasado romano principalmente.

Este fue, en origen, el motor que impulsó este Consorcio y que, hoy por medio de las distintas actividades que a lo largo del año se programan -seminarios, encuentros, jornadas de trabajo, exposiciones, etc..- nos mueve a continuar la tarea que en su dia entendimos era la de este Foro de las Capitales de la Hispania Romana.