SIGLO V. Necrópolis paleocristiana.

A lo largo del siglo V proliferó en el suburbio cercano al rio Francolí una necrópolis paleocristiana vinculada a la tumba de los mártires: Fructuoso obispo, Augurio y Eulogio diaconos, que murieron en el Anfiteatro en el 259. Sobre su tumba se construyó una basílica funeraria en la que proliferaron tumbas con ricas decoraciones musivarias.