Asombro al descubierto Je est un autre. Rimbaud Je suis l´autre. Nerval FUEGO QUE PASAS Fuego amigo Fuego En el bosque que sólo tú conoces llama que corre salta y se desliza Testigo de la noche primigenia sé vuelo de latidos y esperanzas el encaje del mar juvenecido la lujuria del alba descubierta la pena capital de la belleza La centuria crispada de milagros el puma americano a la intemperie el grito salpicando en la garganta nunca jamás la lumbre acuartelada Oh Padre Padre Nuestro Sideral A los pies de la muerte y la derrota funda la sinrazón mientras fulgures mantén en alto la locura en cierne desnudo solitario insomne en vela velando a pensamientos desatados TAYTALLAY TAYTA ríe a carcajadas Gran Almirante Padre Cenital Échate bien al hombro tu carcaj Oh Padre Padre Nuestro Sé puntual Pide tu asombro en busca de un instante Pide tu voz en alta llamarada Pide tus sienes en pasión de espera Pide tu aliento en tempestad de gloria Pide a los hombres su inmortal batalla el milagro que falta para el rayo en guerra de la muerte Pide todo el corazón del mar para la paz Pide tu luz en aras de la tarde para implorar la vocación al viento para entonarle el aldabón al sueño Pide en verdad las manos de la aurora para anunciar la paz a los humanos más airados que nunca por la guerra SAL LUCERO DEL ALBA sal y mira Fulge tranquilo en cada bosque en celo Fabrícale sonrisas a la lágrima Al azul una escuela vespertina Lanza al viento un tropel de papagayos Alza en tus manos la fugaz dulzura Enciende tú la paz sobre la celda La gota roja en la espesura apaga En luceros transforma la centella Escucha de cuclillas a la rosa Sacúdele la pena a la atarraya Confiésale a la piedra tus secretos Celebra el cumpleaños a los árboles Alarga el día al callejón sombrío Enarbola tu canto en cada aldea Al herbaje desteje sus clinejas Al agua los rastrojos y botellas no te olvides de darles de beber LA SEMILLA DEL HOMBRE germinando La oscuridad del hambre en emboscada Los suspiros indígenas gargantas pececillos aullando en la creciente crujientes vendavales milenarios los pliegues de los siglos cabizbajos Por obra y gracia del insomnio el hombre el hombre rayo que arde en la tormenta alarido crispado en huracán por fin él ocupándose del hombre el hombre simplemente el hombre a solas en paz consigo con su pena al hombro Al descubierto hermano universal guarango chontaduro cañahuate chaguaramo apamate guayacán samán araguaney o flamboyán universal ceniza en singladura en pulpa en hueso en lluvia en soledad Los pájaros los árboles el hombre el hombre a punta de hombre y tempestad semilla germinal a la intemperie andando andando andando andando andando SER TRIGO pan espiga sueño niño Hundirse hurgarse ser sentirse serse Asombrarse del silencio de la rama y más del silencio de la hoja que apenas si nos oye Creernos indispensables todavía para el terrazgo que nos queda Maravillarnos del discurso del agua Acabar con la guerra que nos cruza
Asomarnos al canto de los árboles Escuchar el aplauso de los pájaros cuando revienta en diapasón el día a pesar del estruendo de las hambres MAGMA IMAGINARIO
JIRÓN DE PRADO nube pura .................sol perfecto ..................................casa ...................................................y universo ....................................................................y clarinada Jungla de sueños ...................................................jaspes arrojados .................Jaula de cristal ...................................................hembra jadeante ..................................Juego de garza ....................................................................junco en la alborada ...................................................Jovial esencia .....................................................................................Jubiloso asombro Hurganza sintiendo el chasquido de los pasos el hambre el pan la soledad la pena .................Insomne noche rebelada .....................................................................................alumbra BANDERA DEL MILAGRO
LLUEVES llueves llueves en la ciudad en el tejado en el jardín en el costado izquierdo Cómo caen al alma tus pisadas cómo gozas salpicando cómo cambias de mirada Desde el gris aposento de la infancia Desde que supe de tu gracia azul Cómo cantas cómo bailas cómo gimes Cómo callas cómo jadeas cómo chillas Cómo ríes cómo bajas cómo sueñas cómo subes Vagabunda nocturna callejera PASO CEREMONIAL de la corriente Arriba abajo el agua en catarata sincrónico susurro cantarino compitiendo a lo lejos con el cielo en cuerpo en alma en fuego en soledad Imponente dulzura de las aguas rumorosas fugaces sensitivas a son de tarde noche y madrugada La quebrada prendida de la noche el aposento el nicho antiguo y nuevo el vino la corriente la verdad infinitos caminos los del abra en lenta competencia soberana con la antigua memoria de las aguas ENDECASÍLABO alma en retirada sosiego calma lumbre simulacro silencio amparo soledad encanto noche orquestal en manos de las aguas taciturnas perdidas confinadas Siguiendo el paso el rastro de las aguas que a solas sobre julio se deslizan cifrando la memoria en que se alojan donde las cosas son imaginables el agua demasiado hermosa el canto el agua eternamente esplendorosa en el hombre está el canto de las aguas solamente una virgen lo comprende Dios se hospeda en el cuarto de los hombres SI ARRULLO si susurro si alalá si sonata trisagio o cantinela ¿ Un cristofué ensayaba cante jondo? ¿ Una acacia quejábase del sol? ¿ Una paloma cortejaba a Dios? ¿ Un colibrí rezaba por el hombre o tal vez el quejido del asombro? ¿Hacía el amor una pomarrosa o el aire desafiaba a la arboleda? ¿Acaso era el entierro de una hormiga o la muerte de ronda por la tarde? CONJURO DE LA SELVA
APOYADA sobre el puente sola y de pie en la larga noche insomne Forma de vida asombro deshojado serás un día oficio de los hombres MIENTRAS PURO RUIDO la palabra ella furentetenue dimensión del agua El gesto del asombro El secreto de los vinos mojados por el tiempo El vientre de las flores anunciando el suspiro de los dioses el silencio hospedado en la cascada el silencio al principio fue el silencio el mismo aliento que al principio fue silencio del silencio del silencio SONORA FRONDA brisa sinfonía extraño caracol embravecido el coro del crescendo de silencios en zumbadora oscuridad alada para buscar el fondo del asombro el reino fantasmal de los luceros la raíz calcinada por el sol El primer hombre en alba alucinado sintiéndole a la muerte sus pisadas Que hay un silencio para cada cosa en la danza espectral de los insomnes ante la puerta de la antigua noche en el silencio en que se apaga el mundo en el silencio en que el insomne flota DESCIENDE POR FAVOR a sus entrañas verás que el corazón de los poetas es un injerto de desierto y luna Amigo de la sombra y sus caudales de la sombra difusa de la muerte de las maneras de morir al día Revelarás el Triunfo del Poeta Saberse polvo polvo enamorado velando a pensamiento desatados ¿ QUIÉN LE ROBÓ las ranas de la infancia? ¿ La caña de carrizo y las lombrices? ¿ El trompo la cometa el aeroplano? ¿ Quién oxidó el metal de sus patines? ¿ Quién guardó en el cajón la bolondrona? ¿ Quién le escondió los cromos beisboleros? ¿ Quién le apagó la luz de su mirada? ¿ Quién cercenó de cuajo su horizonte? ¿ Quién le fundió la luz al caminante? ¿ Quién le robó su vida repentina? ¿Quién le robó sus versos tan temprano? SE CALLARON LAS NUBES las estrellas los deseos desiertos y destierros las pisadas los gatos y sus pasos los ojos los umbrales y febreros los lechos las distancias los cubiertos las rendijas ramajes y mendigas las arrugas tinajas y mendrugos las selvas los diluvios y salarios Los torrentes los truenos y los tigres los ratos los asombros y los cómo los números los géneros los modos los otros las orillas los espejos los amores las lágrimas y comas las tristezas las hembras las trincheras los brindis las pantuflas y los guiones los aplausos los gallos los cambures Sea grito la vida del que viva Sea muerta la muerte repentina la vida del que viva en vida muerto Grítale mientras vivas al silencio Suspírale a la vida mientras vivas ¡Levántate Esperanza con el vino! ¡Levántate Esperanza y anda y vive! ¡Levántate Nadiejhda y sobrevive! ENTRE DESIERTO noche y luna entre selva fulgor y soledad única forma de ser otro siendo un poco menos uno mismo No somos nosotros los que decimos las palabras sino él el otro el que a nosotros nos falta o con nosotros va cuando abrazados a un árbol nos vemos en su sombra No entiendo por qué escribo estos versos si sé muy bien que otros los escribieron por mí Sucede que nos cansamos de andar con la palabra propia sin el crujido ajeno Sucede que es bastante dos cuerpos el de todos y el nuestro demorados NOCTURNOS en viaje permanente hacia el humanecer de todos donde tu pan mi pan sean el mismo pan y todavía quede para los que vengan Las blondas del ensueño el cólera del humo el bochorno de los panes las sombrillas del corazón el desierto de las bolsas o las zapatillas de las brujas Escarbo la noche me propongo a mí mismo lavarme de todo el asco que no hay más magia que el papel en blanco nutriéndose del caldo de la vida Si pregunto quién soy me lleno de desprecio Uno no es más que incertidumbre Tengo miedo de mí cuando me escucho cuando escucho a Juangriego en mi garganta Me has vuelto más camino Cuando el tifón levante tempestades en tu mar bramará mi poesía SOLITARIO INSOMNE quien navega hacia adentro de su asombro quien frente al mar llora alguna pena o busca entre las olas una carta en llanto Quien cuenta los pasos a la estrella quien se deja llevar por el aire entre la noche cuando sobre la tierra sólo existen un cielo abierto un solitario insomne y una ola que cae o una estrella que sube de mano de la luna Quien sabe de la muda orfandad de los samanes de los racimos del hambre y la miseria de la solemne soledad de los agostos del carcomido silencio en soledad deshabitada de los ojos abiertos de los ciegos del estridente relincho del rayo de los pájaros Quien navega por la aireada sombra de los árboles aunque pronto su pie desaparezca en el amplio horizonte donde sueña en el zaguán del tiempo deshojado DE DISTURBIO EN DISTURBIO sube a acompañarnos con un pan en la mano y un camino en el pie Nos espera su sombra apercibida Nos aguarda su sombra acuartelada Parado en una noche desocupado astroso espeluznante a la orilla de su alma va y viene Trata de ser feliz llora en su mano recuerda escribe y remacha una lágrima en su pómulo a espaldas de la noche que lo mira sobre el hosco muñón de su tristeza en la hondonada gris de sus cimientos QUISO UN DÍA darle descanso a su sangre fatigada a sus articulaciones y como un niño desarmar su osamenta y dejar el juguete de su estatura abandonado en un rincón y ascender como la niebla para humedecer la luz del día Sin embargo la rueda del tiempo sigue y el molino no deja de moler con la misma novedad con que mañana después del olvido que ahora nos espera nos demos el asombro de otro encuentro LA NOCHE es una fiesta larga y sola La noche duerme al fondo del amor Golpea con leves nudillos en la puerta del roble Sobre la noche un hondo sordo rumor de bosques La noche nos gobierna De la noche ascendemos a la mejor claridad para dar con los cielos y hacer de la luz su canto Solas las aguas quedan en la noche La noche del insomne es la más oscura Si alguien dio nombre a la noche fue un insomne Venimos del insomnio y hacia el insomnio vamos tras un amanecer que al fin alumbre un día con la noche esclarecida de azul mañana que la fe vislumbra PROVIENE del vientre de la noche de un día en que la lluvia estaba distraída ¿Es el azul color del existir? ¿Terminará el amor en un azul? ¿Quién no ha tenido su vestido azul? ¿Empezará el amor por un azul? ¿Somos lámpara azul del universo? Gente hay mucha azules pocos Vivir es vivir en el azul Ser es convertirse en azul en recipiente sobre el que gire dulcemente azulado como el ser el universo azul Porque acabado todo aquí en la tierra para que vuelvan a nacer las flores basta el azul de algún amanecer ¿POR QUÉ estarán los vientos separándonos? ¿Cuándo podrás quedarte entre tu sombra? ¿Quién que sea no es gota en el alambre? ¿Cuánto sabrá mi asombro de los gatos? ¿Sabrán los sueños algo de nosotros? ¿En verdad creerá en nosotros Dios? ¿De qué lado estará la suerte yendo? ¿De qué lado los bárbaros están? ¿Quién al árbol le quita la mirada? ¿Quién con las amapolas la agarró? ¿Para quién el aviso de los muertos? ¿Quién del polvo podrá escapar riendo? ¿Quién de verdad ha añadido algo al mundo? ¿Quién hay que no esté en pie de muerte andando? ¿ERES TÚ o yo éste que se mira en el espejo? ¿Han de ser iguales todos los espejos? ¿Habrase dado ya con el espejo eterno? ¿Tiene algo que ver la Libertad con la miseria? ¿Puede vivir tan sólo masturbándose en el Puerto? ¿Quién dijo Libertad primero? ¿Quién escribió su nombre su poema? ¿Quién los borró de las praderas? ¿Qué sabe la derecha de la izquierda? ¿De qué color se viste la igualdad? ¿Qué se hizo Jesucristo? ¿Dejaremos de morir de veras? ¿Cuándo somos de veras lo que somos? Somos la insomne lumbre que nos crea La muerte se cruzó con nuestra sombra No tenemos raíces en la tierra No tendremos la vida para siempre ES PRECISO
Es el momento de hacernos solidarios Una tempestad de fusiles nos acecha pero aún quedan brazos para izar banderas Llegó el momento de morir de asombros La hora de descargar nuestros almácigos De cargar con los sueños que inventamos SONÁMBULOS
HICIMOS LA MOCHILA y nos volvimos vagabundos Apoyamos las palabras sobre la sangre Cargamos los dados en la apuesta Arrestamos al viento al sol las mariposas Supimos del alma del silencio de la piedra que alguna vez fue estrella del sagrado terror de la locura Fuimos un retrato del alma de la tierra Dejamos pasar la noche por encima de nosotros mientras las islas no se cansaban de bañarse Nos hicimos a la lluvia Matamos la tristumbre Rompimos alfileres paraguas y repisas Inventamos ratos penas alegrías y tardanzas Echamos un vistazo al mundo Nos provocó quedarnos solos en medio de la tierra Faltó ponerle trampas a la muerte MIRAR EL HORIZONTE sin hacerle caso Saber del hospedaje del silencio
Hacer caber a Dios en un dedal al Sol en el ojo de una hormiga al mar en los labios de una perla mientras la luz ensimismada duerme ¿DÓNDE MÁS JUEGO amoroso de palabras que en la infancia? Flexión espesor de la palabra Feracidad azul feracidad el paso respetable de una hoja por las aceras de la tierra aurora DE BRUMA EN BRUMA
SOBRE LA CRESTA de la ola a merced del mar bogamos todavía cumpliendo tiempos soles irreales espejismos miserias sorpresas y milagros A pedirle a la luz que nos espere A reprocharle al alba su tardanza A correr el peligro de la vida Hasta sabernos vivos sobre el mar A preguntar si la palabra sirve si sirve para algo la alegría si en el mundo no quieren a los tristes si creen las espigas en el hombre si tienen los milagros descendencia si es cuestión de vivir contra morir Barco de larga larga travesía ola lenta de fuertes resonancias cabalga el hombre a pelo sobre el mar el hombre en el Pegaso de la mar cabalga que cabalga las estrellas a caballo en las crines de la mar EL MAR RODEA la ceniza del hombre golpea solloza canta reclama lo suyo con terrible bramido lo ciñe y espera su regreso Toda madera tiene color de miel marina hay peces que navegan en el aire olas que fulgen en las sementeras El mar no está en la orilla está en el hombre en el paladar en la mirada en la pisada de molusco y ola Pájaro de sol de sal escapado de un sitiado fervor de las extrañas islas de la noche TIEMPO AZUL la tierra es sólo mar el mar la piensa Fúndete con la tierra Fúndete con el mar Eres sólo mar El mar te piensa Somos sólo mar El mar nos piensa nos piensa y nos sostiene Nos ciñe simplemente nos espera Y FUE ASÍ Noche de sangre y luna De gallos toros búfalos caballos De venados vacas ñúes corderos cancerberos De zarza en soledad campante De zarza en humedad de sexo Al compás de un quejido de murciélagos una virgen desflora entre su vientre un perro enguacalado en el azul El tiempo lame los muros de los vientos En la bocacalle el chillido de los búhos buscando las heces de la luz Los senos erizados en cenizas hienas buitres La carroña en espera del diluvio Por allá abajo entre los escombros enloquecida la mirada en la gallina Cantos agoreros las dolencias del desierto la llegada de los lobos entre la oscuridad de los relámpagos y los grises cascajos de la noche En el letargo el alarido las carnes vulneradas crispadas espinosas retorcidas enroscadas Venas entumecidas el azul enrojecido azules sueños sombras tinieblas visceradas azul donde la luz del fondo asoma Estamos en el plano de la entraña Luce la sangre junto al cielo del estiércol Perros caballos toros búhos búfalos corderos cancerberos vacas venados ñúes y gallinas aherrojados como santos miran Inmundicia hedor podredumbre de huesos corrompidos gusanos la creencia descompuesta infame la carroña en que vivías la hambrienta oscuridad en que amaneces aullidos y despojos contubernios laberinto la vera pedregosa Completamente solos bajo el Puente del Guanábano Serenidad de aquella noche en que soñamos Se ha llegado al sexo al ombligo vegetal A las chamizas las guirnaldas las espigas Las cosas los jueves las paredes Los barrancos las jaulas el guanábano el Sena el Tigris La tristumbre la hurganza la flaqueza La huracandad la lluvia los caminos El perro parado al borde de una piedra azotado de fechas con espinas el peso bajo el peso temporal de gran silencio más eso de los meses y aquello que regresa de los años Hebras de cabello perdido albas y divinos almácigos en guardia Martes cenagosos los pómulos las lágrimas Las cuatro paredes las alcayatas las bisagras con be grande las junturas el fondo los testuces las rondas las cabezas cancerberas las ergástulas sombras y barrotes los adentros los presos los rincones La madera el delirio la paciencia el canto de los gallos los caballos su relincho Las voces las ciudades las calvicies el pecho la solapa la cartera el vaso la carnicería la aritmética la mañana eterna el desayuno el canto cordial y las distancias el crepúsculo futuro el gallo incierto el celo de gallos ajisecos soberbiamente soberbiamente ennavajados los revólveres la sombra apercibida la sombra acuartelada tu sombra mía desvestida los siempre los jamases y los nunca masticando brasas sobre el hosco muñón de la tristeza Oscuro tiempo en el cocido pecho Orgasmo al desamparo a la intemperie Fulguración de bestias verticales Letrinas solitarias en cuclillas Haces de azufre cálices del Sol humo de soledad Orugas abismos y murallas Los manglares borrachos de salmuera Cielos minerales miembros taciturnos argamasa sideral Hormigón adolorido ojerosa herrumbre atornillada encarnada carnuda encarnizada carniforme Mujer y perro entre la noche los dos entrapalados en la luna Mujer en la noche desguazada Mía para arriba Mía para abajo Horizontal o vertical o mía Muerta o viva despedazada desmembrada Hasta más allá del cieno el lodazal la cangrena y sus lamentos Bestias a la intemperie Purísima luciérnaga del sueño Asombro bajo el Puente del Guanábano VIVE FUERA DE SÍ o muy adentro
EL DE TU SEMEJANZA y de tu imagen de la canción de cuna ya olvidado cada vez más distante de tu mano casi a solas a cielo descubierto entre borrascas y celadas agrias cara a cara se zafa de tu sombra resuelto a desafiar tu eternidad ESTA MAÑANA
Sacudo mi bosque buscándome y me encuentro solo roca desolada
Por cráter o entraña
¿QUIÉN NOS CORTARÁ el hilo de la muerte? ¿Quién nos dará la mano su pañuelo? ¿El amigo que casi nunca vemos? ¿La noche rumorosa de luceros? Vayámonos despacio hacia la muerte para luego salir ante un espejo cantando entre los pinos asombrados VÁMONOS al compás de las estrellas lo dice el viento en alas del silencio Proclamemos la fe que nos convoca antes del alarido y la amargura Echemos una flor en el bolsillo acaso alguien afuera nos la pida También una canción en la mirada para dar con el canto del asombro
LOS PÁJAROS NOS OYEN mientras tanto También el sol aguarda por nosotros De memoria se sabe nuestro asombro
A lo lejos un perro nos recuerda El guanábano mira de reojo
El viento nos acerca a los difuntos o nos hace volver a las espigas o al fondo más lejano de los vasos Cósmico Movimiento Imagen Móvil Orden de Sucesiones Devenir Trashumancia Invención Solemnidad Cuerpo de luz asombro al descubierto Dinos del viento y su camino largo Dinos del Sol y su trajín sagrado Dinos del hombre y su tristumbre amarga Dinos del niño y su cocuyo insomne De la noche gastada diluvial De la antigua memoria de las aguas Dinos del mar y de las islas claras
Claridad hechizada sorprendida Fuego que pasas soledad en fuego El Lucero del Alba nos alumbra A los pies del asombro y la derrota Desnudo solitario insomne en vela Velando a pensamientos desatados Un cielo abierto un solitario insomne Una raza que canta en la tormenta Hay peces que navegan en el aire En las extrañas islas de la noche A la orilla más pura de la calma |
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