Almácigo MONOMIO Llega otra tarde y de nuevo subo a las colinas para ver morir la luz Tarda para morir el día cansado de merodear con tanto pordiosero Grises nubarrones parecen cargar con la miseria Los ojos de la tarde regresan entristecidos camino de la mar a descargar su pena El hombre desvivido agarra la vida antes que se le despeñe Siento el gemir de las chimeneas en las esquinas del pueblo Siento el grito del hermano que vende pan para su pan Oigo la noche que se precipita para dar el tizón al jornalero El grito del hombre frente al mar llega hasta mi puerta Una cruz vigila mi mirada Oigo allá abajo las aguas turbulentas De pronto la tormenta acalla todo Cada quien atropella su regreso dejando atrás la miseria de las horas La noche corre a ocultar la mesa campesina Bandadas de pregoneros cuentan el sudor de su vendimia A los callejones se avecina mi hermano el malhechor Las lágrimas del día humedecen la huella vespertina Encuentro a mi dios y le pregunto el porqué de nuestra nada nuestra lucha nuestro afán Llueve La noche oscurece su respuesta mientras un hombre arrastra sus pasos en la acera BINOMIO Soledad de campanas en la lluvia Entre palabras figuras emociones ritmos vida y muertes esperando la tarde de la revuelta Cada uno con nuestro propio amor iremos tras las nuevas banderas Enarboladas en el alma las izaremos una a una las luciremos por las calles Y enseguida al surco a regar el campo a revivir al soldado moribundo a cubrir la boca desbocada de la ciudad el vientre desnudo de la acera el muñón purulento de la esquina Hasta los perros callejeros se tendrán en cuenta Será hecha una limpieza excepcional A uno y otro lado sobrarán cenizas todavía chispeantes Algunas madres nuestras estarán muriendo todavía en las cocinas mientras hurgando entre las ruinas buscaremos a nuestros hijos Pasará la angustia de la catástrofe y vendrá el nuevo himno No habrá culpables ni jueces ni prisiones Emprenderemos una sola marcha en un solo frente La paz estará lejana como un trofeo pero la lucha pronta y a la mano
Sueños tal vez dirán algunos de una mera explosión ilusiones románticas indecisiones cíclicas Pero el tiempo se llama cronos en griego y en latín tempo y en nuestras aldeas hora A la hora de la verdad a tiempo se cumplirán los sueños Mientras tanto la psicopatología cotidiana fría nos acechará a cada instante Muros y muros por doquier Tropas y tropas en vigilia Junto a los incendios el crispante sonido de campanas el silencio solemne de los campos Una cruz solitaria y fresca acompaña a la hojarasca Prisioneros y batallas cabezas ensangrentadas al lado de cuerpos también ensangrentados En las volcánicas profundidades grita la esperanza a todos los moribundos mientras las lágrimas del viento les tienden un velo Enclavados en nuestros sueños vivimos de la noche mientras millares de prisioneros sólo alcanzan un palmo de sol Ruinas tras ruinas y mujeres en las aceras mientras el pueblo avanza por las calles Sobre las húmedas colinas se recuesta la muerte puntualmente Ante tanto crimen quisiéramos tornar a la casa escondida al pie de la montaña pero debemos continuar hacia la lucha y la fría soledad Al fin reventará el volcán y los con suerte se salvarán de sus bocanadas Algún poeta de no se sabe dónde escribirá la nueva Metamorfosis Neruda tal vez esté vivo Vallejo reirá de llanto y pena Whitman esperará gozoso que el grano caiga y crezca en cada era o contra el sur aupará sus armas
TRINOMIO Aquí viendo nacer la primavera Las hojas diminutas de los árboles nos dicen que todo se renueva Sobre la corteza de un arbusto se lee "árbol de la paz" La primavera de mano con el hombre La luz de la mañana es el despertar guerrero tras la sangre caliente vertida en la batalla Desgraciadamente abril no es mucho lo que dice a los soldados al ver tanta granada entre la hierba Y así seguimos con la noche aunque en el campo exista primavera El mundo sumergido en sus colores mientras el hombre por doquiera desgarra el espesor de su esperanza Vayámonos soñando con la noche que ya vendrá la primavera para que el mundo al fin rejuvenezca Unámonos que sobran allá lejos hermanos recubiertos de sangre Avancemos firmemente aunque amigo y enemigo rían Algunos parece que se fueron adelante a pesar de la tierra el viento el agua y los zarzales Mañana las veredas mostrarán sus huellas ¿Pero vendrá la nueva prehistoria de este tiempo sin nombre todavía? ¿Se acabarán las llamas de los bosques? ¿Dejaremos el nido a los gorriones? ¿Cuándo por fin vendrá esa primavera? POLINOMIO Hoy no vino el sol Todo fue gris como la tarde aquella También yo me hundí una tarde en mi memoria y al cuarto día resucité En mi sueño sonámbulamente recorría las aceras Al fin moribundo y a tientas regresé a casa No pasó nada Todo se quedó en mí castigo muerte noche Eso sucedió después de un largo viaje por un país desconocido Testigo fue una vieja Catedral con el sudario de Cristo Ese mi sueño ahora me pregunto ¿Quién cercena la luz al combatiente? ¿Quién nubla las miradas a los hombres? ¿Quién esconde la luz al caminante? ¿Cuánta será la soledad del Sol? ¿De qué abismo emergió el primer dolor? ¿Qué arboleda qué mar o qué caverna hospedará la noche en cada día? RAZON De nuevo con mi sombra Una brocha con cara de escoba de niño una lata tres botellas una lámina de zinc cuatro tablas y una rueda Los tubos del tanque y el tanque las tuercas y las llaves La huella de la antena copas de árboles el cerro herido Los cables los edificios Ah y los libros aliados con mi sombra con un batallón de hojas vigilando el alto cielo (objetos vallejianos diría Neruda) Claro quedan las nubes la soledad y una bolsa que sufre de nostalgia Pero volvamos a la cuestión de la poesía El viento trae el gemido de mil nidos que esperan todo el santo día a sus pichones dormidos ante una jaula pública ¿Y qué más queda? Mis dedos mis zapatos mis huesos asoleados mi reloj sin horas el resto de aquella Cueva que tanto me gustaba porque se salía y se entraba sin horario Dije mis dedos mis zapatos mis huesos mi frente vigilando los acentos la pluma ya está Todo pues todo yo en la azotea de mi alma TÉRMINO Finalmente el amor se hace cercano se escapa corre va regresa viene nos hala como niños Nos perdemos con las cosas No importa cuáles sean nubes cerros lágrimas el mar Siempre cosas y ellas tierra son Regresos Azules asoleados los del cielo los del mar Gris todo Sangre por el cielo Con lágrimas de mar tierra y cielo Vengándonos del mar ya vengados del cielo y de la tierra
SERIE Sangre sed sudor sangras hombría y sed de amor sientes sed sudas semillas suenas a barro sufres a cántaros suspiras por la lluvia y por el sol sonríes ante el florecer siembras callos semillas te circundan surcos abres con tus huellas sabio de semillas y sembrados sembrador de gloria segador de frutos soñador de surcos sangras sudas y surges entre todos Obrero de mi llano obrero de mi monte obrero de mi aldea señor de los señores salvador del agro y del verdor siglos te coronan siglos coronan tu gloria y tu sudor sol de toda aurora soldado de toda patria soldado del arado soldado del trapiche soldado del molino soldado del viento y del amor sal del mundo y sus riquezas salmista de los valles y veredas sacerdote del trabajo semillero del tiempo y la esperanza sacristán del pan y sacristán del vino sobradamente conocemos tu sed y tu sudor y tu sequía y tu simplísimo salario Sobran siempre tus salvadores y nunca viene el salvador mas tú sigues siendo el surtidor del verde de la espera Ser vivo sirves sufres sobórnante sobrecárgante sudas surcas siembras sueñas sufres y surges y sobrevives entre todos Solícito obrero universal simple y llanamente campesino sobre un mundo de metales sumergido menos hombre más máquina más pobre cada día Sobran semillas Sé el propio segador de tu sembrado Semillas te pedirán mañana Sal de tu sueño salte de tu sombra Surge Siega y siembra Siembra y segarás Sal de tu pozo salta de tu sueño Sumérgete en el campo ¡Tú solo eres un sol alienta brilla! POSTULADO Ese tener que despertar por la mañana Ese tener que soportar la noche Ese tener que pasar entero el día Ese tener que esperar la misma hora Ese tener que trajinar y consumir extender la sombra cada tarde y esperar la muerte en cada esquina Ese tener que despedir a tanto amigo Ese tener que tomar en serio nuestra vida Ese eterno cavilar en el vaivén de nuestras horas Ese volver a nuestros pasos sueños y pesares Para caer en cada instante perderse entre sueños infinitos y arrastrarse entre lodos mundanales Ese tener que resistir al animal de adentro Ese tener que reír cuando el gemido estalla que es llorar cuando el hermano llora Ese tener que ir con nuestra sombra a cuestas y esperar la noche recostado al día y emprender codo a codo la subida e ir jugando con la misma muerte Ese tener que estar bajo la mira irresistible tener que soportar a tanto herido tener que confiar en cada hermano tener que compartir la misma luz tener que esperar la nueva aurora tener que retornar sobre el camino Ese tener que ir a golpes con la muerte tener que resistir el aire de las cosas los hechos y los hombres Ese tener que cruzar la misma esquina la misma acera y contemplar el mismo parque la misma fuente y hallarse con el mismo limpiabotas el mismo pordiosero el mismo rancho o quinta o lo que sea Ese eterno dudar y resbalar Ese tener que soportar el grito de la choza y las dantescas llamaradas de los montes Ese tener que presentir la patria nueva Ese tejido inacabable de nuestra propia historia Ese inflamar de gritos la bandera Esa huella fugaz de nuestros pasos victoria derrotas y caídas Es tener que morir mientras se vive! Es tener que morir mientras se espera! Es tener que vivir mientras se muere! Es tener que soñar mientras se vive! AXIOMA Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales: fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles. Pablo Neruda Este mirar caer la nieve y sin poder decir nada por ahora sin conseguir un recuerdo ni siquiera Se podría pensar en la guerra En pleno invierno pobre soldados yertos de frío llorosos tiritando entre la noche Indefensa y asida de las tejas la nieve sueña que sueña mientras vela su muerte de antemano Qué blanco tan puro el de la nieve blanco que emblanquece el día y con el día el alma y sus ensueños Durmamos con la nieve ahora que se puede mañana quizás hasta la nieve vestirá de rojo Pero no yo que nací en plena guerra no quiero saber más de guerra Digamos sólo ¡Señor danos menos fuerza para la guerra y más valor para la paz! ¡Que nunca más la nieve se enrojezca! LÍMITES El viento envuelve la noche entre su mano y arroja tempestades Se precipita saltando entre los montes y arrincona nuestras sombras En su clarín desteje cortinajes de notas procelosas Vive halando una mujer de verde cabellera que hechiza nuestras sienes El cielo vuelto nube semeja un cerro más entre la noche La lluvia cabalgando sobre el viento apacienta ella sola nuestros sueños El viento levanta en la noche sombras rencorosas que se deslizan en la penumbra de los callejones y barriadas El viento irrumpe en sórdidos ruidos y cada uno se apresta a vigilar el sueño porque viene la lluvia en su caballo y se anuncia el compás de su galope El viento de los ríos empuja el corazón La noche precipita borrascas indecibles Sobre cenizas agrias el corazón se agita Mientras el viento corre galopa y se desborda suspirados por la noche solamente soñamos lejanías INTEGRAL Definitivamente me desposo con la lluvia Hago de ella mi solaz Iré con ella Soñaré con ella Definitivamente me quedo con la lluvia Amo su figura Creo en su bondad y en su maldad Me quedo con la lluvia por impertinente por inesperada por graciosa y vagabunda Me quedo con la lluvia Donde estés tú yo estaré ¡Oh lluvia peregrina! ¿A dónde iremos hoy? ¿Con quién estaremos hoy? Lloveremos estaremos en el campo en la ciudad en los tugurios Ayudaremos a dormir Muchas marchas atajaremos o acompañaremos Oh Lluvia ¡Madre de los Tiempos! Venida de tan lejos para disipar tanto sueño Cruzaremos tantos campos como sea necesario los regaremos todos al fin resurgirá el amor PROBABILIDAD Si yo fuera pintor pintaría los rostros afamadamente hambrientos de los niños de Biafra y de Vietnam Y también con mucha más razón los rostros famélicos de las madres llorosas de mis barrios Si yo fuera pintor usaría mucho el rojo y el azul el azul para llegar al mar y el rojo por tanta llamarada viva Si yo fuera pintor tal vez también pintaría flores para adornar la penumbra de tantos aposentos grises Y seguramente no olvidaría las manzanas y el pan Pintaría muchas naturalezas vivas para que viniesen a comer los sueños los sueños de los millones de niños que apenas si les queda ojos rostro boca o corazón EXPRESIÓN Palabra surcadora entre los siglos sin fecha de nacimiento entre todas las fronteras libre Palabra mariposa labradora volarás y surcarás de tus sembrados tornarás alegre Quédate aquí palabra a flor de labios adorna nuestro amor brinda con nosotros tu triunfo Unica amazona ríe de tu hazaña Palabra victoriosa veterana legendaria marinera la misma que una mañana acampara en nuestras sienes muchas coronas faltan todavía mil riberas esperan tu llegada Quédate cerca de nosotros únenos destruye las fronteras traspásalas labra nuestra paz Palabra surcadora femenina voluptuosa mensajera tristemente entorpeciendo tu esencia ensayamos tu discurso te soltamos como si fuéramos tus dueños siendo tú sola dueña de nosotros De vez en cuando vas de mano con el hombre Acompáñalo por siglos Palabra enarbolada en el jardín de los espacios Déjate sembrar lejos cerca en todos los rincones Florece siempre Ayuda a florecer al hombre Siempre habrá mar para estrechar las tierras Siempre habrá amor para hermanar los hombres El verbo siempre abonará la tierra Palabra sola labra nuestra paz Ordena el espesor de la tardanza Amartilla tú sola nuestra espera Sacando cuentas y después de todo Tú sola y para siempre la palabra ECUACIÓN Definitivamente voy a ordenarme Ordenaré mi vida mis pasos mis papeles Ordenaré mi respiración al mando de los días Ordenaré mis sueños mis corbatas mis almuerzos Definitivamente tengo que ordenarme Oficiaré en las calles sin horario ni capillas Intentaré ser un hombre ordenado Con la aurora o con la tarde empezaré mi rito Oficiaré y por vivos y difuntos alzaré mis oraciones Tal vez para cuando mi padre muera ya sabré de memoria el Suscipiat y para cuando mi madre parta podré cantarle algún responso Y si llegase alguna nueva guerra yo estaré en sus funerales y también todos aquellos que conmigo no se ordenaron pero que conmigo levantarán el cáliz
ÍNDICE Fundidos entre palabras vamos presagiando el tiempo sin saber si existe de veras el camino Cuando el aire nos devuelve nos vamos a la orilla es el tiempo que nos llama Pendientes de la huella de la vida no sabemos si estamos de regreso o si somos apenas caminantes Hay horas fugaces por doquier Las arenas del lunes nunca son las del domingo Asidos del presente fugitivo oteamos nuestro ayer una estela de horas nos saluda La soledad en acecho remansada nos ciñe de repente entre sus sienes tiene una larga cara de mujer Si supiéramos nosotros cuántas cosas no sabe la noche Menos mal que existe el mediodía Los hombres solamente somos los puntos suspensivos de la más vieja carta de la historia Hay quien nos interpreta y quien nos deja de leer A veces somos sólo interjección MÓDULO Ángulos de sombra opalescente Reflejos contemplativos Personificaciones laceradas Estructuras vidriosas Sueños desentrañados Flores resecas raíces retorcidas Hojas enroscadas en sus propias venas Insectos entumecidos Implacable resistencia de las cosas La perenne cuestión del agua y sus modales Oh rica profunda y antiquísima visión humana como un velo azul enrojecido ante la escenografía del sueño como sombras de sueños despertadas como el relente vigilando el sueño Amor cómo no estar contento al ver el sol azul de tu mirada Mañana solamente podré decir recuerdo el gris vagando en las colinas con mi azul mis colores y mis sueños ANÁLISIS La verdad sea dicha Tendremos un hijo y se llamará Luzande Si varón o hembra no lo sé Ya grande tendré que decirle Hijo el hombre no es más que un niño que se vuelve viejo de tanto mirar la Luna Tuvimos un hijo Su nombre es taurino representa el ojo izquierdo de Dios según rezan las leyendas De vez en cuando me pregunta ahora mismo me pregunta ¿Adónde fue la luz? ¿Dónde duerme la Luna? ¿Quién parió el Sol? ¿Quién enciende la mañana? ¡Ah los versos de los niños! Sí hijo el hombre un bípedo más sobre la tierra no sabe de geometría Se me hace que quizás el hombre así de vagabundo sea el único animal sobre la tierra que sueña mientras come Que quizás sea él mismo el más enamorado a cada instante y que antes de llegar a ser el mar y las estrellas ya él deambulaba por los cielos De todos modos analfabetos en electrónica y neurología vamos los hombres en este siglo que nos deja pronto RAÍCES Al pie de esta sombra gemela de mi ser quisiera juntar todos mis pasos para oír la algazara de mis sueños Quisiera devolverme por el Mediterráneo de mis noches para asir el recóndito silencio de los jardines y las cosas hasta descubrir la traición de sus secretos Los puentes muertos del mundo sobre los ríos envejecidos me contarían historias cada atardecer Daría en mi regreso con los silencios de las sombras que esconden a su dios Pero sólo tengo delante de mis ansias de volver el recuerdo los aleros de la ciudad el tedio del verano y el azul que ennegrece las colinas El viento encrespado de la ciudad se asemeja al viento que encajona las calles de mi ayer El sol sigue mis pasos por las aceras del día Y prosigo leyendo el alfabeto de los árboles por entre sus ramas temblorosas De repente se me viene encima mi aldea sin molinos sus casas de cal sus floridos cafetales sus veredas sus esquinas húmedas de llorar por dentro de tanto ser testigo Y entonces respiro el aire que olvidé de niño COECUACIÓN Acumulando hambres el hombre desgarra sus entrañas mientras maldice su siglo Nadie encuentra su sitio permanente si no es en la frontera del odio Corren las horas entre mil novedades belicosas y más me apego a las raíces montañosas de mis días Los huracanes se aglomeran para borrar sembrados Los ríos en crecientes formidables contribuyen a la desolación Faltan Jeremías para el llanto A mucho dos o cuatro personas confían en el abrazo que se dan Inútilmente el labriego se empeña en su sembrado a cada instante espera el ave migratoria La cólera camina a paso firme y sin documento alguno donde rebota alegre la pobreza Los hombres olvidaron su campaña su tarea su todo Y acaban sus días sin firmar su obra sin testamento alguno Se acabaron las herencias se nos olvidó el origen Espiando cada aurora compruebo claramente que el día no existe La noche se apoderó del mundo Jamás hubiera creído que tanta muerte pudiera estar junta Estamos en el ágora de los muertos donde los cuerpos no se distinguen FUNCIÓN Monstruo Sagrado venido de las fauces más insondables de la tierra Entre nosotros nuestra aldea acuñó tu procedencia y nacimos a cuatro estancias de tus predios Irrumpiste por los mil vericuetos echaste a andar ennegreciendo todos los caminos Encumbrado en nuestro Lago anclaste en nuestro Río Padre más allá del viento y sus raudales De pronto todo se tiñó de polvo Eran los caminos los lobos las jaurías que salían en busca de tus huellas que se iban tras su presa nueva Desoladas quedaron las comarcas Tremenda soledad acurrucó los sueños En los ríos no volvieron a beber las recuas sudorosas de la hacienda hasta los peces se quedaron solos Tempestuosa orfandad nubló las esperanzas Monstruo Sagrado te albergaste en mil cuevas Y todo fue un mar de oro en nuestras gentes Apenas comenzamos a contar tu historia a nuestros hijos te apoderaste de todos los cimientos sin que ninguna vereda escapara de tu paso Saliste pronto a recorrer el mundo diciendo que eras nuestro siendo hasta ajena la esperanza de tus propios idólatras acampados en tu sombra Por ti dejaron de ser las más legítimas estirpes Sabana monte nube ventisquero tus bocas engulleron Creamos castillos en el aire rascacielos en el lodo Anubladas las enramadas se murieron Todo fue gris en el azul de la colina y la arboleda Un día el café fundó nuestro destino hasta que una mañana disfrazado de cabria despuntó en nuestros mares y echóse a andar las guerras en el mundo aparecieron Entonces tu vientre de tristeza estremeció Y vinieron extraños emisarios a exprimir tus vísceras Un mundo de celuloide construyeron con tu fuerza y con tu venia Pueblos aldeas metrópolis encementaron con tus sobras Todo fue sólo un bosque de hormigón Y vino la abundancia el despilfarro el vicio y todo lo que tiembla brilla y muere Quedó sola la arboleda Los vientos del Norte trajeron el polen de sus mil patrañas y un quiste purulento cancerígeno en nuestras plantas se incrustó Empezamos a morir de pie Tus botines los botines de la tierra conquistados en las más recónditas simas diluviales empezaron a arrebatártelos inhumanos dispuestos a arrasar con tus comarcas tus huertas tus harenes Tu tierra se cubrió de cieno Se volvió lodazal pocilga cañería Todo vino a menos Fuiste el Monstruo de los Mil Atajos Eres el Monstruo de los Mil Caminos Serás el Monstruo de los Mil Engaños Por ti nosotros dejamos de andar a pie se nos olvidó el nombre de las rosas las recuas pasaron a la historia muy lejos quedaron los caminos los caminos que tejen las montañas que inundan la llanura que trenzan la esperanza y el coraje las pisadas nocturnas del labriego Un día y otro muchas noches te vieron en grandes orgías amanecer entre luces incandescentes de rocolas después de indescriptibles bacanales Danzaste con los mayores de la Tierra Los cabarets del mundo ampararon tus apetitos tus angustias tus andanzas nocturnales otoñales Iluminaste las noches de Shanghai París Tokio Nueva York y Río Otro día te pusieron precio ajustado a todas las cuentas y costos del momento y no ha habido día desde que tú existes sin que un cambio no haya habido en la boca de tus pretendientes Mientras el pueblo tendido ante tu sombra bamboleante quiere verte convertido en pan tractor árbol fuente y todo lo que dé vida a los que viven o vengan a vivir Nos liberamos te liberamos Sin embargo la libertad se escapa cada día se aleja vuelve corre viene y nunca termina de quedarse en nuestra casa Arcas ajenas cuentan con tu consentimiento mientras las nuestras cada día más desvencijadas Imperceptibles suelos deleznables corroen tus entrañas donde tú desde antaño afincas la esperanza tus dominios Dardos divinos de guerra descarrilan tus corrientes subterráneas Gigantescas cárcavas en avulsiones enrojecidas afloran en tu suelo Definitivamente Oh Monstruo de las Mil Rarezas viniste de la tierra y hacia ella vas En el aquelarre más turbulento y tenebroso te ejecutarán una noche de la que el mundo no se olvidará y menos los pueblos que te conocieron Pasada ya tu era te evocarán los tiempos como una ave rapaz de paso que cargó y acabó con la conciencia de los hombres con las cosechas de la aldea Como una estrella fugaz que ocultó la lumbre de los árboles Como un devorador de sementeras que dejó sin aliento los sueños de los surcos de los bueyes Como el más avaro de los dioses de barro que por querer trepar el firmamento consumido por las más fulmíneas hogueras consiguió el más horrendo alcatrazo de la muerte hasta caer en el abismo de los mares de donde viene toda vida y a donde va todo sol Arrancado del vientre de la noche la tierra en tempestuosa fogarada fecundará millares de arboledas COROLARIO Quiero plenar esta hora de silencios pedirle al tiempo mi pasado saber si existe el porvenir Volverme por la huella de mis pasos hasta dar con la colina azul amanecida en mi primer camino Quiero estallar de gritos mi presencia por no saber adonde vamos Quiero saber en fin de la mañana para encontrarle razón a mi soñar Verdaderamente no es posible tanto desangrar por una misma herida tanto trasnocharse por los mismos sueños Verdaderamente no hace falta que los hombres se maten entre sí cuando hay tanto mendigo por salvar |
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