Carta abierta de Amigos del grupo de trabajo "CARMEN CONDE" .

A la memoria de Mariano González Mangada, del Curso de Postgraduado del Centro de Adultos "Carmen Conde", que durante 1986-88 estudiamos el "Libro de loas" y "Tiempo cenital" del poeta cartagenero Antonio Otiver Belmás, y sin cuya presencia hubiera sido imposible la actual afición y dedicación a la poesía.

Sucede a menudo que cuando intentas calmar una curiosidad, despiertas una inquietud Se nos ocurre pensar ahora que algún día deberíamos continuar aquellas clases de adultos, todos algo crecidos y recuperar aquellas horas colegiales.

Primero fueron los tímidos proyectos de reunirnos a leer Poesía, luego fue sentirla, respirarla, merodear por los entresijos de las palabras. Y tú siempre con tu índice preparado para poner en funcionamiento el Archivo de la Palabra, recorriéndonos con tu mirada de niño travieso nuestras pupilas de expectativa, guardando una penúltima sugerencia, ejerciendo tu calidad de demiurgo. Hasta que todo sucedió.- la casa estaba construida y, sobre todo, llena de imprevisibles inquilinos.
En torno a mesas escolares, como una reunión apostólica, cruzábamos la textura de los versos con nuestros pequeños cuadernos abiertos, Luego venía el poner en entredicho nuestra capacidad léxica: Saúl, menestral, zaranda, baqueta, plectro, etc. Y dar a conocer nuestras propias composiciones, volviendo la mirada hacia adentro y reconociendo lo cotidiano, con las inevitables risas sonoras; algunas estridentes, porque en el fondo sabemos que existe algo que está por encima del conocimiento: la camaradería. Allí, retratados, cualquier lunes o jueves trajinando en nuestras propias vivencias, intentando leer en letra diminuta los cuentos de Calleja, o degustando dátiles que alguien traía a propósito de las Loas de frutas.

Señalamos con tiza nuestro paso por Valladolises, La Murta, sierra de Columbares, Algezares, Guadalupe, La Unión, Monteagudo, Cabezo de Beaza para volver a leer los poemas de Antonio, y reanudar nuestra labor detectivesca. En la cima del cerro de San Ginés leíamos versos que nos revelaron una luz cenital.

Enmarcados todos en un viejo autobús que recorría los pueblos murcianos o en un coche particular que se llenaba de júbilo, donde nos convertimos en improvisados locutores de Radio "Escándalo", inquietos felinos saltando sobre lomos de manuales de geografía, arquitectura, ... en aquel lugar sagrado de altas estanterías como rejas cuadriculares donde dimos forma a este trabajo, tecleando a destajo una antigua máquina de oficina.

Alguien sugiere que te diga que estamos aún en deuda con Antonio, porque nos quedó por visitar los pueblos, montes y ríos de Granada y Jaén que aparecen en las Loas, así como hacer lo propio con "Tiempo cenital". Más de una vez te hemos visto cruzar las calles en tu vieja motocicleta formando un ángulo recto, con los ojos clavados en el horizonte.

Ahora fíjate: la tarde parece una cuartilla sobre la que escribías tu diario de la Muela para creerte un poco a salvo, y sobre las que a medida que íbamos apareciendo en aquella casa de los amigos nos ibas dando a conocer tus fábulas apunto de terminar, en el momento justo de hacer boquilla a un cigarrillo, cubrir el canalillo y ponértelo en la boca.

P.D.: El corazón, aun siendo el músculo mas fuerte, es el más maltratado. todos nos preguntamos quién será el responsable de esta continua continuidad.

Amigos del grupo de trabajo "CARMEN CONDE"

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