ESCENA V

Sale por una parte ASTOLFO con acompañamiento de soldados, y por otra ESTRELLA con damas.

Suena música.

ASTOLFO.

Bien, al ver los excelentes

rayos, que fueron cometas,

mezclan salvas diferentes

las cajas y las trompetas,

los pájaros y las fuentes;

siendo con música igual,

y con maravilla suma,

a tu vista celestial

unos, clarines de pluma,

y otras, aves de metal;

y así os saludan, señora,

como a su reina, las balas,

los pájaros como a Aurora,

las trompetas como a Palas,

y las flores como a Flora;

porque sois, burlando el día

que ya la roche destierra,

Aurora en el alegría,

Flora en paz, Palas en guerra,

y reina on el alma mía.

ESTRELLA.

Si la voz se ha de medir

con las acciones humanas

mal habéis hecho en decir

finezas tan cortesanas

donde os pueda desmentir

todo ese marcial trofeo

con quien ya atrevida lucho;

pues no dicen, según creo,

las lisonjas que os escucho

con los rigores que veo.

Y advertid que es baja acción,

que sólo a una fiera toca,

madre de engaño y traición,

el halagar con la boca

y matar con la intención.

ASTOLFO.

Muy mal Informada estáis,

Estrella, pues que la fe

de mis finezas dudáis,

y os suplico que me oigáis

la causa, a ver si la sé.

Falleció Eustorgio tercero,

rey de Polonia, quedó

Basilio por heredero,

y dos hijas, de quien yo

y vos nacimos. No quiero

cansar con lo que no tiene

lugar aquí. Clorilene,

vuestra madre y mi señora,

que en mejor imperio ahora

dosel de luceros tiene,

fue la mayor de quien vos

sois hija; fue la segunda,

madre y tía de los dos,

la gallarda Recisunda,

que guarde mil años Dios.

Casó en Moscovia, de quien

nací yo. Volver ahora

al otro principio es bien.

Basilio, que ya, señora,

se rinde al común desdén

del tiempo, más inclinado

a los estudios, que dado

a mujeres, enviudó

sin hijos, y vos y yo

aspiramos a este Estado.

Vos alegáis que habéis sido

hija de hermana mayor;

yo, que varón he nacido,

y aunque de hermana menor,

os debo ser preferido.

Vuestra intención y la mía

a nuestro tío contamos;

él respondió que quería

componemos, y aplazamos

este puesto y este día.

Con esta Intención salí

de Moscovia y de su tierra;

con ésta llegué hasta aquí,

en vez de haceros yo guerra,

a que me la hagáis a mí.

¡Oh! quiera Amor, sabio dios,

que el vulgo, astrólogo cierto,

hoy lo sea con los dos,

y que pare este concierto

en que seáis reina vos;

pero reina en mi albedrío,

dándoos, para más honor,

su corona nuestro tío,

sus triunfos vuestro valor,

y su imperio el amor mío.

ESTRELLA.

A tan cortés bizarría,

menos mi pecho no muestra,

pues la imperial monarquía,

para sólo hacerla vuestra

me holgara que fuese mía;

aunque no está satisfecho

mi amor de que sois ingrato,

si en cuanto decís sospecho

que os desmiente ese retrato

que está pendiente del pecho.

ASTOLFO.

Sallsfaceros intento

con él; mas lugar no da

tanto sonoro instrumento,

que avisa que sale ya

el rey con su Parlamento.