|
ESCENA XII UNOS. (Dentro.) ¡Viva nuestro invicto rey! OTROS. (Dentro.) ¡Viva nuestra libertad! CLARíN. ¡La libertad y el rey vivan! Vivan muy enhorabuena, que a mí nada me da pena corno en cuenta me reciban; que yo, apartado este día en tan grande confusión, haga el papel de Nerón, que de nada se dolía. Si bien me quiero doler de algo, y ha de ser de mí: escondido, desde aquí toda la fiesta he de ver. El sitio es oculto y fuerte, entre estas peñas; pues ya la muerte no me hallará, dos higas para la muerte. (Escóndese.) |