|
ESCENA VI Sale ESTRELLA. ESTRELLA. Si tu presencia, gran señor, no trata de enfrenar el tumulto sucedido, que de uno en otro bando se dilata, por las calles y plazas dividido, verás tu reino en ondas de escarlata nadar, entre la púrpura teñido de su sangre, que ya con triste modo, todo es desdichas y tragedias todo. Tanta es la ruina de tu imperio, tanta la fuerza del rigor duro y sangriento, que visto admira y escuchado espanta. El sol se turba y se embaraza el viento; cada piedra una pirámide levanta, y cada flor construye un monumento, cada edificio es un sepulcro altivo, cada soldado un esqueleto vivo. |