ESCENA XI

Quedan ESTRELLA, y ASTOLFO.

ASTOLFO.

¡Qué pocas veces el hado

que dice desdichas, miente!

pues es tan cierto en los males,

como dudoso en los bienes.

¡Qué buen astrólogo .fuera

si siempre casos crueles

anunciara, pues no hay duda

que ellos fueran verdad siempre!

Conocerse esta experiencia

en mí y Segismundo puede.

Estrella, pues en los dos

hizo muestras diferentes.

En él previno rigores,

soberbias, desdichas, muertes,

y en todo dijo verdad,

porque todo, al fin, sucede.

Pero en mí, que al ver, señora,

esos rayos excelentes,

de quien el sol fue una sombra

y el cielo un amago breve,

que me previno venturas,

trofeos, aplausos, bienes,

dijo mal, y dijo bien;

pues sólo es justo que acierte

cuando amaga con favores

y ejecuta con desdenes.

ESTRELLA.

No dudo que esas finezas

son verdades evidentes;

mas serán por otra dama,

cuyo retrato pendiente

trajisteis al cuello cuando

llegasteis, Astolfo, a verme;

y siendo así, esos requiebros

ella sola los merece.

Acudid a que ella os pague,

que no son buenos papeles

en el consejo de amor

las finezas ni las fees

que se hicieron en servicio

de otras damas y otros reyes.