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ESCENA V Sale ESTRELLA. ESTRELLA. Vuestra Alteza, señor, sea muchas veces bien venido al dosel que, agradecido, le recibe y le desea, adonde, a pesar de engaños, viva augusto y eminente, donde su vida se cuente por siglos, y no por años. SEGISMUNDO. Dime tú ahora ¿quién es esta beldad soberana? ¿Quién es esta diosa humana, a cuyos divinos pies postra el cielo su arrebol? ¿Quién es esta mujer bella? CLARÍN. Es, señor, tu prima Estrella. SEGISMUNDO. Mejor dijeras el sol. Aunque el parabién es bien darme del bien que conquisto, de sólo haberos hoy visto os admito el parabién; y así, del llegarme a ver con el bien que no merezco, el parabién agradezco. Estrella, que amanecer podéis, y dar alegría al más luciente farol. ¿Qué dejáis que hacer al sol, si os levantáis con el día? Dadme a besar vuestra mano en cuya copa de nieve el aura candores bebe. ESTRELLA. Sed más galán cortesano. ASTOLFO. Si él toma la mano, yo soy perdido. CRIADO 2.° El pesar sé de Astolfo, y le estorbaré. Advierte, señor, que no es justo atreverse así, y estando Astolfo... SEGISMUNDO. ¿No digo que vos no os metáis conmigo? CRIADO 2.° Digo lo que es justo. SEGISMUNDO. A mí todo eso me causa enfado. Nada me parece justo en siendo contra mi gusto. CRIADO 2.° Pues yo, señor, he escuchado de ti que en lo justo es bien obedecer y servir. SEGISMUNDO. También oíste decir que por un balcón a quien me canse sabré arrojar. CRIADO 2.° Con los hombres como yo no puede hacerse eso. SEGISMUNDO. ¿No? ¡Por Dios, que lo he de probar! Cógele en los brazos, y éntrase,y todos tras él, y toma a salir. ASTOLFO. ¿Qué es esto que llego a ver? ESTRELLA. ¡Llegad todos a ayudar! Vase. SEGISMUNDO. Cayó del balcón al mar: ¡vive Dios, que pudo ser! ASTOLFO. Pues medid con más espacio vuestras acciones severas, que lo que hay de hombres a fieras, hay desde un monte a palacio. SEGISMUNDO. Pues en dando tan severo en hablar con entereza, quizá no hallaréis cabeza en que se os tenga el sombrero. Vase ASTOLFO y sale el REY. |