| CUENTA SU
VIDA EN LA PAMPA De ese modo nos hallamos
Empeñaos en la partida;
No hay que darla por perdida
2650 Por dura que sea la suerte,
Ni que pensar en la muerte
Sino en soportar la vida.
Se
endurece el corazón,
No teme peligro alguno;
2655 Por encontrarlo.,oportuno
Allí juramos los dos
Respetar tan sólo a Dios;
De Dios abajo, a ninguno.
El mal es
árbol que crece
2660 Y que cortado retoña;
la gente esperta o bisoña
Sufre de infinitos modos:
La tierra es madre de todos,
Pero también da ponzoña.
2665 Mas
todo varón prudente
Sufre tranquilo sus males;
Yo siempre los hallo iguales
En cualquier senda que elijo:
La desgracia tiene hijos
2670 Aunque ella no tiene madre.
Y al que
le toca la herencia,
Donde quiera halla su ruina;
Lo que la suerte destina
No puede el hombre evitar:
2675 Porque el cardo ha de pinchar
Es que nace con espina.
Es el
destino del pobre
Un continuo safarrancho;
Y pasa como el carancho,
2680 Porque el mal nunca se sacia,
Si el viento de la desgracia
Vuela las pajas del rancho.
Mas quien
manda los pesares
Manda también el consuelo;
2685 La luz que baja del cielo
Alumbra al más encumbrao,
Y hasta el pelo más delgao
Hace su sombra en el suelo
Pero por más
que uno sufra
2690 Un rigor que lo atormente,
No debe bajar la frente
Nunca, por ningún motivo;
El álamo es más altivo
Y gime constantemente.
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2695 El
indio pasa la vida
Robando o echao de panza.
La única ley es la lanza
A que se ha de someter.
Lo que le falta en saber
2700 Lo suple con desconfianza.
Fuera cosa
de engarzarlo
A un indio caritativo;
Es duro con el cautivo,
Le dan un trato horroroso,
2705 Es astuto y receloso,
Es audaz y vengativo.
No hay que
pedirle favor
Ni que aguardar tolerancia.
Movidos por su inorancia
2710 Y de puro desconfiaos,
Nos pusieron separaos
bajo sutil vigilancia.
No pude
tener con Cruz
Ninguna conversación;
2715 No nos daban ocasión,
Nos trataban como agenos .
Como dos años lo menos
Duró esta separación.
Relatar
nuestras penurias
2720 Fuera alargar el asunto.
Les diré sobre este punto
Que a los dos años recién
Nos hizo el cacique el bien
De dejarnos vivir juntos.
2725 Nos
retiramos con Cruz
A la orilla de un pajal.
Por no pasarlo tan mal
En el desierto infinito,
Hicimos como un bendito
2730 Con dos cueros de bagual.
Fuimos a
esconder allí
Nuestra pobre situación,
Aliviando con la unión
Aquel duro cautiverio;
2735 Tristes como un cementerio
Al toque de la oración.
Debe el
hombre ser valiente
Si a rodar se determina;
Primero, cuando camina;
2740 Segundo, cuando descansa;
Pues en aquellas andanzas
Perece el que se acoquina.
Cuando es
manso el ternerito,
En cualquier vaca se priende;
2745 El que es gaucho esto lo entiende
Y han de entender si les digo
Que andábamos con mi amigo
Como pan que no se vende
Guarecidos
en el toldo
2750 Charlábamos mano a mano;
Eramos dos veteranos
Mansos pa las sabandijas,
Arrumbaos como cubijas
Cuando calienta el verano
2755 El
alimento no abunda
Por más empeño que se haga;
Lo pasa uno como plaga,
Ejercitando la industria,
Y siempre como la nutria,
2760 Viviendo a orillas del agua.
En
semejante ejercicio
Se hace diestro el cazador;
Cai el piche engordador,
Cai el pájaro que trina:
2765 Todo bicho que camina
Va a parar al asador.
Pues allí
a los cuatro vientos
La persecución se lleva;
Naide escapa de la leva
2770 Y dende que la alba asoma
Ya recorre uno la loma,
El bajo, el nido y la cueva.
El que
vive de la caza
A cualquier vicho se atreve
2775 Que pluma o cáscara lleve,
Pues cuando la hambre se siente
El hombre le clava el diente
A todo lo que se mueve.
En las
sagradas alturas
2780 Está el Maestro principal
Que enseña a cada animal
A procurarse el sustento
Y le brinda el alimento
A todo ser racional.
2785 Y
aves, y vichos, y pajes,
Se mantienen de mil modos;
Pero el hombre, en su acomodo,
Es curioso de oservar:
Es el que sabe llorar
2790 Y es el que los come a todos.
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