JUVENTUD REBELDE, CUBA 201001 -Agnerys Rodríguez Gavilán
"El turismo en Cuba va a continuar creciendo. Esperamos estar solo frente a una situación coyuntural. Hoy, podemos decir que nos sentimos optimistas. Primero que todo, porque Cuba es un destino turístico con altísimos niveles de seguridad, y eso es uno de los temas que los turistas más aprecian siempre y puntualmente en estos momentos".
Lo anterior fue señalado la víspera por Ibrahim Ferradaz, ministro del Turismo, en un encuentro con la prensa nacional y extranjera acreditada en la Isla, al abordar la situación actual del sector y sus perspectivas.
Cuba tenía la aspiración de llegar este año a los dos millones de visitantes. Pero, la realidad advierte que esos pronósticos no se van a poder cumplir. Los trágicos sucesos del pasado 11 de septiembre y los posteriores acontecimientos que se han desencadenado a nivel mundial, son las principales causas. En estos momentos, la ocupación real de los hoteles en el país oscila entre el 45 y el 50 por ciento.
Sin embargo, nuestro país aspira a recibir un número de visitantes en el entorno del 1 850 000 y 1 900 000, lo que representaría un crecimiento entre el 5 y 7 por ciento, con respecto al año 2000.
Para ello, inversores, administradores de hoteles, turoperadores, agentes de viajes y las líneas aéreas internacionales no están de brazos cruzados. Tampoco las 13 oficinas de Turismo en el extranjero. Además, se trabaja en coordinación con autoridades turísticas de algunos otros países del área para multiplicar las acciones en nuestros principales mercados emisores.
En la Isla, las cadenas administradoras de hoteles, tanto las nacionales como las asociadas con nosotros —que tienen a su cargo aproximadamente el 50 por ciento de las habitaciones del país—, también han redoblado las medidas que normalmente adoptan en la temporada baja, sobre todo porque los meses de septiembre y octubre son en Cuba de extrema baja. Medidas de ahorro, de compactación de algunas instalaciones, de cierre de otras, de adelanto de cierre por trabajos de reparación o mantenimiento, acciones de promoción, entre otras. Todas, sin afectar la relación calidad-precio que aspira y merece el visitante.
Más adelante indicó que otra razón para no renunciar al optimismo radica en que "dependemos muy poco del mercado mundial que más limitaciones enfrenta hoy de cara a los viajes: el mercado de Estados Unidos. No tiene una incidencia grande sobre los resultados que podamos obtener en la próxima temporada invernal que comienza en el mes de diciembre".
Y apuntó: Estados Unidos no es ni el primero ni el segundo ni el tercer mercado emisor hacia Cuba. El año pasado, de 1 774 000 turistas que arribaron al país, solo 76 000, o sea, alrededor del cuatro por ciento del total, provenía de ese país.
Canadá, nuestro primer mercado, crece aún en el mes de septiembre y las expectativas son muy positivas. Un comportamiento favorable tiene también el turismo francés, incluso, Air France acaba de anunciar otra frecuencia de vuelo a Cuba.
Sobre el comportamiento del sector en los ocho primeros meses de este año, Ferradaz señaló que venía avanzando de una manera muy positiva. Nosotros cerramos el mes de agosto con muy buenos resultados. Pero, "el número de pernoctaciones del mes de septiembre decreció respecto a igual mes del año anterior en un cinco por ciento. Ese decrecimiento se concentra en las dos últimas decenas de septiembre, en el cual la caída fue del nueve por ciento.
"En octubre estábamos cayendo un 13 por ciento respecto a los 18 primeros días de ese mes del año pasado. Sin embargo, el jueves último ya estaban en nuestras instalaciones 2 100 turistas más que los que pernoctaron el primero de este mes. Cada día apreciamos una ligera recuperación en el número de visitantes que vienen al país".
Interrogado sobre la situación de los trabajadores del Turismo, su titular informó: lo primero que hemos hecho es darle el mes de vacaciones que les corresponde. En algunos polos de menor desarrollo, fundamentalmente en el interior del país, hay un grupo de trabajadores que tienen contratos cíclicos, trabajan en la temporada alta y recesan en la temporada baja. Esos han recesado.
"Si la situación se prolongara, aplicaríamos lo que dice la legislación laboral en Cuba. Después de cumplidas las vacaciones, hay un mes al ciento por ciento de su salario y hay un segundo mes donde comienza a aplicársele el sesenta por ciento. Para no dar lugar a eso, porque no nos interesa llegar a esa situación, estamos preparando cursos emergentes de recalificación.
"Además, cuando eventualmente hay un hotel en reparación o mantenimiento, como norma, su colectivo se suma mayoritariamente a esas tareas".