Ghana
-Batas blancas cubanas en Ashanti
GRANMA, CUBA 161001 -Armando Santana Martínez
Célebres como agricultores y artesanos, especialistas en el tejido del algodón, la alfarería y la fabricación de adornos de oro y plata, los ashanti son considerados también diestros guerreros.
Sus tribus se estructuraron en un reino a principios del siglo XVIII, e intentaron extender su dominio sobre la confederación fanti, lo cual condujo a una guerra entre 1807 y hasta 1826, en la que los fanti contaron con el apoyo de Gran Bretaña, que había establecido tropas a lo largo de la costa.
La enemistad tradicional con los fanti y la negativa de los británicos a entregar a los esclavos fugitivos precipitó el enfrentamiento entre 1873 y 1874, guerra que estuvo marcada por la resistencia ashanti, que duró hasta finales de siglo y terminó con el dominio final de Gran Bretaña.
A esta histórica Región Ashanti llegaron una noche cuatro cubanos, armados de batas blancas y conocimientos múltiples en especialidades como la ginecología, la pediatría, la medicina interna y la anestesia.
De esta forma, los doctores cubanos fueron ubicados en el Hospital del Distrito de Mampong Asahnti, unos 35 kilómetros al norte de Kumasi, capital regional, distante más de 500 kilómetros al norte de Accra, la capital ghanesa.
Para el doctor Armando Poll Pineda, de Santiago de Cuba, lo más difícil fue trazar una estrategia inicial de trabajo para poder aprovechar la capacidad del personal médico y ofrecer beneficios a la salud de esta población, principalmente en el trabajo directo con las comunidades.
"Fue preciso dialogar con los directivos del hospital y explicar nuestro objetivo, que al principio no se entendió, pero luego, trabajando con la población y apoyándonos en la ayuda de los líderes tradicionales de las comunidades, tomó fuerza y ya tenemos a cientos de pobladores dispensarizados".
-¿Cuáles son las principales enfermedades a las que ustedes se enfrentan?
-"La malaria es una de las primeras, con cientos de casos mensualmente, y ahora tenemos un incremento de la fiebre tifoidea, producida principalmente por la manipulación de los alimentos sin las adecuadas medidas de higiene, además de la anemia y la desnutrición en los niños".
Para la pediatra Elizabeth Palau Benítez, del municipio de Palma Soriano, en Santiago de Cuba, la situación de los pequeños en Ghana "es muy compleja, pues están perseguidos constantemente por las enfermedades y llegan a los hospitales en muy malas condiciones, luego de ser sometidos a los tratamientos tradicionales, que no son efectivos en casos como anemia y malaria".
Otra especialidad muy demandada en Mampong Ashanti es la ginecología. Desde la aguerrida Santiago de Cuba llegó también el doctor Nelson Mena González, especialista que tiene aquí un reconocido prestigio por sus resultados en la consulta de infertilidad.
"Esta experiencia es la continuidad de un trabajo que otros ginecólogos cubanos desarrollaron aquí, y ahora 14 mujeres ya están embarazadas, y dos niños han nacido este mes como resultado de los tratamientos. También, como parte de la labor de nuestro grupo, visitamos en las comunidades a las gestantes para darle seguimiento más tarde en la consulta".
Herenia Robelt es algo así como la barredora de tristezas de la casa de los médicos. Su alegría es contagiosa, y con su forma se impone a los momentos difíciles que enfrenta el grupo, aunque a veces, no es fácil sobreponerse ante los problemas que suceden por la falta de recursos médicos.
Para esta holguinera, especialista en anestesia, lo que más le impresiona de los pacientes es la capacidad que tienen para recuperarse aun en medio de situaciones difíciles de salud. "Por eso nosotros nos esforzamos al máximo en busca de soluciones ante cada caso".
La mayor producción de cacao de Ghana se concentra en esta región ashanti, en la zona central, con una población de más de 2 millones de habitantes, pueblo que está formado por muchos grupos, principalmente los juabin, mampon, ofinsu, nkwanta, adansi, daniassi, nsuta y kumasi.
Entre los rasgos de la organización ashanti cabe enumerar el gobierno de los jefes y la propiedad común de la tierra. La religión que practican es una mezcla de animismo y culto a los antepasados, y antiguamente estaban presentes los sacrificios humanos.
Ahora, los cuatro especialistas andan por los campos de este lugar, alejados de su tierra, repartiendo alegría a los ashanti, pobladores que, poco a poco, comienzan a identificarse con los médicos cubanos.