Defendemos una obra social  y humana sin paralelo en la historia

JUVENTUD REBELDE, CUBA 171001 -Luis Hernández Serrano

"Esta escuela que inauguramos es una gran victoria y no es la única", declaró el Comandante en Jefe Fidel Castro en el atardecer de este martes, al pronunciar un discurso de casi dos horas, buena parte del tiempo bajo una pertinaz llovizna, en la nueva Escuela de Trabajadores Sociales con que cuenta el país, la de Villa Clara, la cual, según comentó, allí desean nombrar, con justeza y justicia, Abel Santamaría.

Afirmó que algún día se comprenderá mucho mejor la importancia de este acto inaugural en el que veía una disciplina total y absoluta y al que asistían no solo los alumnos, sino los constructores, profesores, trabajadores del plantel, familiares de los educandos, invitados de otras escuelas, así como los presidentes del Poder Popular y los primeros secretarios del Partido de las tres provincias que tienen jóvenes en el centro: Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spíritus.

Recalcó el Comandante en Jefe que hoy Cuba posee tantos intelectuales y profesionales universitarios como analfabetos había en el país cuando la histórica campaña de la alfabetización de 1961, y recordó que pronto conmemoraremos el 40o aniversario de esa gran obra, una de nuestras grandes victorias "en medio de las bandas contrarrevolucionarias, de Girón y de todos aquellos hechos terroristas y terroríficos enviados por nuestros `amables', vecinos del Norte".

Explicó también que no hay un país más ecuánime y sereno que el nuestro, ni hay pueblo con más conciencia política, y aclaró que "siempre es desagradable tener que decir que no lo hay más honesto, pues no queremos herir a nadie ni con el pétalo de una rosa, pues los otros pueblos han tenido similares sufrimientos, ignorancia y pobreza que los padecidos por nuestra patria y no tuvieron la oportunidad de liberarse".

Ejercer un papel destacado no quiere decir exactamente que seamos un pueblo mejor que los otros, porque Cuba ha tenido un gran privilegio, una razón histórica poderosa, una Revolución triunfante que no han alcanzado otros pueblos, enfatizó.

Especificó Fidel que hemos escapado de las garras de un imperio, lo cual es un enorme privilegio que le cuesta mucho trabajo perdonar a nuestros vecinos norteños, luego de más de 42 años de heroica resistencia y de indiscutibles victorias.

Enumeró los recursos con que cuenta la nueva escuela de Trabajadores Sociales, como una batería de computadoras y 48 televisores, por ejemplo, y elogió la disciplina existente, no a base de presión o fuerza, sino consecuente, que parte de la conciencia del alumno de lo que significa ese centro y del valor humano que representa su trabajo futuro en la sociedad.

Según el líder de la Revolución, esta escuela se vuelve algo así como una Universidad y en ella muchos jóvenes se convertirán en profesionales; pero no porque les regalen el título, sino por el derecho que tienen de ingresar automáticamente, por su nivel preuniversitario, en cualquier carrera de Humanidades que deseen escoger.

"Tendrán garantizado un trabajo y un salario que se incrementará por año, a medida que vayan aprobando cada curso de la carrera seleccionada", apuntó.

Definió al Trabajador Social como el que detecta y conoce todas y cada una de las tragedias humanas, los problemas que pueda tener un ciudadano o sus necesidades más perentorias. Y al referirse a jóvenes graduados de noveno grado que abandonaron el estudio y no trabajan, dejó sentado que "necesitan un amigo, un tutor, alguien que los ayude, proteja, persuada, prepare o los ponga a trabajar", para que no se conviertan en personas consideradas predelictivas, canteras de las prisiones.

Informó que en la capital del país, por ejemplo, hay 31 000 personas de más de 60 años que viven solas y es necesario saber por qué, dónde comen, cómo resuelven sus problemas diarios, y eso es tarea del Trabajador Social. Igualmente existen 450 000 jubilados y pensionados y la sociedad necesita saber qué piensan, qué preocupaciones tienen.

Por otra parte, mostró la convicción de que nuestra patria se va a convertir en un modelo para el mundo y dio la noticia de que pronto se inaugurarán escuelas como esta en Santiago de Cuba y en Holguín, con capacidad para 2 000 alumnos cada una.

Argumentó igualmente que hemos hecho más que cualquier otro país del planeta por la educación y que "este Ejército de Trabajadores Sociales será el gran escudo, el gran apoyo, el gran hermano, el gran defensor de nuestro pueblo".

En cuanto a la situación de guerra o de bombardeos creada por Estados Unidos, aseveró que en el caso de Cuba "no se pueden venir con amenazas. Aquellos deben saberlo para que no cometan errores. Tenemos más razones que cuando Girón y la Crisis de Octubre. Ahora defendemos una obra social y humana sin paralelo en la historia".

"El sentimiento de solidaridad es parte de nuestra ideología y de nuestros corazones y confiamos en nuestro pueblo. Sobre todo porque hoy este país tiene más fuerza que nunca, más armas que nunca para la batalla ideológica, sin dejar de tener bien guardadas y engrasadas las otras y la idea clara de cómo empuñarlas", declaró finalmente Fidel.