Asombra a los expertos el nuevo museo de Bellas Artes en La Habana

DIARIO DEL YUCATAN, MEXICO 250701

LA HABANA, 24 de julio (France Presse).— Tres edificios de La Habana, totalmente remozados y acondicionados, fueron inaugurados la semana ppda. por el presidente Fidel Castro para albergar el Museo de Bellas Artes, donde se expondrán en forma rotativa 47,628 obras de artistas plásticos locales, de escuelas europeas y americanas, au mentando el acervo cultural y turístico de la isla.

Además del Palacio de Bellas Artes —institución cerrada desde 1996 debido al deterioro del edificio y de las obras bajo su custodia—, el nuevo museo tendrá otras dos edificaciones próximas: el antiguo Centro Asturiano de La Habana, dedicado a una colección de arte de la antigüedad, y la pinacoteca europea, referida a escuelas de España, Alemania, Flandes, Holanda, Francia, Italia y el Reino Unido, así como a colecciones de pinturas de Estados Unidos y América Hispana.

En el área dedicada a la plástica internacional, los cuadros y esculturas sorprendieron hasta a los especialistas, ya que se vieron obras que se desconocía que estuvieran en Cuba, especialmente la de maestros holandeses del siglo XIX.

Un grupo de curadores y artistas de Holanda llegó a La Habana exclusivamente para analizar esos cuadros.

Castro dijo que a fines de 1995 se evaluó en unos 600 millones de dólares el valor de mercado que tendrían las pinturas y esculturas que ahora se encuentran en exhibición pública.

Los trabajos de acondicionamiento de los edificios, ubicados en la zona colonial de la ciudad, demandaron más de dos años de labores a obreros de la construcción, curadores, museólogos y técnicos en iluminación, y se realizaron a un costo de 14.5 millones de dólares, según dijo Castro en su discurso inaugural.

Castro afirmó que disponer de ese dinero para fines culturales, en momentos en que Cuba atraviesa una dura crisis económica, significó “un duro sacrificio a nuestro pueblo”.

—Pero los cubanos estamos dispuestos a dar nuestra sangre por mantener nuestros tesoros culturales. El alma cultural de la patria no se vende —señaló el jefe de Estado al mencionar que el exilio anticastrista en Miami “se llevará una sorpresa cuando vea la calidad de las obras” que Cuba no vendió en busca de auxilio financiero.

Las salas de exhibición ocupan 12,400 metros cuadrados de las edificaciones y cuentan con tecnología de última generación, para dotar de adecuada iluminación a cuadros y esculturas que allí se exponen, así como para preservarlas en un medio climatizado adecuado.

La remodelación del museo exigió el despliegue de 117 kilómetros de nuevos cables y la demolición y remoción de 17,000 metros cúbicos de escombros.

Una de las tres edificaciones que integra el nuevo complejo cultural data de 1774 y fue en sus orígenes un Cuartel de Milicias de la corona española, que a partir de ahora cobija una muestra plástica internacional.

Ese “glorioso Cuartel de Milicias es hoy un Cuartel de la Cultura”, dijo Castro en su alocusión de casi tres horas, en las que enfatizó la importancia que su gobierno da a la formación de las nuevas generaciones.

En el edificio dedicado a las obras plásticas cubanas se exponen cuadros de Nicolás de la Escalera y Vicente Collazo, referentes de la pintura de los siglos XVIII y XIX y de Armando García Menocal, figura de fines del siglo XIX y principios del XX. También de la llamada Vanguardia, en las que sobresalen obras de Carlos Enríquez, Wifredo Lam, René Portocarrero, Amelia Peláez, Mariano Rodríguez y Víctor Manuel, o de artistas actuales como Flora Fong, Manuel Mendive, Sosabravo, Roberto Fabelo y otros