El Banco Mundial felicitó a Cuba y estalló
la polémica
CLARIN, ARGENTINA 120701
EL PRESIDENTE DE LA ENTIDAD ELOGIÓ LOS AVANCES DE LA ISLA EN SALUD Y EDUCACIÓN · "MERECEN UNA FELICITACIÓN", DIJO · Y GENERÓ AIRADAS CRÍTICAS DE LOS CUBANOS EXILIADOS Y LEGISLADORES DE EE.UU.
Una vez más, Cuba fue motivo de polémica en Estados Unidos. Ahora la controversia la desató el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, quien en una rueda de prensa en la capital norteamericana repartió halagos al régimen de Fidel Castro por sus avances en salud y educación. Méritos que, según el banquero, merecen una "felicitación".
"Yo creo que Cuba ha hecho —y todos estarán de acuerdo— un buen trabajo (en lo que se refiere) a educación y salud", se sinceró Wolfensohn, y remató: "Deben ser felicitados por lo que han hecho".
Tal reconocimiento a un país que en mayor o menor medida ha venido siendo un dolor de cabeza para EE.UU. desde 1959, y en boca de un símbolo del capitalismo —el presidente del Banco Mundial— cayó como una bomba entre la comunidad de cubanos exiliados en EE.UU.
"La lamentable ignorancia de las condiciones en Cuba (que demuestra) el señor Wolfensohn, es de una magnitud impresionante", disparó sin titubeos un indignado Dennis Hays, vicepresidente ejecutivo de la anticastrista Fundación Nacional Cubano Americana.
La retórica anticubana se extendió hasta el Congreso, donde el representante Lincoln Díaz-Balart, quien nació en Cuba, dijo que los comentarios de Wolfensohn "van más allá de la insensibilidad, más allá de lo que puede creerse. Cuba logró enormes avances en salud y educación antes de Castro... Ciertamente compartiré esto con mis colegas". Esta última frase hizo las veces de fina amenaza puesto que los colegas de Díaz Balart son los legisladores norteamericanos, es decir el Congreso de EE.UU. que aprueba gruesas partidas de financiamiento para los programas del Banco Mundial.
No todas las voces tronaron en contra. Philip Brenner, experto en asuntos cubanos de American University, le dio la razón a Wolfensohn.
"El éxito de Cuba es más notable porque se ha producido durante 40 años de hostilidad de Estados Unidos y tras el derrumbe de sus acuerdos comerciales luego de la desaparición de la Unión Soviética", dijo Brenner sumando méritos a la revolución de Castro.
Wolfensohn, ciudadano estadounidense por naturalización, nacido en Australia, no es el primer líder del Banco que elogia los programas sociales de Cuba: Robert McNamara dijo hace 10 años, mucho después de haberse retirado de la presidencia del BM, que sentía "inmensa admiración" por los programas sociales cubanos.
Las estadísticas del Banco, basadas en informes del gobierno cubano, sugieren que Cuba está al nivel de muchos países desarrollados en ciertas categorías. Según los Indicadores Económicos del 2001 de Desarrollo Mundial del banco, la tasa de mortalidad infantil en 1999 en Cuba fue de 7 de cada 1.000 recién nacidos, igual a la de Estados Unidos.
La tasa de analfabetismo cubana en 1999 era de 3% entre los hombres y 4% entre las mujeres, cifras comparables con las de naciones industrializadas.
Sin embargo, otros funcionarios del Banco puntualizan que los comentarios de Wolfensohn deben tomarse en su contexto, ya que la definición de bienestar de una nación que tiene el Banco Mundial incluye la educación y la salud, pero también las libertades económicas y políticas.
Más allá de la polémica, dos hechos puntuales advierten sobre el interés que despierta Cuba a nivel internacional. Primero: el ministro alemán de Economía y Tecnología, el independiente Werner Müller, dijo ayer en La Habana que las relaciones de cooperación entre Cuba y la Unión Europea (UE) deben intensificarse sobre la base del diálogo y sin condicionamientos.
Müller encabezó una delegación de casi un centenar de personas, integrada por funcionarios del gobierno, parlamentarios y empresarios, que concluyó ayer, en una rueda de prensa en la capital cubana.
Agregó además que tanto el gobierno de su país como el resto de los estados de la Unión Europea, rechazan las leyes extraterritoriales como la norteamericana Helms-Burton que refuerza el embargo económico decretado hace más de cuarenta años por EE.UU. contra Cuba.
El segundo hecho fue casi una réplica al pedido del ministro alemán por parte de la Unión Europea. Ayer, la presidencia de la UE, en manos por este semestre del ministro belga de Relaciones Exteriores, Louis Michel, dijo tras su encuentro en Bruselas con su par cubano, Felipe Pérez Roque, que "la UE está naturalmente dispuesta a examinar las posibilidades de un acuerdo de cooperación con Cuba". (---)