Las mentiras serán destruidas

JUVENTUD REBELDE, CUBA 240601 - René Tamayo León.

Da a conocer Fidel nuevos detetalles sobre los cinco patriotas cubanos injustamente condenados en un tribunal manipulado políticamente por la mafia cubano-américana de Miami. Denuncia complicidad del gobierno de los Estados Unidos con los actos terroristas contra Cuba , del cual han sido víctimas centenares de habitantes de ese país y terceras naciones

El regreso de los cinco patriotas cubanos injustamente declarados culpables en un tribunal de Miami es una cosa segura, afirmó nuestro Comandante en Jefe durante la Tribuna Abierta del pueblo cubano realizada en el municipio de Cotorro, de la Ciudad de La Habana, en la mañana de este sábado.

Será una batalla difícil y larga, ordenada y precisa: cada cosa en su tiempo, cada argumento y prueba se darán a conocer en el minuto oportuno —señaló—, pero su inocencia quedará demostrada.

Fidel develó un grupo de informaciones en las que se demuestra la tolerancia y complicidad del gobierno de los Estados Unidos con los actos terroristas que se ejecutan contra la Isla desde ese país o desde terceras naciones.

Durante el desarrollo de su discurso, detalló la guerra abierta de la Casa Blanca, la ultraderecha estadounidense y la mafia cubano-americana contra la Isla, lo cual valida la decisión de Cuba de adoptar medidas para garantizar la paz y el desarrollo económico, político y espiritual a nuestro país.

También denunció las últimas maniobras de esos reaccionarios sectores políticos y económicos, que incluyen falsas afirmaciones de que Cuba es una "amenaza cibernética" para Estados Unidos, la "compra clandestina" de armamento a China, y, por último, el fallo judicial que declaró como culpables a los cinco patriotas cubanos.

Estos tres hechos, ocurridos en los últimos ocho días, están sospechosamente conectados, explicó.

Las imputaciones sobre la "amenaza cibernética" y la "compra de armamento" a China son unas idioteces, dijo Fidel al recordar que nuestra fortaleza está en nuestras ideas. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras, recordó a Martí.

Pero la acusación que declara culpables a René González, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y Gerardo Hernández es una pérfida, cínica y elaborada campaña.

Las reflexiones de Fidel pusieron en claro que estas tres campañas están concebidas para actuar sobre los reflejos condicionados de millones de personas y predisponerlas con el mito de "seguridad nacional", a través del cual los ciudadanos estadounidenses se han convertido en rehenes de las fobias inducidas por sus castas militares, políticas y de inteligencia.

 

TENEMOS EL DEBER DE DEFENDERNOS

Declarar culpables a los patriotas cubanos en un tribunal manipulado políticamente por la ultraderecha cubano-americana es una mentira infame y un monstruoso veredicto, sentenció Fidel.

Cuando EE.UU. oye hablar de "grupos terroristas", manda a sus tropas, recordó. Ante las agresiones —dijo—, Cuba solo puede protegerse con la inteligencia, las ideas, el espíritu de sacrificio de nuestros jóvenes y el heroísmo. Y estos son actos de legítima e irrenunciable defensa.

Hablaban de "espías cubanos" con desdén y desprecio; de espionaje contra bases militares; luego fueron añadiendo y añadiendo acusaciones, planteó.

Al establecer un paralelo entre la justa causa que libró el pueblo cubano por el regreso del pequeño Elián, y esta otra por el retorno de nuestros cinco compatriotas, señaló que ahora no se trata de un niño de cinco años, sino de cinco jóvenes fuertes, heroicos, con profundas convicciones.

Hombres con una profunda dignidad, cultura y conciencia de qué significa la Revolución para nuestro pueblo. Ellos —sentenció el Comandante en Jefe— se convertirán en ejemplos no solo de nuestro pueblo, sino de los jóvenes del mundo y de los pueblos del mundo.

Al referirse a su regreso, agregó que no pensamos en una batalla de meses, tal vez sea de años —solo tal vez. El imperio se enfrenta a una prueba difícil. No querrá rectificar, pero no le quedará otra alternativa que hacerlo. "No podrán pagar el costo político y moral si se empeñan en sostener sus imputaciones", expuso.

 

NO NOS CANSAREMOS

Fidel también analizó la grosera y repugnante falacia de sostener cargos de "conspirar para asesinar" contra nuestros compañeros. Es una manipulación para hacerlos acreedores de una falta que también puede sensibilizar opiniones en el mundo, incluidas las de personas honestas.

A partir del análisis del Comandante en Jefe, también se hizo evidente que la intención de los sectores de la derecha en Estados Unidos es volver a restituirle "prestigio" a la mafia cubano-americana, cuya naturaleza criminal y agresiva quedó más que evidente durante el secuestro de Eliancito.

Esta acusación de "conspirar para asesinar" la haremos polvo, sentenció el Comandante en Jefe. Tal vez sea su arma más débil.

"La inocencia de estos patriotas es total. Y podemos probarla. Esperemos." El veredicto del jurado, explicó, llevará tiempo a la jueza, a lo cual se le agregarán varias semanas adicionales.

Y Cuba estará al tanto de cada cosa que digan, hagan, decidan. "Tendrán que meditar cada una de ellas", alertó. "Sabemos unas cuantas cosas que son irrebatibles."

Cometerán decenas de errores. Y en cada uno de ellos irán perdiendo terreno. O rectificar. Porque el costo será impagable, reiteró.

Ellos piensan que nuestro pueblo se cansará, pero seguiremos luchando cada vez con más intensidad para que nuestros compatriotas sean devueltos a nuestra patria.

Sobre los autores de la injusticia, Fidel afirmó que ellos tienen la posibilidad de volverse cuerdos. "No podrán resistir el arsenal de recursos con que cuenta nuestro país para ganar la batalla."

 

UN GOBIERNO COMPLICE

La complicidad del gobierno de los Estados Unidos en los actos terroristas contra Cuba en las últimas cuatro décadas, volvió a reafirmarse durante la Tribuna Abierta celebrada en el capitalino municipio de Cotorro.

Fidel recordó cómo aquel país dio cabida o protegió directa e indirectamente a los principales cabecillas de sabotajes y atentados contra los dirigentes de nuestro país —como los protagonizados por Orlando Bosh y Luis Posada Carriles; cómo no han cesado las leyes y enmiendas para destruir la Revolución; cómo han utilizado a hombres como Posada en casos tan escandalosos como el Irán-contras, una acción para financiar la contrarrevolución nicaragüense y que se dirigió desde la Casa Blanca. ¿Acaso el presidente Ronald Reagan desconocía estos hechos? Está claro que sí estaba al tanto, apuntó.

Las autoridades de Estados Unidos —dijo Fidel— son responsables de todos los crímenes cometidos contra nuestro país, incluido el atentado en pleno vuelo a una nave de Cubana de Aviación en Barbados, y la explosión de la Coubre. Esos —dijo— son actos de terrorismo cometidos contra Cuba.

La hipocresía de la justicia estadounidense —la falacia de su "justeza"— también fue analizada. ¿Acaso se puede pensar en imparcialidad cuando ha declarado inocentes a quienes han sido capturados por las propias autoridades norteamericanas en la ejecución de planes contra Cuba?

Para demostrar su abierta complicidad, ahí está el caso de los que organizaron el atentado contra Fidel durante su viaje a Isla Margarita para la Cumbre Iberoamericana de Venezuela. La lancha desde la que pretendían realizar el magnicidio fue capturada por una casualidad —se les confundió con traficantes de droga— por los guardacostas estadounidenses. El caso fue a los tribunales, los que iban en la lancha fueron absueltos; los que dirigieron, suministraron la logística, el transporte y el armamento —connotados dirigentes de la Fundación Cubano Americana—, ni siquiera fueron llamados a juicio.

Esa es la "justicia" que ahora juzga a nuestros muchachos. Hasta estuvo en este caso, el mismo jefe del FBI que ventiló el tema del magnicidio contra Fidel. Sus "investigaciones" seguro ocultaron la culpabilidad de los asesinos de Isla Margarita. Sin lugar a dudas, se trataba de la misma astilla de un mismo palo. Para más elementos sobre este "episodio", la opinión publica debería volver a recordar —para que sacara sus propias conclusiones— cómo los juzgados luego festejaron con los juzgadores en un restaurante.

Evidentemente, señaló Fidel, con el jefe del FBI se estaba en presencia de otro rey de la corrupción, rey de la complicidad con los terroristas. Este es solo un ejemplo de la naturaleza de la justicia y las autoridades policiales norteamericanas respecto a Cuba.

Los magnicidas, recordó Fidel, tuvieron un proceso digno de reyes. Nuestros cinco patriotas se pasaron 17 meses en una mazmorra estadounidense, pero nunca vacilaron.

Está claro que nuestros jóvenes nunca perdieron la fe. Como se lee en sus cartas y se sabe de su conducta: los muchachos siempre han sabido de la razón que tiene el pueblo cubano.

 

UNA HISTORIA OSCURA

Ayer en la mañana, el Comandante en Jefe también develó otros elementos que permitirían valorar a la opinión pública cubana e internacional, la actitud de las autoridades estadounidenses hacia Cuba.

Se trata de una posición retorcida y sospechosa que se hizo evidente —una vez más— durante un intercambio de información realizado en junio de 1998 entre el FBI y nuestro Departamento de Seguridad del Estado, a propósito de una carta que envió el compañero Fidel al entonces jefe de la Casa Blanca, Bill Clinton, sobre planes de grupos terroristas con base central en EE.UU., para derribar aviones en el aire.

Clinton tomó aquello muy en serio, pero también publicó la carta —algo con lo cual nosotros no estábamos de acuerdo.

No obstante, aquellos intercambios conducirían a la reunión de La Habana. Los compañeros cubanos, dijo Fidel, explicaron toda la información a los visitantes —altos funcionarios del FBI y expertos en otras materias. También le entregaron un grupo de los materiales que les interesaban, incluidas cuatro carpetas con 230 páginas sobre actividades terroristas contra Cuba; ocho casetes con conversaciones telefónicas —en el extranjero— entre terroristas; 2:40 horas de filmaciones de vídeo...

Los funcionarios norteamericanos se mostraron impresionados, señaló Fidel. Prometieron que darían respuesta en dos semanas.

El tiempo pasó... Casi tres meses después llegó la respuesta —relató el Comandante en Jefe: la detención de nuestros cinco compañeros y de otros cinco colaboradores.

Ellos, dijo Fidel, eran los principales encargados de la misión. Solo dos se conocían, los que habían estudiado en el ISRI.

"Son cosas extrañas, inexplicables", señaló el líder cubano. Al evaluar todos los detalles, se preguntó: ¿por qué tantas casualidades? ¿Por qué se inventó lo de la guerra electrónica y casi inmediatamente lo de las armas clandestinas procedentes de China? Todo coincidió con el veredicto del jurado declarando la culpabilidad de nuestros cinco compañeros, señaló.

¿Por qué a menos de tres meses de recibir el FBI la información de la parte cubana, se produjo la detención?

 

EL MUNDO CONOCERÁ MUCHAS VERDADES

Al analizar la batalla de ideas que en los últimos 18 meses y medio desarrolla el pueblo cubano —iniciada a raíz del secuestro del niño Elián González por la mafia de Miami—, Fidel apuntó que ahora esta contienda toma nuevas formas. El mundo conocerá muchas verdades. Las mentiras quedarán destruidas.

Y Cuba, señaló, mantendrá en pie su derecho de defenderse. Y hay muchos patriotas cubanos heroicos que continuarán con su misión de garantizar la paz en nuestro país.

Nuestros compañeros no ponen en peligro la seguridad de Estados Unidos. Y el gobierno norteamericano conoce a los terroristas que buscan atentar contra el pueblo cubano —la mayoría vive en esa nación. Cuba le suministró la información. EE.UU. no hizo nada. Entonces ¿quién alienta y protege al terrorismo?

 

 

FIDEL ESTÁ ENTERO

Irma Sehwerert tiene el rostro de la madre buena que enseña a su hijo a ser útil a sí y a los demás. Su voz firme, a pesar del dolor, lo demostraba. Iba a estar entre las últimas oradoras de la Tribuna revolucionaria y antiimperialista que se celebró este sábado en el municipio capitalino de Cotorro.

Irma es la madre de René, uno de los cinco compatriotas cubanos que sufren la aberración y la injusticia de la "justicia" norteamericana. Ahora también es otra de las madres de todos ellos.

Los más de 60 000 cubanos reunidos en la plaza del Cotorro la escucharon con atención. Fortalecía verla erguida, combativa, confiada en que la nación entera no descansará hasta verlos de regreso.

Se le ve orgullosa de que René estuviera entre los jóvenes cubanos que cumplieron con el deber de neutralizar los planes terroristas de la ultraderecha contra la paz de los cubanos. Irma tiene razón para su firmeza, aunque el dolor le sea recurrente: cuántos sufrimientos, muertes, nos han evitado nuestros compatriotas en las entrañas del monstruo. Y no solo ha estado a salvo el pueblo de la Isla, el estadounidense también.

Irma daría paso a un discurso memorable de Fidel donde un momentáneo descenso obligó al Comandante en Jefe a hacer un alto, un receso, para retomar al anochecer su voz firme y de denuncia.

Felipe Pérez Roque, nuestro Canciller, se encargaría de explicar al pueblo que el calor y el sol, sumado al esfuerzo siempre titánico de nuestro Comandante, había hecho aquella escaramuza. Fidel apenas descansa.

El viernes por la noche y la madrugada del sábado, primero estuvo en la inauguración de la Escuela de Ballet, luego tomando decisiones importantes. Fue una trampa leve de la fatiga. Bastaron apenas unos minutos para que volviera al estrado. Para decirnos lo que los cubanos sabemos: "qué está entero". Y así siempre lo estará.