Producen con métodos orgánicos, el 50 por ciento de las hortalizas

GRANMA, CUBA 090401 - Raisa Pagés

La mitad de las hortalizas cosechadas el pasado año se obtuvo mediante métodos orgánicos, sin uso de insumos químicos, afirmó el doctor Ricardo Delgado, presidente de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF).

Unos tres millones de toneladas de verduras se produjeron en el 2000, de los cuales la mitad se cultivó de forma orgánica. El desarrollo de la agricultura urbana influyó en este resultado, pues ese modelo alternativo posibilita la atención de los cultivos, sin recursos químicos.

De 30 mil toneladas de plaguicidas en 1989, ahora se emplean menos de 10 mil, cantidad que se ha podido sustituir con el uso de productos biológicos desarrollados por el Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal.

Un millón de hectáreas reciben anualmente la aplicación de medios biológicos, de forma sistemática, para mantener bajo control a las plagas y enfermedades de las plantas.

A inicios de la década de los 90 se aplicaban anualmente un millón de toneladas de fertilizantes químicos, mientras que ahora se encuentra por debajo de 100 mil, explicó el doctor Alfredo Gutiérrez, viceministro de la Agricultura.

La política de disminuir la utilización de insumos químicos proviene desde antes del período especial en Cuba, cuando comenzó un programa de reproducción de enemigos naturales de los agentes originadores de enfermedades.

Sustentado en el desarrollo científico-técnico, acumulado en las instituciones de investigación, para proveer de esos medios a la agricultura, en 1989 se inició la construcción de más de 200 centros de reproducción de entomófagos (insectos beneficiosos que se alimentan de los destructores de plantas) y entomopatógenos (hongos y bacterias que aniquilan a los causantes de daños), conocidos con la sigla de CREES.

Los CREES se distribuyeron territorialmente para cubrir las demandas de las principales regiones agrícolas del país. Con técnicas rudimentarias, pero con recursos humanos bien capacitados, esos centros ofertan a los productores biopesticidas e insectos beneficiosos para controlar la sanidad vegetal.

La agricultura cubana estimula la producción de biofertilizantes como los llamados Rhizobium —bacteria fijadora del nitrógeno del suelo—, el Azotobácter —microorganismo estimulador del crecimiento— y la Fosforina, otra bacteria que convierte en asimilable por la planta ese elemento presente en la tierra, señaló el doctor Delgado.

El presidente de la ACTAF informó que en mayo próximo se celebrará en La Habana un encuentro internacional de agricultura orgánica al que han confirmado su presencia unos 200 especialistas de 27 países de Europa, América Latina, Asia y Africa.