Pese
al bloqueo, Cuba no ha cerrado ningún servicio de salud
JUVENTUD
REBELDE, CUBA 040401 -Hedelberto López Blanch
El
bloqueo norteamericano le ha costado a Cuba 2 213 millones de dólares, lo que
ha perjudicado directamente al pueblo, afirmó en conferencia de prensa Raúl Pérez,
ministro interino de Salud Pública.
Entre
las afectaciones señaló la introducción en forma deliberada de epidemias y
virus en el país; la imposibilidad de adquirir medicamentos a compañías
farmacéuticas por la presión norteamericana; retraso en pruebas de
laboratorio; mantenimiento a inmuebles, y otras.
A
pesar de estos problemas, dijo, por la voluntad política del Gobierno, no se ha
cerrado ni un solo servicio de salud y, por el contrario, se han creado nuevos
hospitales, policlínicas y servicios de salud.
Al
triunfo de la Revolución existían 6 000 galenos, y la mayoría ejercía la
medicina privada en las ciudades. En el 2000, la cifra se situaba en 66 505, de
ellos 30 000 médicos de la familia que cubren no solo el área urbana, sino el
ciento por ciento de las zonas rurales. Añadió que Cuba cuenta con un
profesional de la medicina por cada 169 habitantes.
Asimismo,
explicó que frente a la única escuela de medicina existente en 1959, ahora hay
22, diseminadas por todo el territorio nacional.
Al
mencionar a la colaboración médica internacionalista, puntualizó que de 1963
a 1999, un total de 40 175 profesionales de la salud colaboraron con 83 naciones
y en la actualidad hay 3 418 en 57 países.
A
una pregunta de la prensa, Raúl Pérez indicó que los resultados de la ayuda
cubana en Centroamérica ya se pueden cuantificar, pues en naciones como
Guatemala se ha logrado reducir la mortalidad infantil, fundamentalmente por la
atención primaria que se les ofrece a las embarazadas, y la vacunación a los
infantes, que ha aumentado en un 60 por ciento.
Señaló
que en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas, cerca de 4 000
estudiantes de América Latina y África estudian gratuitamente en un gran
esfuerzo por ayudar a las naciones del Tercer Mundo a formar sus propios
galenos.
En
una emotiva intervención durante la conferencia, la delegada del Parlamento
nicaragüense, Rita Fleites, significó que en una actitud de soberbia, su
gobierno había ordenado desistir de la colaboración médica cubana, lo que ha
costado al país que aumente mucho más la mortalidad infantil, sobre todo en
las zonas rurales y apartadas donde prestaban servicio los internacionalistas.
Añadió
que no obstante, Cuba, generosamente, ha recibido a 542 jóvenes nicaragüenses
para que cursen estudios médicos en la Isla, lo que ayudará, en parte, a
resolver en un futuro los graves problemas que padece su nación, una de las más
pobres del mundo.
ESTADOS
UNIDOS: ALIADO DE LOS NARCOTRAFICANTES
"Sin
la participación de Cuba es una utopía luchar contra la droga en el
Caribe", dijo en conferencia de prensa el ministro de Justicia Roberto Díaz
Sotolongo, presidente de la Comisión Nacional de Drogas, que lamentó la falta
de un convenio de colaboración entre nuestro país y Estados Unidos, el mayor
consumidor de estupefacientes del mundo.
"Hemos
estado luchando prácticamente solos, aun cuando se nos reconoce como gendarmes
contra la droga en el Caribe. Mantenemos con EE.UU. una colaboración caso a
caso, pero eso es insuficiente. Ellos se han negado a llegar a un acuerdo entre
los dos países, lo cual beneficiaría a la región y a Cuba, pero sobre todo al
pueblo norteamericano. La no existencia de este convenio convierte al gobierno
norteamericano en el mejor aliado de los narcotraficantes en la región",
advirtió.
Díaz
Sotolongo anunció que Cuba tiene muy avanzado el proyecto para establecer una
Ley de Drogas, con un carácter básicamente administrativo y que permitirá
coordinar mejor la prevencióny combate al flagelo.
También
ofreció numerosas evidencias que prueban que la Isla está muy lejos de ser un
país consumidor, productor o de tránsito de estupefacientes, y que la droga no
constituye un problema social o de salud para su población, aun cuando hay un
consumo muy incipiente, absolutamente insignificante en el contexto mundial,
donde el consumo de drogas adquiere niveles delirantes y la producción cada vez
se reorganiza mejor en función de ese mercado en permanente crecimiento.
Durante
el año pasado, nuestro país incautó cerca de 12 toneladas de drogas
-fundamentalmente marihuana y cocaína-, el mayor volumen de estos productos
capturados e incinerados aquí. El Ministro de Justicia precisó que este
"fue el resultado de dos factores: el crecimiento de los traficantes en el
área del Caribe y una mayor efectividad en el enfrentamiento de nuestras
instituciones".
La
vía principal por la que llega la droga al territorio nacional son los paquetes
(recalos) que arriban a nuestras costas cuando no son capturados en plena mar
-son lanzados desde el aire por naves piratas y esperados por las lanchas de los
traficantes que se dedican al comercio en Estados Unidos.
El
Ministro insistió en la necesidad de la colaboración mundial en la lucha
contra este flagelo -"un problema incontrolable"- y anunció que
nuestro país dará a conocer próximamente la comisión organizadora de la
Conferencia Regional del Caribe sobre Drogas, donde se espera una gran
participación de autoridades de la región.
"No
es posible combatir la droga unilateralmente; esta es una responsabilidad
compartida y un reto para la humanidad. Tenemos que ser capaces de unirnos por
encima de las valoraciones de los sistemas políticos. Está en juego la salud,
la estabilidad, la felicidad de nuestras familias, de nuestros pueblos",
concluyó.