Enjuician a residentes en Estados Unidos por contrabando de inmigrantes
CNN 300899
LA HABANA (Reuters) -- Dos cubano-americanos residentes en Estados Unidos y un supuesto cómplice cubano fueron enjuiciados el viernes en un tribunal de La Habana, acusados de contrabando de inmigrantes indocumentados hacia Florida.
La fiscalía estatal ha pedido prisión perpetua para los cubano-americanos David García Capote y Joel Dorta García, y pena de 15 años de cárcel para su supuesto cómplice en la isla, Pedro Córdova González.
Los tres fueron acusados de llevar a sus presuntos clientes a bordo de una atestada embarcación que zozobró, causando la muerte de uno de los 14 pasajeros.
Durante el juicio, al que se ha permitido la asistencia de público, la fiscal estatal Edelmira Pedriz Yumar dijo que los acusados actuaron motivados por el pago de 8.000 dólares por persona que hicieron las familias para sacar a sus parientes de Cuba y desestimaron los peligros de hacerse a la mar.
García y Dorta, pilotando una lancha de alta velocidad con capacidad para ocho ocupantes, se alejaron de las costas cubanas a pesar del mal tiempo, un tanque de combustible con filtraciones y los gritos de sus aterrados pasajeros, dijo Pedriz al tribunal.
"Es un hecho dantesco", dijo la fiscal del incidente del 3 de julio. "Que caiga sobre los acusados el castigo que merecen".
Cuando la embarcación se volcó en aguas próximas al puerto de Mariel, en el noroeste de la isla, un hombre de 45 años se ahogó pero los otros pasajeros, entre ellos cuatro mujeres y cinco niños, fueron rescatados por la guardia costera cubana.
Los acusados argumentaron que simplemente trataban de reunificar a familias separadas en Cuba y Florida, la península estadounidense que constituye el principal punto de llegada para quienes salen de la isla caribeña.
Los encausados también dijeron que se habían esforzado para ayudar a los pasajeros después de que se volcase la embarcación, según testigos en el juicio.
La Habana está tratando el caso como un ejemplo para disuadir a otros posibles traficantes en un lucrativo comercio que se ha intensificado, como alternativa para quienes tradicionalmente se han hecho a la mar en precarias y rústicas embarcaciones, en busca de huir de la isla.
El presidente Fidel Castro, primer secretario del gobernante Partido Comunista, ha dicho también, antes del inicio de la causa, que el juicio, sería una manifestación de "buena fe" de Cuba para alentar a Estados Unidos a tomar medidas igualmente drásticas en contra de las bandas de contrabandistas de inmigrantes, que operan mayormente desde Florida.