Los maestros crean una riqueza más importante que todo el oro del mundo

GRANMA, CUBA 110201 --Sara Más

EXPRESÓ FIDEL A MÁS DE 6 000 EDUCADORES EN LA CLAUSURA DE PEDAGOGÍA 2001. ENTREGAN AL COMANDANTE EN JEFE PLACA DE PRESIDENTE DE HONOR DE LA AELAC

Los maestros imprimen una moneda mucho más valiosa que el dólar, crean una riqueza mucho más importante que todo el oro del mundo, porque son los creadores del capital humano, afirmó Fidel a más de 6 000 educadores de 42 países participantes en el séptimo congreso Pedagogía 2001, clausurado en el teatro Karl Marx, en la capital.

El capital humano solo puede salir de las escuelas y las universidades, aun allí donde pareciera que es casi imposible conseguirlo, aunque luego muchas veces va a parar a las industrias privatizadas para producir y crear riquezas materiales para las grandes transnacionales, comentó.

La tragedia realmente es muy grande en cuanto a la educación en el hemisferio, dijo, y reflexionó especialmente acerca de la situación de América Latina y el Caribe, actualmente la región más endeudada del planeta, con un monto superior a los 750 mil millones de dólares, a pesar de ser la que más deuda ha pagado.

También se refirió a las graves consecuencias de la privatización forzosa y forzada de las principales riquezas de esos países, lo que ha provocado la permanente fuga de capitales y la enajenación de las que teóricamente eran prioridades del pueblo, acumuladas durante muchos años.

Los docentes y pedagogos que asistieron al encuentro reafirmaron, por su parte, que las políticas neoliberales, el sometimiento a las exigencias del Fondo Monetario Internacional y la impagable deuda externa, son obstáculos para lograr las aspiraciones de una educación de calidad para todos.

Así lo hicieron constar en la Declaración Final de Pedagogía 2001, leída en el acto por la uruguaya Beatriz Maceo, y en la cual expresan que, para lograr el mejoramiento de la educación en la región, se requiere de políticas sociales dirigidas a eliminar los índices de pobreza, ampliar la cobertura y acceso a la enseñanza y fortalecer la escuela pública como vía expedita para garantizar la educación como un derecho humano.

El documento también recoge otras propuestas, como la de crear una asociación iberoamericana para la creación coordinada de softwares educativos cual una forma de promover el uso de las tecnologías de punta como un recurso educativo, sin que se convierta en el fin mismo de la educación ni afecte las identidades de los países.

En la Declaración los maestros llaman a luchar incansablemente por la unidad, por lograr toda forma de integración posible y batallar por eliminar las causas de los antagonismos presentes hoy en sus sociedades.

Igualmente plantean como necesidad cada vez más urgente, la búsqueda de formas de cooperación en la investigación científica y de las raíces de una pedagogía autóctona que resuma lo mejor del pensamiento pedagógico del área y universal.

En el acto, Fidel recibió de manos del venezolano Ronald Larez, presidente de la Asociación de Educadores de Latinoamérica y el Caribe (AELAC), la placa que lo acredita como Presidente de Honor de esa organización, en reconocimiento a su desempeño como digno representante de la dignidad de América Latina y de los educadores del continente.

El título, establecido por acuerdo de la Asamblea General de la AELAC durante Pedagogía 2001, rinde honor a personas con méritos relevantes en la defensa de la unidad y la integración de los pueblos latinoamericanos y caribeños y la defensa de su identidad histórica y cultural.

Esta condición también fue entregada a Bertha Rosenvorzel, quien hoy dirige el capítulo argentino de la AELAC y durante cuatro años fue su presidenta general, así como a un representante del capítulo Venezuela, para hacerla llegar al profesor Luis Bigott, primer presidente que tuvo esa organización.