En su política injerencista contra Cuba, el gobierno norteamericano ha apelado a todos los medios e instrumentos posibles; desde sus lacayos asalariados en Cuba hasta la mafia contrarrevolucionaria en Miami, las organizaciones subversivas disfrazadas de humanitarias --al estilo de la ANED, la USAID y la Freedom House--, gobiernos serviles como el de la República Checa e incluso a ciudadanos de Europa del Este que se prestan a tan poco gloriosos fines.
Así lo expusieron, con hechos y argumentos, periodistas y analistas participantes en la última de 4 mesas redondas informativas transmitidas esta semana por la televisión y la radio cubanas y que en esta ocasión analizó detalles sobre la detención en la provincia de Ciego de Avila de los ciudadanos checos Ivan Pilip y Jan Bubenik, quienes viajaron a Cuba procedentes de EE.UU., enviados por Freedom House para contactar con grupúsculos contrarrevolucionarios y cumplir misiones subversivas.
El moderador de la mesa, Randy Alonso, leyó un informe elaborado por el Ministerio de Relaciones de Cuba, en el cual se relatan detalles del incidente y los antecedentes conspirativos e injerencistas del gobierno y los representantes diplomáticos de la República Checa en Cuba, que explican el vínculo estrecho y directo con esa política subversiva.
Ha podio comprobarse, precisó Manuel Hevia, del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado, que Pilip y Bubenik fueron usados como emisarios reclutados, pagados y enviados por Freedom House y mantuvieron contacto previo en Washington con el directivo de esa organización Robert Pontichera, quien les suministró nombres, direcciones y teléfonos de personas que debían visitar en Cuba, además de entregarles medios y recursos financieros para su misión, que nada tenía que ver con un viaje turístico o profesional.
Durante el procedimiento investigativo, aclaró Hevia, ambos detenidos han contado con todas las garantías, atención médica, acceso consular de su representación diplomática y visita de sus familiares en cualquier día de la semana.
Entre los nombres registrados en su agenda, de personas que debían visitar, se incluían algunos cabecillas residentes en Camagüey, Ciego de Avila y Ciudad de La Habana, agregó. De ellos, lograron contactar con Antonio Femenías Echemendía y Roberto Valdivia, de Ciego de Avila. Juan Carlos González Leyva no pudo participar de ese encuentro, precisó, pues se encontraba invitado al almuerzo que había preparado la jefa de la Oficina de Intereses de los EE.UU en la capital. No resulta extraño que personas seleccionadas desde EE.UU. como vulgares informantes o receptores de dinero y otros medios formen parte también del grupo selecto de contrarrevolucionarios apadrinados por la SINA e invitados a sus residencias, subrayó el investigador.
Tal como sostiene el informe del MINREX, reiteró Randy, a Cuba no la animan sentimientos de venganza contra ningún pueblo o ciudadano del mundo y defiende por encima de todo su honor y la verdad. Si se intenta buscar alguna solución decorosa al incidente creado, admítase nuestra razón, apélese a nuestra generosidad, mas no se cometa el error de cuestionar nuestra verdad ni poner a prueba nuestra firmeza, subrayó.