USTEDES TIENEN ANTE SÍ UN INFRANQUEABLE VALLADAR: LOS MÁS DE DOS MILLONES DE HUMILDES HOMBRES, MUJERES Y NIÑOS QUE HAN ATENDIDO
GRANMA INTERNACIONAL, CUBA 100101 - POR JOSE A. DE LA OSA --del diario Granma--
Escribió Fidel a los integrantes de la misión médica en Guatemala
Lage viajó a ese país centroamericano, por indicación expresa de nuestro Presidente, para llevarles un mensaje de aliento y solidaridad
Ante las amenazas que a escondidas vienen realizando desde el pasado mes de diciembre elementos terroristas y sus secuaces, a fin de impedir que la misión médica cubana en Guatemala continúe su humanitaria labor, los más de 400 integrantes de la misión en ese país centroamericano escribieron una carta a Fidel en la que le afirman que los pobres y desposeídos de ese pueblo los necesitan, "por lo que continuaremos defendiendo los valores en los que creemos al precio de cualquier sacrificio. ¡Nada ni nadie nos hará claudicar!"
Carlos Lage, miembro del Buró Político del Partido y vicepresidente del Consejo de Estado, por indicaciones del Jefe de la Revolución, tuvo encuentros en ese país con prácticamente el 50% de los cooperantes cubanos entre el 29 de diciembre pasado y el 2 de enero, para llevarles un emotivo mensaje de nuestro Presidente, en el que les consigna que esos elementos terroristas y sus secuaces tienen ante sí un infranqueable valladar: los más de dos millones de humildes hombres, mujeres y niños que ustedes han atendido. Cada uno de los trabajadores de la salud recibió, además, un libro dedicado por Fidel.
En la Mesa Redonda informativa de ayer, Encuentro en Guatemala con los médicos de la esperanza, que contó con la presencia de Fidel, participaron Carlos Lage; Elia Rosa Lemus, jefa de la brigada médica en Guatemala; Yilliam Jiménez, coordinadora en el MINREX del Programa Integral de Salud, quienes acompañaron a Lage durante el recorrido por el país centroamericano, y los médicos internacionalistas Kenia González y Freddy Rivera.
Lage se reunió con aproximadamente 230 cooperantes, visitaron 5 de los 10 departamentos donde laboran las brigadas médicas en Guatemala, y como ejemplo de la "dispersión" de los médicos por la geografía de este país, se refirió que para esos encuentros se necesitó recorrer 2 135 kilómetros. Es como si hubieran viajado, ida y vuelta, de Pinar del Río hasta Guantánamo, con la diferencia expresada que el 80 por ciento del territorio recorrido es montañoso, por lo que el viaje se realizó por terracerías, terraplenes y laderas de montañas.
"En esos recorridos no puedo decir ni lo que pensé", comentó la doctora Yilliam, para reconocer que los médicos cubanos tienen un indudable valor y no hay dudas de que tienen la entereza de transitar esos lugares atendiendo a razones tan nobles como las que defienden: salvar vidas humanas.
Un médico internacionalista invitado al estudio, Juan Ramón Meriño, camagüeyano, especialista en Medicina General Integral, lleva 14 meses cumpliendo su misión en Guatemala en el municipio más alto de Centroamérica, en el Departamento de San Marcos, donde la temperatura media está siempre bajo cero.
Con sencillez (mejor: con humildad) dijo que para él era un privilegio ser internacionalista cubano, al considerarla una escuela humana y médica, pues los enfrentaba a la verdadera pobreza, y a enfermedades erradicadas en Cuba o que nunca habían existido en nuestro país. No dudó en afirmar, en nombre de sus compañeros, que hoy se sentían más cubanos, más revolucionarios, más dignos, "y esa sensibilidad crecida se la debemos a Fidel y a nuestra Revolución".
Una somera visión de las realizaciones en salud logradas en Guatemala en apenas dos años de la presencia médica cubana, fue ofrecida por Elia Rosa. La cooperación está apoyando el trabajo en diez provincias de las 22 que tiene ese país, y en 100 municipios (una tercera parte de los existentes).
Con las acciones sanitarias en los lugares más inhóspitos prestan asistencia a 4 220 aldeas, con unas 227 000 familias en total. Indicó que en estos momentos atienden una quinta parte de la población guatemalteca, más de dos millones de habitantes. Cuando llegaron los cooperantes cubanos había un médico por 18 000 habitantes; hoy tienen un médico por 5 000.
La brigada la integran en la actualidad 466 cooperantes, que trabajan y viven en las mismas condiciones que viven los pobladores de esas aldeas. El 81% de los médicos llega caminando a las comunidades, un 20% aproximadamente no tiene fluido eléctrico, un 33% no tiene acceso telefónico. Y como dato curioso comentó, sonriente, que el 72% de nuestros compañeros de la misión se cocina, lo que calificó Elia Rosa como "aporte para sus familiares", porque al regreso sabrían cocinar.
Puso de manifiesto que solo el pasado año 2000 salvaron no menos de 21 000 vidas, personas que de no haber contado con las atenciones de las brigadas hubieran fallecido.
Randy Alonso, el moderador de la Mesa, preguntó las impresiones de los integrantes de la misión cubana por la presencia de Lage, y la carta enviada por Fidel. Elia Rosa dijo que al regreso del recorrido había escrito una nota al Presidente, "caminando por las entrañas de la tierra guatemalteca" en la que expresa que él siempre está en ellos y que están orgullosos de ser cubanos.
Y dice:
"Después de las amenazas hemos salvado más de 3 000 vidas. No hay agresión que pueda amedrentar el corazón de los revolucionarios, y mucho menos cuando se trata de defender una obra llena de amor. Hoy de nuevo hablamos de usted y también imaginamos que marchaba junto a nosotros".
Eso fue lo que sentimos por la visita de Lage a Guatemala, acotó ahora a la nota escrita. Sentimos a Fidel allí, que esa es nuestra Revolución: siempre en la primera línea del combate. Y precisó: en relación con las amenazas los compañeros de la misión no quieren hablar de ello, y reveló que cuando fueron a ver a los alcaldes y a los jefes de la Policía, solo para darles la tranquilidad de que no se iban a marchar, ello se convirtió en más reconocimiento de las autoridades guatemaltecas, y en más protección de las comunidades. Hay mucho cariño en las comunidades hacia los médicos cubanos, destacó.
En el programa se mostraron filmaciones del recorrido de los enviados especiales del Gobierno cubano a compartir los últimos días del año 2000 y los primeros del siglo XXI con los cooperantes cubanos, que viven y trabajan en zonas de muy difícil acceso, cumpliendo con su deber de contribuir a salvar vidas humanas. Además de sorpresa y alegría por la presencia de Lage y otros dirigentes cubanos en tan remotos lugares, todos se referían a su agradecimiento a Fidel por tal gesto.
Para Carlos Lage, lo que vio durante su recorrido por Guatemala "es capaz de conmover hasta las piedras".
Lage habló de su encuentro con el Presidente de Guatemala, a quien le entregó una carta de Fidel donde le expresa la actitud de nuestros médicos y la disposición de mantenernos brindando los servicios de salud en Guatemala, no obstante las amenazas y en cualesquiera circunstancias, siempre que fuera, como es, una voluntad y deseo del Gobierno de ese país. La misiva del Presidente cubano indica también nuestra disposición de ampliar la colaboración en especialidades de la salud, e incluso en otras esferas como la educación.
Señaló, asimismo, que la reunión dio la oportunidad de explicarle al Presidente guatemalteco las impresiones recogidas durante el recorrido, la disposición de nuestros médicos y los resultados del trabajo, por lo que se mostró muy interesado.
Hubo un momento, rememoró Lage, en que le expresó, en nombre de Fidel, nuestro reconocimiento por el apoyo a los médicos cubanos, por la atención que se les había estado prestando por las autoridades guatemaltecas ante la situación de las amenazas, a lo que el Presidente guatemalteco respondió diciendo que él era quien tenía que expresar el agradecimiento por el trabajo que estaba realizando la misión médica en su país.
El Vicepresidente cubano consideró que durante la entrevista se pudo realizar un serio análisis de la colaboración, del trabajo que se está haciendo, las medidas que son necesarias adoptar para garantizar la seguridad y la efectividad del trabajo de nuestra misión en Guatemala.
En cuanto a la valoración de los cooperantes, dijo que los médicos cubanos están cumpliendo ejemplarmente su misión, con humildad, con sencillez y una consagración total.
Sin exagerar en lo más mínimo, refirió, hay heroísmo en la conducta de nuestros compatriotas. Se trabaja con deseo, con entusiasmo, con espíritu creador. Tienen una gran cantidad de tareas y actividades y nadie se las indicó, porque nacen de la sensibilidad humana de nuestros compañeros ante el dolor.
Ellos no necesitan recompensa material alguna, tampoco protección especial. Están protegidos por el cariño del pueblo guatemalteco. Y a ellos los alienta y los llena de felicidad salvar una vida, aliviar una enfermedad, proteger a un niño.
Se prueba, continuó diciendo Lage, que aun un sistema político diferente al nuestro puede existir con médicos nuevos, una medicina nueva, que no le ponga precio al dolor y la enfermedad.
No quisiera dejar de decir que para Yilliam (Jiménez) y para mí fue un verdadero honor y un gran privilegio compartir en fechas tan señaladas con los internacionalistas cubanos en Guatemala. Lo es siempre cumplir cualquier tarea de Fidel, pero fue enriquecedor para nosotros conocer las personas que allí conocimos, las historias que escuchamos, los rostros nobles y firmes que vimos, el cariño del pueblo guatemalteco hacia nuestros médicos, lo que no olvidaremos nunca.
La conducta de los médicos en Guatemala -que es la misma que existe en otros países, porque en esos lugares donde está teniendo lugar el Programa Integral de Salud está sucediendo exactamente lo mismo-, refuerza el compromiso con la Revolución de los que quedamos aquí en la Patria.
Debemos honrar con nuestro trabajo el ejemplo que nos dan, que nos brindan nuestros compatriotas en Guatemala, concluyó Lage.